Vivir cantando
El reconocido cantautor Tabaré Arapí celebra cincuenta años de trayectoria el próximo 16 de setiembre, a las 20 hrs., en el Centro Social de La Paz.
Tabaré Petronio (conocido como Tabaré Arapí en el ámbito artístico) empezó a grabar canciones por una serie de hechos afortunados; su primer disco sonó mucho y le dio impulso para que siguiera en la música durante cincuenta inimaginables años. Arapí ha pasado por todos los formatos, desde el vinilo hasta las plataformas digitales, y sigue componiendo hasta el día de hoy. Se trata de un cantor popular y un buen observador, que comenzó retratando su ciudad y luego se animó a cantarle al mundo; un profesor de Historia que se convirtió en músico y que hoy lucha por los derechos de los artistas. Tabaré Arapí conversó con HOY CANELONES sobre la próxima presentación en La Paz y sus cincuenta años de trayectoria, entre otros temas.
¿Qué nos puede adelantar del show del 16 de setiembre?
Hace un tiempo empezamos a grabar en Sondor algunos temas nuevos. Y cuando uno retoma esas actividades, se da cuenta de que son actividades fuertes para el alma. Algunos de esos temas ya están subidos a la nube (plataformas digitales), mientras que otros se están grabando. Así salió la idea de hacer algo en público, y dije que sí hacíamos algo lo hacíamos en La Paz, porque es donde empecé y quiero ver si la bailarata termina ahí o no. Me empecé a entusiasmar y comenzamos con la organización. Todo eso se fue armando y apareció gente joven, que se ofreció a hacer la producción del espectáculo. Convoqué a los músicos de distintas etapas. Allí aparecen Alfredo Fernández, Pablo Cabrera, Edison Martínez, Gabriel Araujo, Pablo Stanisich y las coristas Cecilia Leyes y Lorena Vilero. También quisimos abrir un poco el escenario e invitar a gente que está haciendo un esfuerzo por estar en este árbol cancionero del Uruguay, entre ellos Leticia Tazzi, Cire Petronio, Michel Pronk, Rodolfo Cabrera, Tantoman y Antonio Dáttole. Invitamos, además, a los canarios Liliana Díaz y a Gustavo ‘Teco’ Arias para la conducción del evento. Armamos un espectáculo del que tenemos muchas expectativas.

¿Se imaginaba que iba a continuar en la música durante cincuenta años cuando empezó? ¿Fue algo que siempre tuvo claro?
Jamás. En La Paz siempre hubo canciones sobre la localidad, pero no habían quedado registradas. Un día llegaron Alfredo Zitarrosa y Eustaquio Sosa a hacer un beneficio para la Biblioteca Popular ‘Carlos Vaz Ferreira’ de La Paz y se presentaron Los del San Juan, que cantaban muy bien, pero cantaban el estilo de las zambas argentinas. Se los presentamos a los cantores que venían de Montevideo y fueron bien recibidos. En determinado momento, Eustaquio le dijo por qué no cantaban cosas del pueblo. De esa manera, uno de los integrantes empezó a escribir canciones para el grupo, se arreglaron dos de esas canciones pero después se perdieron las músicas.
Al pasar todo eso, cuando yo empecé a cantar, hubo una barra de amigos más grandes que yo que dijeron que había que grabar mis canciones, que hacían referencia a La Paz, porque si no se iban a perder. Me dijeron que las grabara yo, porque era el autor. El asunto es que ellos tenían pensado grabar un disco de cuatro canciones, en un estudio de grabación en Montevideo. Yo tocaba muy poco la guitarra como para enfrentar una grabación, entonces le pedí a mi profesor de guitarra si conseguía con quien grabar, y él estaba tocando el guitarrón con Hilario Pérez. Al final terminé grabando con Hilario Pérez, Roland Rivero y mi profesor en los estudios Eco. Se hicieron cien discos, como para dejarlos en La Paz y tener un documento. Pero siempre hay alguien que mete la cola, yo no quiero decir que sea el diablo, pero alguien metió la cola y dijo que estaba ese disco. Ese disco se trajo a una emisora de Montevideo y Washington ‘Tito’ Domínguez me empezó a difundir todas las tardes.
¿Qué cree que ha cambiado en su obra y qué se mantiene en estos cincuenta años?
Empecé siendo muy de pueblo, de pintar mi aldea, y después empecé a pintar el mundo. Empecé a escribir algunas obras para el departamento, salí de los personajes locales y me metí con personajes nacionales, me metí con algunos clásicos españoles que me gustan mucho. También hicimos muchas canciones, ya en los años ‘90 y en este siglo, con otra instrumentación, en donde ingresamos el bajo, la batería y el charango.
Comenzó a cantar en dictadura, en momentos muy duros para Uruguay…
Comencé a cantar porque me habían echado de Secundaria. Quedé totalmente descampado y pensé que iba a vivir cantando, pero después también me prohibieron cantar en público. En el 80 empezamos a grabar para el sello Sondor, en la misma época que Jorge Reyes, y al tiempo nos prohibieron a los dos. No pudimos salir a cantar, a defender los discos. En ese ínterin conseguí trabajo de guarda en la Cooperativa de Trabajo de Transporte. Como mi nombre artístico es Tabaré Arapí, mucha gente no sabía que era el profesor Tabaré Petronio. Mucha gente pensó, y sigue pensando, que mi profesión era la de guarda.
Más acá en el tiempo, usted comenzó a vincularse con la Asociación de Músicos de Canelones (ACADEM) y a trabajar por los derechos de los artistas…
Primero estuve vinculado a Asociación de Músicos Populares de Uruguay, que duró hasta el 87. Desde el 2016 nos vinculamos con ACADEM, en donde todavía seguimos y seguirán los muchachos.
Fernando Guerrero

