Escribe: Paloma Vanoli Imperiale(*)
Cuando vemos un paquete de cereales o yogur para niños sabemos que está dirigido a ellos, tenemos claro que su packaging está confeccionado estratégicamente para seducir a los niños. Pero no solo a ellos. A la hora de fabricar un nuevo alimento, la industria busca que sea seductor para los niños tanto como para sus adultos a cargo.
El supermercado está lleno de alimentos destinados a niños, con muchos colores, regalos, personajes atractivos y ubicados estratégicamente, al alcance de sus pequeñas manos. Una vez que los agarran toca que pasen por el segundo filtro: sus padres. Pero esos alimentos también tienen mensajes reservados para ellos. Además de tener figuras y dibujos infantiles atractivos, tienen frases muy seductoras para los adultos, que apuntan a su rol de cuidado y refuerzan su objetivo de seleccionar para los más pequeños una alimentación rica en nutrientes. Dicen, por ejemplo: ”fuente de calcio”, “para crecer grande y fuerte”, “con toda la energía necesaria” y “con vitaminas del complejo B”, entre otras.
Estas frases atribuyen cualidades excepcionales a los alimentos, y una vez que se leen parecen ser necesarias para completar la alimentación de los más chicos, porque… ¿quién no quiere darle lo mejor a su hijo? y ¿quién no tiene dudas de si lo está haciendo o no?
La realidad es que este tipo de alimentos con agregado de minerales y vitaminas suelen tener excesos de nutrientes, únicamente para poder mostrar esos carteles tan atractivos para los padres. Un niño tiene cubierto sus requerimientos de nutrientes (vitaminas y minerales) con una dieta variada. El consumo de alimentos mágicos solo encarece la compra.
Para visibilizar un poco más esas cuestionables estrategias de marketing, existe evidencia científica que muestra que los personajes que traen este tipo de alimentos están mirando hacia abajo, a la altura de un niño. Además, la próxima vez que veas uno de estos alimentos, podrás notar otros recursos sutiles, como que la tipografía utilizada para la información destinada a adultos es distinta a la utilizada para información destinada a niños: la primera es más formal y elegante, mientras que la destinada a los más pequeños es más casual y empática.
Existe una buena noticia entre tanto marketing: Uruguay es el único país no europeo en pertenecer al proyecto Edulia, un plan que promueve la alimentación saludable en la infancia. La Facultad de Química de la Universidad de la República (UdelaR) participa desde Noruega como pionera en el área. Este proyecto investiga sobre las estrategias implementadas para mejorar la alimentación en niños y cómo impulsarlas.
(*) – Licenciada en Nutrición, estudiante de la especialización Nutrición en Enfermedades Crónicas No Transmisibles de la UdelaR.

