El poeta y payador Abel Soria fue homenajeado el pasado martes en la Cámara de Diputados

A instancias del diputado Adrián Peña, oriundo de San Bautista, se realizó en la tarde del pasado martes, un homenaje a Abel Soria, artista cerrillense fallecido el pasado 4 de setiembre en San José, la ciudad donde residía desde hace varias décadas.

“Desde chico conocía su obra”, le contó Peña a HOY CANELONES, al momento de argumentar sobre las razones que lo llevaron a homenajear al inolvidable creador del ‘Himno al gofio’. “Después, cuando me tocó ser parte de diferentes instituciones, lo llevé como artista”, agregó.

Peña define a Abel Soria como un “destacado hijo de Canelones” y como el autor de una obra inmensa que aún espera ser reconocida y difundida a mayor escala.

El diputado contó, además, que antes de que se produjera el fallecimiento de Soria, le venía preparando un homenaje al creador, que se llevaría a cabo en la Cámara de Diputados el próximo 26 de enero, cuando el artista cumpliera 80 años.

 

Sentido homenaje

El pasado martes, Peña comenzó su homenaje citando una genial estrofa de Abel Soria: «Mis arrogancias se fundan/en mi auténtica criollez/aunque con un irlandés/por la pinta me confundan./Soy de un pago en el que abundan/choclos, moñatos y gente,/y hay, predominantemente,/pueblos con nombres de santos,/ aunque los diablos son tantos/que no hay cruz que los ahuyente”.

El diputado Adrián Peña durante el homenaje a Abel Soria.
El diputado Adrián Peña durante el homenaje a Abel Soria.

Posteriormente, Peña agradeció a sus colegas de la Cámara por haber votado el homenaje “a uno de nuestros poetas”, así como a la familia de Abel Soria, en especial a su compañera Irma  y a sus amigos, entre los que se encontraba el poeta y colaborador de HOY CANELONES, Gerardo Molina, presente entre el público que acompañó la instancia recordatoria.

Amigos y familiares del artista homenajeado durante el acto.
Amigos y familiares del artista homenajeado durante el acto.

“Abel Soria Gil nació en Los Cerrillos el 26 de enero de 1937. Fue un payador y escritor uruguayo. Desde su niñez participó en las labores del campo, en su condición de hijo de chacareros. Pasó su infancia y adolescencia en el medio rural. Cursó estudios de guitarra y de solfeo con el profesor Humberto Calvetti. También se desempeñó como acordeonista. De forma autodidacta fue tomando contacto con la retórica y la poética. Se radicó muy joven en San José de Mayo: hacia el año 1956. Allí comenzó su educación secundaria, y a través de clases particulares impartidas por el maestro Andrés Sellanes, aprendió literatura general. En ese año inició su actividad como payador y participó como locutor en las emisiones radiales del programa ‘Bajo el alero’”, expresó el diputado Peña durante un pasaje de su presentación de Soria.

Luego de seguir desgranando la rica e intensa biografía del autor de ‘Un mate con espumita pa’gasajar la visita’, el diputado Peña se preguntó: “¿Por qué para nosotros es un poeta de Canelones?”. Y ensayó como respuesta: “Porque nació en la Tercera Sección Judicial, Los Cerrillos, y porque la niñez y la adolescencia vivida en Canelones marcan profundamente toda su obra. Al leer cada renglón de la obra de Abel Soria, uno siempre puede distinguir nuestro departamento”. Un poco más adelante, expresó que “es bien importante para Canelones considerar a Abel como uno de sus hijos, porque en esa definición que fue haciendo  no solo en las descripciones objetivas, sino en todo lo que Abel escribe, uno puede encontrar rasgos del departamento, y de cada línea desarrollar un análisis que explique aspectos relacionados con la cultura y con la historia de nuestro Canelones”.

De canarios

Sobre el final de su extenso e interesante homenaje, el diputado Adrián Peña expresó algunos conceptos que tienen que ver con el libro póstumo de Abel Soria, aparecido poco más de un mes después de su fallecimiento. “La semana pasada, el día 30 de octubre, se presentó su última obra, ‘Sin fruncir el ceño’, en la Feria del Libro de San José. Para mí, que la leí desde el domingo hasta hoy, es una obra con muchas características, pero relata, fundamentalmente, una cosa fantástica, que es la adaptación del canario a la capital. Todos quienes venimos del interior, enseguida nos adaptamos y nos metemos en la lógica de la ciudad. Quienes venimos del interior tenemos esa obligación: adaptarnos y manejar los dobles códigos; los nuestros, de «afuera» y los de acá, de Montevideo. Él demuestra cómo el canario se va metiendo en las costumbres, se va haciendo parte y, de a poco, pasa disimulado entre de todos los montevideanos”.

Desde estas páginas celebramos la iniciativa del diputado Adrián Peña para con la memoria de un artista mayor, no solo del suelo canario, sino del país en su conjunto.

Martín Bentancor

 

Un joven payador

Abel Soria fue el más joven integrante de la Cruzada Gaucha que, como él relató, surgió en 1955. Debido a una situación sanitaria en Uruguay se habían prohibido los espectáculos públicos y poco antes de la época tradicional de las criollas fueron autorizados nuevamente. No obstante, no daba el tiempo para organizar las criollas, traer las tropillas, etcétera. Entonces, a Dalton Rosas Riolfo y a otros empresarios se les ocurrió generar algo parecido, que resultó ser el espectáculo de payadores, que surgió en Montevideo y recorrió todo el país; incluso fueron al exterior. La Cruzada Gaucha estuvo integrada por Carlos Molina, Raúl Montañez, Clodomiro Pérez, Luis Alberto Martínez, Conrado Gallego, Aramís Arellano, Victoriano Núñez, Héctor Umpiérrez, Carlos Rodríguez y Julio Gallego.

Abel Soria era el más joven y el menos experiente, y siempre contaba cómo lo consideraban sus rivales en la payada y le tenían determinada contemplación. Tiempo después, muchos payadores decían lo mismo de Abel Soria, es decir que cuando empezaban en el arte de las payadas recibían cierta contemplación por parte del artista con más experiencia. A propósito del payador, dice: «Nadie canta mejor, aunque no tenga cuerdas de ruiseñor en la garganta, ni existen arpas mágicas que suenen más claras que su rústica guitarra. Payador: todo el barro del Planeta se hace nido de hornero entre sus ramas».

-Adrián Peña, en un pasaje de su homenaje a Abel Soria en la Cámara de Diputados.