¿Qué pasó?
El pasado martes 6 de enero se cumplieron diez años de la desaparición de Ángel ‘Lito’ Curbelo, hecho del que hicimos mención en nuestra edición de la fecha. HOY CANELONES volvió a dialogar con Fátima y Miriam, hijas de Curbelo, quienes estuvieron en nuestra redacción en compañía de sus esposos.
Han pasado diez años pero para la familia el tema sigue vigente como el primer día. Sobre la hora 7:30 del 6 de enero de 2005, Lito salió a dar una vuelta como era su costumbre. La finca de veraneo de la familia se ubica en el balneario Guazuvirá Nuevo. Al percatarse sus hijas que demoraba más de lo acostumbrado, salieron en su busca. Nunca pudieron dar con su paradero. Desapareció sin dejar ninguna huella. Han pasado diez años y el caso sigue rodeado por un profundo misterio.
Sin pistas
“Nunca pensamos que pasarían diez años y que íbamos a seguir como al principio”, señalaron Fátima y Miriam. Agregaron que aquel día su padre no llevaba los documentos. “La gorra que siempre llevaba en un tropezón se le hubiera caído pero no se encontró ningún indicio. Hoy estamos en las mismas condiciones que aquel 6 de enero del 2005”, expresaron.
Las primeras etapas tras la desaparición llevaron a intensos movimientos, rastrillajes por toda la zona y en lugares más apartados. Lógicamente que, en la actualidad, la luz de la esperanza de la familia no se apaga nunca, pero han pasado diez años.
“Uno nunca pierde la esperanza. Por ejemplo, hace poco anduvimos por Rocha. Llegamos hasta el Chuy. En los rostros de los indigentes se nos hace que en alguno de ellos lo vamos a encontrar. Puede estar vivo, sin sus facultades mentales en condiciones. No hay que olvidar que actualmente tiene 89 años”, dijo Fátima.
Con referencia a su salud, resaltaron que tenía algunos problemitas “pero llevaba una vida normal. El médico había detectado que hacía unos pequeños infartos cerebrales. Uno puede pensar que el cambio de ambiente pudo haberlo afectado y que, repentinamente, se produjera una demencia, pero evidentemente alguien tenía que haberlo encontrado”.
En la actualidad
En relación a lo que se hace actualmente, Fátima y Miriam dijeron que no hay nada puntual. “Cada vez que hay un hallazgo de restos buscamos contactarnos con autoridades para saber concretamente de quienes son. De todas formas, en esos casos nunca encontramos una respuesta de la Policía”, señalaron. Hace poco tiempo se ubicaron restos humanos en la periferia de la capital departamental; lógicamente que los familiares de Lito se preocuparon y quisieron saber a quién pertenecían. “Lamentablemente nunca tuvimos una respuesta del caso”, comentaron.
Búsqueda intensa
Cuentan que en los primeros meses la búsqueda fue intensa. Al no tener resultados se fueron aferrando, por lógica, a otras cosas, como a consultar a los videntes. “En los primeros pasos que se dieron es real que se buscó. Lo que si a nuestro criterio faltó fue investigación. No se interrogó a los vecinos por si hubieran visto algo para tomarlo como la punta de la madeja. La persona que sí trabajó mucho y nos acompañó en todo fue Parrado, del Departamento de Personas Ausentes. Incluso hay que señalar que fue un 1º de mayo a hacer un rastrillaje. Lamentablemente ese departamento fue anulado. Parrado siempre tuvo presente el caso, lo mencionó en sus conferencias porque decía que estaba enmarcado en algo muy particular: no se trataba de una persona joven, no había nada que lo pudiera vincular a otra cosa que el entorno de su familias y los amigos”, indicaron.
De futuro
Consultadas sobre si se intentará alguna nueva búsqueda, señalaron que “no sabemos si es algo nuevo. Vamos al balneario y miramos a todos lados porque la esperanza de encontrar algo siempre está. Lo que sí pedimos a las autoridades es que no olviden el caso. Hay que agradecer a los medios que nos ayudan porque esto sirve para refrescarle la memoria a quienes tienen potestades para seguir investigando”.
En su momento se comentó sobre algún otro caso de una persona desaparecida también en Guazuvirá Nuevo. Las hijas de Lito dicen que el caso existió. “No fue lo mismo que pasó con papá. Se aduce que la señora dejó una carta. La vieron pasar frente a casa con el termo y el mate pero nunca más regresó. La familia no fue muy explícita sobre el caso. Estaban a dos cuadras y medias de nosotros”, señalaron.
Sobre aquel día, 6 de enero de 2005, lo que más se recuerda es que al notar su ausencia, no pasó más de una hora y media, quizás menos y “los que conocían a nuestro padre, bien pueden pensar que en ese tiempo no es mucho lo pudo haber visto caminado. Andaba mucho pero siempre con su andar cansino, quiere decir que a pie no podía llegar demasiado lejos”.
Sobre el final de esta nota, Fátima hizo mención sobre algo que les dijo un vidente de Maldonado que trabaja con la Policía. “En una de las entrevistas nos manifestó que luego de diez años tendríamos noticias de nuestro padre. Es algo que nos da fuerza para seguir con la firme esperanza de que tengamos respuesta a la pregunta que nos hacemos desde enero de 2005: ‘¿Qué pasó?’”.
Omar Sosa


¡¡Increible!! ¿Agotaron todas las busquedas posibles? Pozos de agua, aljibes, medanos, no se…nadie se esfuma…