Con Leonor Urtizberea, docente y directora de coros, que fue destacada por el Rotary Club Canelones

Leonor Urtizberea al momento de recibir el reconocimiento de parte del Rotary Club Canelones.

Canto a la vida

Tiene 69 años, es casada, tiene cuatro hijas y nueve nietos. Se crió y vive en la ciudad de Canelones, pero gracias a la música recorrió el departamento, la capital del país y el exterior. Es docente de música y ha sido directora de coros por más de cincuenta años.

El Rotary Club Canelones realizó un homenaje a diferentes personas consideradas por la institución, como referentes de Canelones por su trabajo en la comunidad. El premio es en el marco del programa Servicio A Través de la Ocupación (SATO), que se realiza cada año en cada institución. Una de las personas destacadas fue Leonor Urtizberea, debido a su trayectoria docente, su pasión en la música y por dirigir diversos coros.
Sobre el premio, Urtizberea le contó a HOY CANELONES que quedó sorprendida y emocionada. “Lo recibí con mucha alegría porque ser reconocida después de tanto tiempo no deja de ser un caricia. Sentí orgullo. Uno no es consciente del grado de recepción que tiene en las otras personas lo que tú hacés”.

La música
Urtizberea se jubiló en el año 2012. Contó que su madre fue música, tocaba el violín y el piano, fue profesora y en la juventud se desempeñó como concertista. Dicen que el fruto no cae lejos del árbol; tal es así que, cuando era niña, Leonor estudiaba piano. Luego de la Secundaria, su propósito era la Diplomacia. Al ser época de dictadura, la Universidad estaba intervenida y no pudo continuar sus estudios. Al mismo tiempo, apareció en Primaria un concurso para profesores de Canto y Urtizberea, con 18 años, se presentó. Quedó tercera, pero la suerte estaba de su lado: como los otros postulantes no aceptaron el cargo en Canelones, ella eligió la vacante en la Escuela 102 ‘Juan Zorrilla de San Martín’. “Me animé porque yo canté toda la vida en el coro del liceo”, dijo.
La historia de docente continúa, porque tiempo después ingresó a trabajar al Liceo N° 1 ‘Tomás Berreta’ como pianista acompañante en el Coro. Dio clases de Música y fue subdirectora del centro educativo. Contó que “mientras trabajaba comencé es estudiar en el Instituto de Profesores Artigas. Iba en el tren”. También fue directora del Instituto de Formación Docente de Canelones (IFD) y directora del Liceo de Los Cerrillos.

Un amor
De su trabajo no esperaba premios, esperaba amistad. Integró distintos coros a lo largo de su vida. Se detuvo a mencionar el último de ellos: Canto Libre. “Era un coro amateur. Funcionó hasta febrero del 2023. Surgió por la década del noventa. Con el Coro del Liceo Departamental de Canelones viajamos mucho. Participamos de festivales en Brasil, Paraguay y Argentina. Trabajábamos mucho para juntar el dinero. Una vez que terminamos el liceo queríamos seguir cantando pero no lo podíamos seguir haciendo dentro del formato del liceo. Ahí formamos este coro”, recordó. Señaló que “cantó mucha gente ahí. Algunos años estuvo en stand by, después lo retomamos y ahora lo que pasó es que todos nos pusimos muy grandes. Los jóvenes tienen problemas de jóvenes y los grandes tuvimos problemas de grandes. Antes de que se desgastara más, preferimos terminarlo”. Destacó que “igual nos reunimos cada tanto, cenamos, nos reímos, nos contamos las cosas. El vínculo entre nosotros sigue intacto”.