Con Mónica Franco, directora del Liceo N° 2, sobre el nuevo horario y las propuestas pedagógicas

Mónica Franco, directora del Liceo N° 2, de la ciudad de Canelones.

Tal como informáramos oportunamente, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) decidió ampliar, desde el pasado lunes, hasta seis horas el horario posible de las clases presenciales. El Liceo N° 2, de la ciudad de Canelones, lleva adelante una propuesta pedagógica para aggiornarse a esa extensión horaria.

El Liceo N° 2 viene trabajando desde hace más de dos meses con instancias presenciales y a distancia. Registra un 90% de estudiantes que volvió a las aulas, unos veinte alumnos que siguen solamente de forma virtual y unos dieciséis que están desvinculados del centro.
La directora del Liceo, Mónica Franco, habló con HOY CANELONES sobre la propuesta para el horario presencial extendido y el trabajo de la institución en estos meses de “nueva normalidad”.

Tiempo para la limpieza
Franco aclaró que lo único que se modificó del protocolo de salud de la ANEP fue el punto referido a la cantidad de horas que los educadores pueden permanecer en el centro educativo. Por lo tanto, agregó, las medidas de distanciamiento en el aula y la limpieza del espacio, cada vez que se realiza un cambio de turno, continúan aplicándose de igual manera que en los primeros meses.
Para extender el horario y poder llevar adelante las demás medidas del protocolo, la cantidad de horas de cada turno rotará cada dos semanas. El turno matutino asistirá durante dos semanas al horario completo y el vespertino lo hará en un horario reducido. Las próximas semanas los horarios se distribuirán al revés: el vespertino irá todo el horario y el matutino tendrá clases reducidas. Y así sucesivamente.
Durante las semanas en las que el matutino asista de manera completa, se le quitará dos horas al turno vespertino y viceversa. “Necesitamos seguir conservando el distanciamiento de metro y medio y las pautas de higiene del local se mantienen. Vamos a seguir trabajando con subgrupos (de hasta quince estudiantes) y necesitamos conservar las dos horas para la higiene del local entre turnos”, remarcó Franco.
Los cuatro grupos de Segundo Año del turno matutino, divididos en tres subgrupos que asisten cada tres semanas, cursarán, en cambio, todo el horario de la semana que les toque asistir.

Buena respuesta
La directora destacó que la vuelta a la presencialidad tuvo una buena respuesta: “La mayor parte de los estudiantes está concurriendo. Tenemos algunas familias que han optado porque sus hijos mantengan el trabajo exclusivamente en la virtualidad y con ellos también se sigue trabajando”, manifestó.
Casi un 90% de estudiantes retomó las clases presenciales. Unos veinte alumnos continúan solo de forma virtual y dieciséis están desvinculados del sistema. Franco aseguró que se están haciendo todos los esfuerzos para que esa fracción del estudiantado pueda retomar el proceso educativo. “Estamos haciendo intervenciones concretas con las familias, porque la asistencia no es obligatoria pero la educación sí. Y la educación es un derecho de los estudiantes”, destacó.

Seguir la clase

Según informó el programa radial ‘No Toquen Nada’, una encuesta nacional a docentes de Primaria, Secundaria y UTU, elaborada por ANEP, refleja que casi el 50% de los estudiantes no participó de manera activa de las clases durante los meses de educación virtual, entre marzo y junio. El porcentaje no refiere a la cantidad de niños y adolescentes que no pudieron conectarse sino al seguimiento y la participación de los chicos en los cursos a distancia.
Consultada sobre el seguimiento y la participación de los jóvenes en los meses de virtualidad, Franco indicó que cada dato de la encuesta puede depender de la comunidad educativa consultada. En el caso del Liceo N° 2, acotó, “durante el tiempo de suspensión de presencialidad tuvimos algunos adolescentes sin virtualidad que contactamos e incorporamos a la modalidad del formato papel”, y que la situación actual de liceo da cuenta del trabajo realizado. “Si no hubiera existido un proceso de trabajo continuo del colectivo, de búsqueda de los adolescentes y de empezar con el proceso pedagógico, hoy no tendríamos esta realidad. El grupo que está con su proceso educativo interrumpido es de dieciséis estudiantes, en una población que supera los 750”, argumentó.