Huertas Comunitarias Montevideo trabaja con reclusos del Centro de Reclusión N°1 de Canelones

Una ciudad menos egoísta y más integradora

La pasada jornada, integrantes del movimiento Huertas Comunitarias Montevideo, que se encuentran desarrollando un trabajo junto a reclusos del Centro de Reclusión N°1 de Canelones, visitaron la Granja Agroecológica (ex zoológico municipal) para interiorizarse del sistema de trabajo y tender posibles redes de trabajo en común.

Inés Velazco, Marylaine Poiron, Verónica Montes de Oca y Camilo Abreu visitaron la redacción de HOY CANELONES, donde nos interiorizaron de su trabajo, una labor sostenida que apuesta al trabajo colectivo de la huerta y al involucramiento de todos los habitantes de la ciudad para convertir al entorno urbano en un espacio más saludable.

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Fotografía: © Sofía Rojas. V

Trabajo en grupo

El movimiento surgió en el año 2013, cuando sus integrantes comenzaron a trabajar en una casa abandonada, con un fondo, con la intención de transformar lugares en desuso en huertas comunitarias. “La idea es generar una huerta donde puedan participar e involucrarse toda la comunidad, los vecinos de la zona, niños, jóvenes, ancianos, todos, alrededor de algo que nos une como es la comida y a través de la tierra, de las semillas”, contó Velazco.

El movimiento se comunica a través de su página en Facebook ‘Huertas Comunitarias Montevideo’, donde se realizan los llamados para las reuniones y a donde pueden dirigirse los interesados en sumarse al colectivo. “Ahora estamos funcionando en el Parque Rivera, donde nos juntamos tres veces por semana”, cuenta Abreu. Y agrega: “La idea es que en cada zona, en cada barrio, haya una huerta”.

La respuesta de la gente ante la propuesta de la huerta comunitaria, según los integrantes del movimiento, ha sido excelente. “Sentimos que abrimos una puerta y que había una necesidad en la gente por participar de un fenómeno así”, reflexiona Velazco. Destacan que no hay una franja etaria en cuanto a quienes se integran a estas actividades, encontrándose niños y ancianos, así como familias enteras.

Verónica Montes de Oca, por su parte, señala que “para participar en Huertas Comunitarias no se exige una formación previa. Cualquier persona puede participar de la experiencia. Queremos sacarle lo académico y lo teórico al asunto y participar directamente de la experiencia de la huerta”.

 HUERTA

En Canelones

Velazco cuentas que “nosotros tenemos vínculos con la gente que hace huerta en el Centro de Reclusión N°1 de Canelones. Son unas diez personas que trabajan en una huerta que funciona allí adentro. En un principio les traíamos semillas y ellos nos daban plantines. Ahora ellos mismos están produciendo sus propios semillas y nos abastecen a nosotros”. Agrega que “ellos (los reclusos), de alguna manera están siendo partícipes de este movimiento, colaborando con la comunidad. Los visitamos, aproximadamente, una vez por mes”.

La integrante de Huertas Comunitarias Montevideo contó, además, que su presencia ayer en Canelones también tenía que ver con el hecho de que fueron convocados por las autoridades de la Granja Agroecológica (ex zoológico municipal). “Nos llamaron para ver si nos interesaba formar parte. La idea es dialogar, ya que la unión hace la fuerza”, señaló.

Participación abierta

Huertas Comunitarias Montevideo es un movimiento sin fines de lucro, que funciona a través de una fuerza ecológica, educativa e integradora. “Estas actividades ayudan a que una ciudad sea menos egoísta y a que se convierta es un espacio más integrador”, dice Velazco. “Nos encantaría sembrar frutales en la calle, que hubiera alimentos a mano, que la ciudad tuviera más color y más olores”, finalizó diciendo.

M.A.B.