En el marco de los recientes sucesos que tienen que ver con la violencia en el deporte, en Uruguay, HOY CANELONES conversó con el sociólogo, investigador y docente de Sociología del Deporte en la Universidad ORT, Leonardo Mendiondo. El especialista habló sobre el hecho puntual de los jóvenes baleados el pasado 28 de setiembre en Santa Lucía, y brindó una mirada más amplia sobre el tema de la violencia en el fútbol en estos últimos tiempos.

Para Mendiondo, el problema de la violencia en el deporte está ensamblado con la violencia en la sociedad. Sin embargo, hay hechos puntuales que se generan en el fútbol. “Cuando cambia la sociedad, las tribunas cambian. Hoy en día, muchos problemas se arreglan apretando el gatillo; en muchos hechos de violencia, que exceden al fútbol, vemos este fenómeno. Y esto fue lo que pasó en Santa Lucía”, señaló.
El sociólogo manifestó, además, que el perfil de delincuentes ha cambiado. “Antes había mucha estigmatización y se vinculaba a los sectores más pobres. Hoy en día, vemos que hay universitarios involucrados en hechos de violencia”, expresó. Para Mendiondo, el punto de inflexión específicamente en el fútbol fue en el año 2009, cuando hubo un intento fallido de trabajo entre autoridades del Ministerio del Interior y responsables de las barras. “Los barras viejos podían arreglar las cosas hablando, pero en ese año asumieron otros liderazgos que no tenían los mismos códigos que los viejos”, apuntó.
Desde lejos no se ve
Una de las fallas que plantea Mendiondo en cuanto a la reducción de la violencia en el deporte, es el “desconocimiento de lo que pasa en las tribunas por parte de las autoridades y algunos medios de comunicación”. Afirma que “estuve trabajando durante un año con las barras de Nacional y Peñarol, y llegué a la conclusión de que hay un desconocimiento por parte de los medios que confunde a la opinión pública. Algunas autoridades dijeron que el hombre que balearon el 23 de octubre en el Estadio Centenario estaba vinculado con el narcotráfico, y se comprobó que no lo estaba. Falta clarificar que algunos hinchas están vinculados a la delincuencia y otros todo lo contrario”.
Mendiondo sostiene que “si al muchacho que mataron lo hubieran visto en la Ámsterdam con las banderas y agarrado de las rejas, algunos medios lo iban a tildar de barra brava, cuando sabemos que estaba muy lejos de eso”. Agregó, además, que hay diversos mitos que contribuyen a este desconocimiento. “Es mentira que la gente dejó de ir a las canchas. En 2010 se duplicó la venta de entradas en el fútbol”, dijo.
Vigilancia
Con respecto a las cámaras de seguridad, Mendiondo está de acuerdo con la iniciativa pero reclama que debe darse dentro de un conjunto de medidas. Asegura que en el caso de que se logre identificar a los delincuentes con las cámaras, se trasladaría el problema desde adentro hacia afuera de las canchas. “Se tomaron cuarenta medidas y, así como se tomaron, se dejaron. Esto da cuenta del desconcierto que las autoridades tienen a la hora de tratar el tema”, declara.
Error de óptica
Otra problemática que el investigador encuentra es la infraestructura de los estadios y la falta de consulta a académicos relacionados con el deporte. “Hay mucha gente que ha estudiado el tema en Uruguay pero no se concurre a ellos. Se prefiere llamar a Cristopher Whalley, director de seguridad de la Federación Inglesa de Fútbol, que nos dice que el (Estadio) Centenario es una maravilla, cuando no es así”, agrega.
Por último, Mendiondo se solidarizó con las familias de Hernán Fioritto y Sebastián Enciso y destacó que hay una cuenta en Abitab para ayudar a la familia de Enciso, que está pasando por una situación muy precaria. El número de cuenta para quienes deseen colaborar es 60168.
Fernando Guerrero

