Dos diputados canarios analizan la media sanción para el proyecto sobre la ley Cannábica.

Jornada histórica

Marihuana (teledoce.com)
El diputado Darío Pérez (izq.), terminó dando el voto positivo a la Ley. (teledoce.com)

Pese a la polémica, la ley que regula el consumo y control de marihuana obtuvo media sanción. Los cincuenta diputados frenteamplistas votaron a favor de este nuevo proyecto. Ahora, la ley será debatida y votada por la Cámara de Senadores.

Paradojas y versiones

Todos los diputados estuvieron de acuerdo con el daño que puede llegar a causar el consumo de marihuana. A su vez, los defensores de este proyecto afirmaron que en la actualidad su consumo es legal y su venta no. Esto induce a un mercado ilegal, generando en los jóvenes la intriga de consumir una sustancia prohibida por el simple hecho de su veda.
La ley contempla este tema introduciendo un proyecto amparado en la regulación, control y educación sobre las consecuencias del cannabis. En la discusión también se habló de la mala calidad que llega a nuestro país por vías del tráfico y contrabando. La regularización responsable ampararía a estos consumidores que se ven afectados por la marihuana paraguaya, prensada en mal estado y mezclada con otro tipo de sustancias tóxicas que sirven para “estirarla”.
Sobre este tema el diputado del oficialismo Jorge Orrico fundamentó que “si tenemos problemas de marginalidad, de salud y seguridad con el prohibicionismo, las cosas con esos métodos empleados no andan”. Y agregó: “Los mayores interesados en que no exista esta ley son los narcotraficantes”.
Durante la discusión del tema en la Cámara de Diputados, los representantes hablaron sobre los pros y contras que presenta la nueva legislación. Se exhibieron varias teorías y se habló del efecto “góndola” (que sucede cuando un consumidor accede a las bocas de pasta base para comprar la sustancia y, ante tanta opción de compra, decide probar otro tipo de drogas, provocando una nueva dependencia). En base a esta hipótesis, el diputado Darío Pérez resolvió su voto a favor, sin dejar de afirmar que la marihuana en sí “es una bosta”.
Otras de las afirmaciones manejadas fue la definida como “escalera”. La misma sostiene la idea de que los individuos comienzan por consumir cannabis con periodicidad, generando el hábito y, al bajar en grandes medidas sus efectos, iniciándolo en la búsqueda de otra sustancia más fuerte. El diputado Sabini desmintió esta teoría diciendo que el 98% de consumidores de marihuana que quieren que se apruebe el proyecto, no ven a la sustancia como puerta a otras drogas.

De un lado y del otro

HOY CANELONES buscó la palabra de los diputados canarios Amín Niffouri (Lista 400, Partido Nacional) y Orquídea Minetti (MPP, Frente Amplio), quienes fueron partícipes de la jornada histórica de ayer, y que esgrimen dos posiciones diferentes.

Orquídea Minetti:

“Si no hacemos nada, nada se va a lograr”

¿Qué reflexión le dejó la jornada del día 31?

Fue una jornada productiva, en la cual se manifestó la opinión de todos los legisladores, tanto de nuestra fuerza política como de la oposición y con una conclusión interesante sobre la aprobación de 50 votos a cargo del Frente Amplio. Se produjo una media sanción sobre la ley que pasará a la Cámara de Senadores.

¿Qué expectativas tienen sobre este proyecto?

Yo creo que el tratamiento que le dará el Senado será diferente al que se le dio en la Cámara de Diputados. Nosotros teníamos la dificultad de que habían compañeros de la misma fuerza política que tenían otra óptica. Este compañero (Darío Pérez) tuvo su momento en la Sala de replicar sobre las dudas que tiene de llevar a cabo esta ley. Se lo escuchó como al resto de los diputados y por suerte se manifestó a favor. Somos conscientes y sabemos que esto no va a ser la solución definitiva, pero si no hacemos nada, nada se va a lograr.

¿Cuál es su opinión personal sobre este proyecto?

