La cultura de la cancelación parece no tener límites y la campaña para expulsar de cualquier expresión artística todo aquello que pueda ofender a alguna de las nuevas sensibilidades, sigue en marcha.
Ahora le ha tocado el turno a la famosa escritora de novelas policiales Agatha Christie. En una nota aparecida el pasado domingo en el diario Sunday Telegraph, se informa que la editorial HarperCollins está reescribiendo varias de las novelas de Agatha Christie para adaptarlas a las “sensibilidades modernas”, quitando todos aquellos términos ofensivos en cuanto a raza, para que ya no haya “negros” ni “chinos” mencionados de esa forma, entre otras cosas.
Las ocho décadas y media que vivió Agatha Mary Clarissa Miller –nacida en 1890, fallecida en 1976– estuvieron atravesadas por diversos acontecimientos personales que volvieron interesantísima su vida, al margen de todos los libros que escribió. Enfermera voluntaria en la Primera Guerra Mundial, viajera incansable, arqueóloga aficionada, especialista en venenos, farmacéutica durante la Segunda Guerra Mundial, dos veces casada –con el aviador Archibald Christie primero, entre 1914 y 1928, y con el arqueólogo Max Mallowan desde 1930 hasta su muerte–, madre de una hija, Rosalind Christie, celosa guardiana de su vida personal y de la de su entorno, Agatha Christie aprendió desde pequeña varios idiomas, estudió y practicó diversos instrumentos musicales, se interesó por la incipiente aviación y fue una de las primeras personas de Gran Bretaña que se subió a una tabla de surf. De seguro, nunca llegó a considerar siquiera que casi cincuenta años después de su muerte, alguien reescribiría sus libros.
Junto con la editorial HarperCollins, detrás de toda esta lamentable movida moralizante, se encuentra Mathew Pritchard, nieto de Agatha Christie y celoso guardián de su legado que, ya en el año 2014 no dudó en autorizar a la escritora Sophie Hannah a que retomara a Hércules Poirot, el personaje más famoso de todos los que fueran creados por su abuela (que ella misma había matado en uno de sus últimos libros publicados en vida, ‘Telón’), para que protagonizara nuevas aventuras.
Semanas atrás ya había saltado a la palestra el caso de la reescritura de los libros del autor infantil Roald Dahl; ahora le ha tocado a Agatha Christie. Solo resta preguntarse cuál será el próximo autor en ser purificado por los paladines de la Nueva Moral.
E.B.

