Donación oportuna
Jorge del Hoyo, un canario que vive en Estados Unidos, visitó Canelones el pasado domingo junto a su esposa para entregar al Merendero La Cantera ochenta sets de útiles escolares para los niños que concurren a este local.
Hay hechos que alegran el corazón y que en silencio ocurren y por eso es bueno también hacer saber que particulares, en este caso un canario que hoy no reside en su ciudad Canelones, pero si está al tanto de las dificultades que viven algunos ciudadanos, dejó un su granito de arena.
El Merendero La Cantera recibió el pasado domingo la visita de un uruguayo que reside en Estados Unidos, Jorge y a su señora Déborah, quienes realizaron una donación de útiles escolares para los ochenta niños que asisten a dicho comedor
barrial de la capital departamental.
Estela López, responsable del Merendero, contó a HOY CANELONES que Jorge es oriundo de la ciudad de Canelones, sobrino del conocido ‘Tata’ del Hoyo “pintor de carteles” y que, a propósito, fue quien obsequió al Merendero el cartel de la fachada.
En conversaciones previas entre Estela y Jorge para resolver con qué podían ayudar al merendero, la idea fue destinar el gasto, pensado por esta familia, en útiles que todavía los niños no habían recibido este año para el comienzo de clases.
La parte más cálida de esta acción fue que los propios donantes quisieron llegar en persona para entregarles a los niños los sets de útiles (lápices, lápiz de colores, goma, cuadernos) y alfajores que fueron repartidos a los pequeños.
Por lo que narró Estela, Deborah, la esposa de Jorge “habla
un inglés cerrado”. Pero su esposo oficiaba de traductor, lo que causó admiración o un momento distinto para los chicos que, tomando su merienda, el domingo en horas de la tarde, recibieron a los visitantes y escucharon conversaciones en otro idioma. “Fue una tarde tan linda la que pasamos”, expresó Estela, la responsable del merendero que ya lleva prácticamente 12 años de vida. “Fue oportuno porque se dio el domingo antes del comienzo de las clases”, comentó Estela que ya les había entregado a los niños túnicas con las que también contaba en el merendero en su haber por anteriores donaciones.
¿Y las mochilas?
Estela dijo que quedó en el debe este año la entrega de mochilas, afirmando que no pudo, por razones personales, lograr conseguir dicho aporte para el Merendero. Esto habla de que además de pensar en la leche durante las tardes los fines de semana, también está la preocupación de que en todas las fechas claves los pequeños reciban materiales para la eventualidad de distintas actividades. Apelamos desde este medio, a cualquier institución o empresa que pueda donar las mochilas para cubrir la necesidad de estos chicos que concurren al Merendero. Sin lugar a dudas que será un gesto que mucho agradecerán los destinatarios.
Eduardo Castro

