Con la banda canaria Lo Que Venga, que realiza sus primeras incursiones en la escena musical local

Romper el hielo

Por el momento, la banda Lo Que Venga tiene publicados dos temas llamados ‘Viajeros en Libertad’ y ‘Lejos de Todo’, que han alcanzado miles de visitas en YouTube. Ambos son adelantos de su primer álbum, que se llamará ‘Volátil’.

Nada más ni nada menos que en La Vasca fue la primera presentación en vivo, el sábado 9 de mayo, para esta banda emergente que propone un viaje entre el rock basado en riffs y distorsión hasta baladas más poperas. Kevin Caballero (guitarra y voces), Gonzalo Hernández (guitarra y voces), Federico Fourcade (batería) y Favio Hernández (bajo) conforman esta agrupación que hace pocos días compartió su tercer adelanto, ‘Fiel observador’, en YouTube. Los hermanos Hernández, Gonzalo y Favio, dialogaron con HOY CANELONES acerca del presente de la banda y lo que significa estar empezando este proyecto.

 

¿Qué sensación les dejó su primera presentación como banda?

Favio: Fue, primero que nada, romper el hielo después de todo el proceso que venimos haciendo. Si bien esta banda se podría decir que tiene como dos años, porque empezaron Kevin y Gonzalo componiendo y mandándose ideas a distancia en la pandemia, que estamos ensayando los cuatro fue desde marzo del año pasado. Desde ahí fue ensayar y llegó un momento en el que ya sentíamos que estábamos sonando como queríamos. La banda sonaba sólida y nos sentíamos cómodos tocando los cuatro. Ahí fueron unos meses donde la idea era conseguir un toque cuanto antes. Había salido uno, que se terminó suspendiendo por el tema del tiempo, y ya quedamos con la manija de tocar hasta que surgió el toque en La Vasca. Como banda nos sentíamos preparados, sentimos que sonaba sólido, lindo y era exponerlo ante el público para ver cómo salía y salió todo como esperábamos.

Gonzalo: A mí me encantó eso de que todo el laburo que metiste da resultados. Realmente, si le metés cabeza, ganas, compromiso y ensayos, la pensás y la craneás abundante, sale. Por más que estés donde estés, si le metés compromiso suena bien, porque nosotros fuimos a probar sonido y estaban los gurises por la vuelta y preguntábamos cómo se escuchaba, nos repreocupamos por sonar bien. Más allá de que podría haber sonado mejor en cuanto a sonido, lo que tocamos nosotros sé que fue sólido porque metimos abundante ensayo. En ese proceso de un año y pico de ensayo sin tocar, fuimos haciendo muela un poco con grabar los adelantos para empezar a mostrar lo que estábamos haciendo, como veíamos que se nos estaba complicando para conseguir un toque.

 

¿Cómo se sienten con los adelantos del disco?

G.: También, recontentos. Para cuando sacamos ‘Lejos de todo’, el otro tenía cinco mil y pico de visitas, pero en dos días lo igualó. Nos pasó con ‘Viajeros en libertad’, que nos escribió pila de gente para decirnos que la letra está impresionante. Me habló un amigo mío, que hace pila que se estaba sintiendo medio mal en el laburo y me dijo “La frase ‘Todo comienza con algún punto final’, me requedó y me identifiqué con la letra”… y el loco renunció al laburo. Tomó de inspiración la letra para cortar con algo que le estaba haciendo mal y ahí te das cuenta que estamos haciendo algo que le puede llegar a la gente, no solo en lo musical, sino en las letras.

 

¿Qué planes tienen a futuro?

G.: El plan es ‘Volátil’, un disco de diez temas, de los cuales dos ya están en YouTube y va a haber otro más que también, antes que el disco, va a estar en todas las plataformas. Mover ese disco, laburarlo y tocar abundante, mostrarnos en vivo ya con el disco en la calle. Personalmente, creo que a medida que vayamos teniendo recursos para hacerlo, pensar en editar ‘Volátil’ en formato físico, pero el primer paso es que esté en todas las plataformas.

F.: Incluso también está la idea de empezar a moverse en relación al tema audiovisual, con algún video. Estamos charlando sobre esa posibilidad, evaluando y contactando gente para poder llevarlo adelante.

¿Cómo fue el proceso de los ensayos y encontrar su sonido propio?

G.: La banda arrancó en 2020, en realidad, entre Kevin y yo. Él me habló para hacer algo y yo ya tenía alguna cosa ya hecha de antes, se las pasé y empezamos a intercambiar ideas y fueron saliendo los primeros temas. Después se sumó Favio, aportó una letra, salió otro tema más, ahí ya empezamos a evaluar un poco conformar la banda y empezamos a ensayar. Empezamos ensayando temas que ya estaban compuestos, entonces el primer ensayo no podíamos creer lo que sonaba sin habernos juntado antes. Como que el sonido de la banda se marcó medio de antemano y por suerte coincidimos en que nos gustó a todos. Después que empezamos a ensayar, Fede, que es un animal en la batería y escuchaba otro tipo de música, le empezó a dar su impronta, Favio en el bajo lo mismo, entonces el sonido fue mutando, pero ya estaba preestablecido. Esa mutación fue bastante natural, nunca lo sentimos como un proceso pesado, fuimos como mutando juntos y viendo dónde nos podíamos ubicar juntos. El sonido de la banda mutó como bloque y todos fuimos para un lugar medio que instintivamente.

F.: En ese sentido, creo que tuvo que ver mucho eso del primer ensayo, porque no nos habíamos visto nunca. A Kevin lo conocía, pero con Federico no nos conocíamos, no habíamos ensayado nunca juntos, pero fue la sensación de todos cuando salimos decir “Pah, cómo sonamos”. A partir de ahí, cuando ves que todos vamos por el mismo lado, se fue dando todo natural y fuimos todos para el mismo rumbo.

 

¿Qué dificultades o ventajas han encontrado como banda emergente?

G.: Yo he notado dos cosas. La primera es que es verdad que es difícil conseguir toques y lograr meterte en un circuito en el que hay bandas que llevan un montón de tiempo. También he notado que te ayudan abundante. Los gurises de CLAP son unos genios totales, siempre le buscan la vuelta para que ensayemos todos los fines de semana; en las grabaciones tampoco nos hicieron problema por nada. El toque este en La Vasca fue porque le preguntaron a Marcelo (Rodríguez), de CLAP, si conocía alguna banda y les dijo que andábamos bien. Si bien para una banda emergente está salado hacerte tu lugar, hay otras herramientas para hacerte escuchar, sin tener que pasar por los escenarios, y que te ayudan pila a meterte en ese circuito.

Martín Romego