Mano a mano con Pablo De Palleja, director técnico de la Selección Uruguaya de Futsal

Pablo De Palleja, DT de la Selección Uruguaya, marcó un proceso positivo y, a pesar de no clasificar a la siguiente instancia, dejó en claro el compromiso y esfuerzo del plantel. Foto: @federacionuruguayadefutsal.

“La Liga Canaria hoy es una referencia y la selección uruguaya mostró que está para más”

A un mes de finalizado el Sudamericano de Futsal, HOY CANELONES dialogó con Pablo De Palleja, director técnico de la Selección Uruguaya de Futsal, quien analizó el Sudamericano disputado en Colombia, valoró el crecimiento del combinado celeste y recordó el histórico título de Canelones en el Nacional de Selecciones.

A comienzos del pasado mes, el conjunto celeste disputó el Campeonato Sudamericano en Colombia, donde Uruguay logró una sólida clasificación como primero de su grupo, quedando eliminado en cuartos de final tras caer ajustadamente ante Brasil por 4 a 3, en un encuentro que dejó sensaciones positivas y la convicción de que el equipo mereció algo más. De Palleja viene de ser parte en un momento histórico a nivel local, al consagrarse campeón del Torneo Nacional de Selecciones con Canelones en categoría Masculina, logrando el primer título en la historia de la selección canaria.

¿Qué balance realiza de la participación de Uruguay en el Sudamericano de Colombia?
En lo deportivo me quedó un sabor agridulce. Si bien competimos de igual a igual con todas las selecciones, incluso frente a Brasil, a la que habíamos derrotado el día anterior por la fase inicial, en ese último partido nos dejó una sensación amarga. Hubo aspectos del juego en los que no quedé del todo conforme, sobre todo en el control y en algunos momentos claves. También se dieron circunstancias que nos condicionaron mucho, como la lesión de un jugador muy importante para nuestro funcionamiento y la expulsión de Santiago Suárez, que es determinante en el uno contra uno. Aun así, jugamos todo el segundo tiempo de igual a igual, siendo competitivos, y sinceramente creo que merecimos algo más. Incluso logramos el empate sobre la chicharra, pero el gol no fue convalidado por una cuestión de tiempo. Nos faltó literalmente un segundo.

Más allá del resultado, ¿cómo evalúa el funcionamiento del equipo?
Desde ese punto de vista estoy muy conforme. Hay que tener en cuenta que de la selección que fue vicecampeona del mundo en 2023 solo estuvieron cuatro jugadores; los otros siete estaban debutando en una selección uruguaya. Además, llevamos jugadores jóvenes pensando en el futuro. La rebeldía, el carácter y la personalidad del equipo fueron muy buenos. En la adversidad el grupo siempre creció y tanto cuando estuvimos en ventaja como cuando nos tocó ir en desventaja, nunca nos salimos de nuestra idea de juego. Eso es algo que valoro mucho.

¿Qué aprendizaje le deja esta nueva experiencia internacional?
Siempre se aprende algo. Compito a nivel internacional desde muy joven, primero como jugador y desde 2013 como entrenador, y el aprendizaje en nuestro deporte es constante. Se aprende del intercambio con entrenadores de otras nacionalidades, de la convivencia diaria, de las charlas, de observar otras realidades. Todo eso te enriquece, tanto desde lo que uno recibe como desde lo que puede aportar. Ese ida y vuelta con colegas, jugadores, dirigentes y jueces forma parte del crecimiento permanente.

A nivel local fue parte de un hecho histórico con Canelones. ¿Qué significó ese título?
Fue una alegría enorme. Por cómo se dio, por el polideportivo lleno y por todo el proceso que tuvimos. Siempre digo que la disciplina, el trabajo y el compromiso pagan, y este título fue una prueba clara de eso. De las seis selecciones que participaron, creo que fuimos los que más nos preparamos. Empezamos antes que nadie y nos preparamos de acuerdo a la exigencia del torneo. El año anterior, en Pan de Azúcar, ocurrió algo similar, y también fuimos los primeros en entrenar. Estoy convencido de que el trabajo, a la larga, trae sus frutos.

¿Qué importancia tuvo el apoyo institucional y de la Liga Canaria?
Realmente fue fundamental. Quiero agradecer especialmente a la Comisión Directiva y a la Liga Canaria por volver a confiar en nuestro trabajo. Tuvimos libertad para organizar, planificar, corregir y tomar decisiones, y eso es clave para cualquier proceso deportivo. Coronar todo eso con un título en un Polideportivo ‘Sergio Matto’ repleto de gente fue algo maravilloso. Más allá del resultado, el objetivo siempre fue poner a Canelones en el mapa del Futsal Uruguayo. Y hoy eso es una realidad.

¿Siente que Canelones ya está consolidado en el Futsal Uruguayo?
Sin dudas. Canelones ya estaba consolidado a nivel organizativo, administrativo y logístico, pero faltaba dar ese paso deportivo, y ese torneo lo plasmó. Hoy hay jugadores que no eran tan conocidos y que ahora integran selecciones uruguayas o son convocados por equipos de distintos puntos del país. Ese torneo fue una verdadera fiesta del fútbol de salón uruguayo, con apoyo de la prensa, el público, los sponsors y el Gobierno Departamental.

En lo personal, ¿qué significado tuvo este logro?
Significó mucho. Fue cumplir un objetivo y devolver la confianza a clubes, instituciones y a la gente que creyó en nuestro trabajo. Junto a Federico Márquez y Nicolás Falero conformamos un gran equipo técnico, y este título consolidó ese proceso. He ganado este torneo en otras oportunidades, con distintos departamentos, pero este fue especial: fue el primero para Canelones y quedará marcado en la historia.

¿Cómo ve el futuro del futsal en Canelones y en la Liga Canaria?
Lo veo con mucho crecimiento. Este equipo mostró intensidad, inteligencia, buen trato de balón y una identidad clara. Más allá del título, la misión era seguir sembrando futsal en Canelones. Creo que el próximo paso debería ser la creación de una escuela municipal de fútbol de salón, algo que ya funciona en otros departamentos. La Liga Canaria es exitosa en muchos aspectos y eso podría potenciar aún más el desarrollo. El horizonte es muy lindo si se sigue trabajando en conjunto.

Fabricio Reyes