Creo que debemos ser amplios y tratar de tener iniciativas. Esto es un gran disparador de cosas. Ahora hay que ponerse en marcha y analizar las cosas que debemos modificar o adaptar a la realidad. Creo que es una forma responsable de ver las cosas y no dejar de lado las malas interpretaciones que se han hecho sobre la temática en cuestión. Con este proyecto es mentira que nosotros queremos que se droguen aquellos que no lo hacen. Eso es una barbaridad. Lo que queremos lograr es la legalización de una sustancia para poder acceder a un control sobre aquellos que ya la consumen. La otra pata es buscar que aquellas personas que adquieren esa sustancia no tengan que consumir marihuana de mala calidad y buscar de alguna forma erradicar el narcotráfico de una vez por todas. No podemos tapar el sol con un dedo, tenemos que ser conscientes de la cantidad de uruguayos que consumen estas sustancias.

¿Y en cuanto a política de educación…?

Bueno, la educación en todos los aspectos de la vida es medular. Una educación amparada en la persona que ya consume, para que deje de tener temor sobre lo que fuma y tenga las herramientas necesarias para poder decidir sobre sus efectos. Si el tema sigue siendo tabú, menos vas a estar informado y la educación sobre las consecuencias de la sustancia va a ser mínima. Yo creo que la información y la educación sobre este tema van a ser una responsabilidad de todos los ciudadanos.

 

Amin Niffouri:

“El Estado se va a meter en un tema que no sabe”

Una reflexión sobre la sanción del miércoles…

En principio, hablar sobre lo planteado por el Partido Nacional en el año 2010, junto al diputado Lacalle Pou. Nosotros, en ese año, planteamos un proyecto de ley que intentaba realizar una visión integral del ataque al narcotráfico, donde se tomaban varias medidas como la prisión excarcelable para los delitos del narcotráfico, porque hoy en día si cae preso un narcotraficante y tiene buena conducta queda afuera. También amparábamos, en ese proyecto, el tema de la internación compulsiva a aquellos adictos menores con problemas sobre el consumo de drogas. Lamentablemente, durante la presentación de ese proyecto, nosotros tuvimos la negativa por parte de los diputados frenteamplistas y debemos sincerarnos en estas cuestiones. No queremos que se enfunden partidismos en temas que competen a una legislación dentro de la sociedad, pero debemos ser conscientes de las actitudes que toman nuestros compañeros legisladores sobre temáticas que ya han sido abordadas y han tenido poca respuesta.

Los diputados del Partido Nacional están de acuerdo con algunos de los artículos… ¿es así?

Si, así es. Nosotros votamos algunos artículos que tenían una correlación directa con aquello que ya había manifestado el diputado Lacalle Pou en el año 2010. El artículo que tiene que ver con el autocultivo, particularmente, lo votamos por entender que existe un choque fundamental en la relación de que su consumo es legal, pero su venta no. Creemos que es un mal proyecto, donde entendemos que el Estado se va a meter en un tema que no sabe, que va a generar un aparato burocrático y que, personalmente, no creo que tenga grandes resultados.

¿Cuáles serían las patas más flojas que presenta este proyecto?

Se tendría que abarcar más el tema que tiene que ver con el narcotráfico, no meterse en lo que tiene que ver con la comercialización y la distribución de la marihuana. Por otro lado, creo que no es la lucha indicada para solucionar el narcotráfico, el mismo va a seguir existiendo en contra punto a la marihuana que genere el Estado, buscando efectos más potentes y de competencia directa.

¿Qué futuro tiene esta ley de ahora en más?

Se votó en la Cámara de Diputados; ahora tiene que ser tratada en el Senado. Lo que tratamos el miércoles es hacer entender a algunos legisladores que se apuraron mucho los tiempos para realizar la discusión sobre este proyecto. Había una sintonía política para seguir discutiendo sobre esto y sacar un proyecto con altos consensos. Por lo tanto, nosotros entendemos que se están apresurando a sacar un mal proyecto sobre el control y comercio de la marihuana. Lamentablemente, a veces creemos que sacar un proyecto de ley (como lo han hecho en otras partes del mundo) es una forma innovadora, pero debemos saber que lo innovador no quiere decir que sea bueno. Nos apuramos para que el mundo mire nuestra situación, pero a veces un mal proyecto puede derivar en un fracaso atroz.

Karina Martínez