Contralor realizó intervenciones en espacios de deporte amateur que no estaban dispuestos a cerrar

Unos ochenta funcionarios de la Dirección de Contralor de la Intendencia de Canelones recorren el departamento durante esta semana. Las tareas tienen como punto en común disminuir la expansión del coronavirus.

Contralor controla distancias y protocolos en campamentos, vigila que los restoranes cierren a la medianoche y aplica sanciones si encuentra fiestas clandestinas, entre otras tareas. La dirección ha tenido, además, conflictos con dueños de gimnasios y canchas de fútbol luego de la suspensión del deporte amateur.
El director de Contralor de la Intendencia, Luis Garrido, indicó a HOY CANELONES que el equipo de funcionarios se mantiene a pesar de la baja de la actividad pública de esta semana. “Estamos trabajando con el mismo régimen de la temporada de verano. Tenemos unas ochenta personas abocadas a las tareas de contralor en todo el departamento y estamos cubriendo, prácticamente, las veinticuatro horas del día”, sostuvo.

El plato y la pelota
Garrido informó que no se detectaron fiestas clandestinas el pasado fin de semana. Hubo, en cambio, unas doce intervenciones en restoranes que no respetaron el horario de cierre de las 00 hrs., y algunos eventos sociales “difíciles de manejar” como cumpleaños familiares o reuniones.
La Dirección de Contralor se enfrenta a un nuevo panorama desde que Gobierno nacional suspendió el deporte amateur. “Las actividades deportivas han generado algunos problemas. Hay empresas que no quieren entender que el deporte amateur está suspendido hasta el 12 de abril. Allí hemos tenido un trabajo extraordinario en comparación con otros momentos”, indicó Garrido.
Antes de la suspensión no se habían generado conflictos significativos con el deporte amateur. Ahora, en cambio, la dirección realiza algunas intervenciones en gimnasios, canchas de Fútbol 5 y otros emprendimientos que no estaban dispuestos a cerrar. “Hay gente que entiende que volvimos a diciembre pero no es así, las medidas son más severas. No alcanza con levantar las lonas del costado de la cancha o sacar los aparatos del gimnasio al patio”, remarcó Garrido.

Foco sanitario
El jerarca informó, además, que se produjeron algunos cambios en la supervisión de las ferias del departamento: “En las ferias cambiamos el foco del trabajo. No se trata del control tradicional, de asistencia y productos, sino que estamos más enfocados al tema de protocolos y cuidados sanitarios de la población y los feriantes. Controlamos el uso de tapabocas, la existencia del alcohol en gel y, eventualmente, hacemos tomas aleatorias de temperatura”.
El cambio de foco en las ferias se produce por la situación sanitaria actual y la preocupación de algunos vecinos. “La feria es uno de los lugares de menos riesgo si uno lo toma como un espacio de compra. Si uno va a socializar, es complejo. Pero los tiempos de contagio son muy bajos si uno va a hacer los mandados”, expresó Garrido. “Lo que hicimos fue atender alguna demanda ciudadana para transmitir tranquilidad y apoyar este espacio de trabajo que involucra a seis mil familias canarias”, agregó.