Carlos Palma, fundador de Living Peace, recibió un doctorado Honoris Causa por su trabajo por la paz

El cuerpo diplomático de la Cumbre Mundial de las Artes, las Ciencias y la Espiritualidad por la Paz y la Vida, en Ecuador, le entregó al docente Carlos Palma el doctorado honoris causa en educación a la paz. 

Carlos Palma nació en la ciudad de Canelones, pero desde hace un largo tiempo es un ciudadano del mundo. Ha recorrido varios países con su proyecto Living Peace, una iniciativa que busca lograr la paz individual y colectiva. 

Además de la instancia en Ecuador, el Colegio Internacional de Profesionistas le entregará a Palma otro doctorado en los próximos meses. Los reconocimientos llegan en un momento especial, cando Living Peace cumple diez años. HOY CANELONES conversó con el promotor de la paz sobre el doctorado Honoris Causa y los diez años de Living Peace. 

Puente de paz 

Carlos Palma ha recibido premios en varios países y regiones. “Son momentos emotivos, que te tocan el corazón. Pero pienso que están dirigidos, más que a mi persona, a toda esa red de Living Peace en el mundo, a esos niños y jóvenes, a los profesores que están dando la vida para que la paz llegue al corazón de muchas personas. Yo simplemente soy un instrumento de paz, que hace pasar este premio a estas personas”, valoró el docente.    

Living Peace llega a unos ciento cuarenta países del mundo. Más de un millón de estudiantes participan de este programa, desde el nivel preescolar hasta el universitario. Los chicos que participan pertenecen a todas las religiones y culturas. “Es muy lindo ver que un proyecto tan simple logre entrar en todas estas realidades tan contrastantes, ver cómo publican el proyecto en China, Brasil, Kenia o Canadá”, destacó Palma.

El fundador del proyecto agregó que, si bien los países y las culturas son diferentes, “los frutos siempre son los mismos: conquistar la paz personal para después poder donarla a otros a través de las palabras y gestos concretos, de actividades y proyectos en cada país y cada ciudad”.   

Dado sin fronteras 

El proyecto principal de la fundación es el dado de la paz, con seis frases inspiradas en ‘El arte de amar’, de la docente y ensayista italiana Chiara Lubich. “Este dado se ha ido transformando al entrar en diferentes culturas y distintos grados de la educación. Han nacido dados de la paz para distintos campos, de la ciencia, del arte, etc. Nació el dado de la paz para la psicología, en Granada, el dado de la paz para la moral, la ética y la axiología en Colombia”, ejemplificó Palma. 

Momento especial 

Los reconocimientos llegan cuando Living Peace cumple diez años. A Carlos Palma se le ocurrió la idea una década atrás, tras conocer la realdad de países como Líbano, Irak o Israel. “Lo que me impulsó a hacer algo por la paz fue vivir en países donde no había paz. Una cosa es cuando tú sabes de una situación de guerra cuando los medios de comunicación lo transmiten; algo completamente diferente es cuando tú te encuentras dentro de esa situación, cuando la gente que muere es un alumno o un vecino”, sostuvo.  

F.G.