Con Fernanda Perrone, periodista, comunicadora y locutora: Una mujer de Turf que supo ganarse su lugar


“La mujer tiene que tener derechos por ser un ser humano y no por ser mujer”

Fernanda es una mujer de 50 años, que tiene cuatro hijos, está casada, vive en Las Piedras y desde los 17 se ha sabido valer por sí misma. El rubro de la comunicación no es sencillo, pero su perseverancia la llevó a instalarse en la retina de los televidentes y en la escucha de los aficionados de las carreras de caballos.

En la actualidad, Fernanda es la presentadora y locutora en el Hipódromo Nacional de Maroñas y en el Hipódromo de Las Piedras. Además, es la encargada de Programación de Canal 11 Telecable, de la ciudad pedrense, y conduce el programa ‘Pura Sangre’, que trata sobre el Turf y el desarrollo del deporte a nivel nacional e internacional. Es una mujer multifacética. Comenzó trabajando de adolescente con su padre, quien quería que estudiara la carrera de contadora, pero no resultó porque su pasión era el periodismo, sobre todo el deportivo. Sus primeras armas las adquirió en Radio Cristal del Uruguay. Desde allí, por vínculos empresariales llega al canal en el que se desempeña hoy.

Inicios
Sobre su vida familiar Fernanda contó que “nací en Montevideo, pero la mayor parte de mi vida la viví en Las Piedras. Tengo dos hermanos menores que yo. Cuando fui creciendo, a los 17 ya estaba haciendo Administración de Empresas. Mi padre era carnicero y tenía una carnicería y el contador que trabajaba con él necesitaba alguien que lo ayudara en la oficina. Si bien yo era menor, me venía bien por las prácticas en Administración de Empresas y aproveché esa experiencia. Mi padre en realidad quería que yo fuera contadora. No era que no me gustara la contaduría, de hecho terminé los cuatro años de Administración de Empresas, pero cuando tuve el acceso para la Facultad me negué a ir porque quería hacer periodismo. Mi padre quería que hiciera computación en ese momento y yo no quería, entonces ahí hicimos un acuerdo de que si yo estudiaba computación, él me pagaba un curso de periodismo y así fue”.

Periodista
La protagonista cuenta que “me inscribí a un curso en Radio Cristal, que había en ese momento, y empecé a hacer mis primeras armas en periodismo. Cuando cumplí 18 empecé a ir a la UTU de Periodismo, que era lo que yo quería hacer, y ahí ya mi padre no se pudo negar”. Asegura que “las prácticas en la radio me ayudaron muchísimo, porque yo siempre digo que estudiar es muy importante y hay que hacerlo, pero la realidad es que la experiencia te la da el trabajo. Sobre todo en algunas carreras y esta es una”. Sobre la experiencia en el medio radial Fernanda recuerda que “hacía programas periodísticos, políticos, musicales… Fue una enseñanza rápida. Cuando ya era empleada de Radio Cristal, lo que pasó fue que firmaron un acuerdo con Telecable e hicieron un estudio mismo en la radio y uno de los primeros programas que se emitieron se llamó ‘Resonancia’, que lo hacía quien era el gerente de la radio en ese momento, Juan Ángel Maciel. Yo lo acompañaba y ahí empecé a hacer algo de televisión”.
La periodista cuenta que “a mí siempre me gustó el periodismo deportivo inclinado a lo que es la parte futbolística. Siempre fui muy futbolera y siempre cuento que si bien soy hincha de Nacional a muerte, mi nombre es por Fernando Morena, porque mi padre es hincha de Peñarol a muerte. Crecí con el fútbol y quise ser comentarista de fútbol, algo que intenté y no pude porque se me cerraron todas las puertas. En ese momento era muy difícil. La única mujer que trabaja en los medios como periodista deportiva era Silvia Pérez y me fue imposible”.

Actividad
Fernanda encontró en el Turf un deporte para desarrollarlo periodísticamente a nivel nacional e internacional. “Puedo decir hoy que, gracias al esfuerzo y al apoyo de muchas personas, puedo vivir de lo que me gusta. Soy una privilegiada”. Recuerda sobre los inicios en este ámbito que “mi tío me llevaba de muy chiquita al viejo Hipódromo de Maroñas e iba como cualquier persona. Tenía el conocimiento de un aficionado. Después un amigo, ahora fallecido, que trabajó muchos años en Radio Cristal, que en los últimos años fue el periodista de Turf, Sergio Silva, tenía un programa de Turf y me ofreció poder trabajar con él. Hacíamos televisión y radio. Ahí empecé a instruirme un poco más, a conocer otras cosas más en la interna del sector. Me fui perfeccionando”, contó. Agregó con que “cuando el Hipódromo de Las Piedras era de la Intendencia de Canelones, en un momento se necesitaba a una persona que hiciera locución y ya en Maroñas había una locutora. Me lo ofrecieron y a mí me pareció genial la idea. Era un complemento. Comencé a hacer locución en las carreras de Las Piedras, la presentación de los caballos… Con los años comencé a ir a Maroñas todos los fines de semana. Me contrataban para hacer suplencias, después se fue una locutora y después otra y me quedé fija”.
Cuando Fernanda empezó a ir desde Las Piedras hasta el Hipódromo Nacional de Maroñas, su situación económica no era buena. Se había quedado recientemente sin empleo y rememora esos momentos contando que “llegué remando, muchas veces sin tener dinero para los boletos. Muchas veces le pedía traslado a Pepe, un hombre que manejaba los tráileres que trasladaban los caballos de Las Piedras hasta Maroñas y me llevaba. Me iba al stud y él me llevaba y me traía. Él me decía ‘¿Si no tenés para los boletos a qué vas?’… Hoy le puedo decir que iba porque yo estaba invirtiendo mi tiempo con la ayuda de otras personas, quizás me salía mal, pero me salió bien. Yo creo que cuando uno quiere algo tiene que insistir y si es para uno se va a dar”.

Ser mujer
Consultada sobre si se considera feminista, Fernanda responde con un contundente “No”. Explicó que “yo respeto todo. Me gusta que me respeten porque yo respeto. No me considero feminista porque creo que la mujer tiene que tener derechos por ser un ser humano y no por ser mujer. No es una condición. Muchas veces, la forma en la que se quiere conseguir los derechos no es la correcta”. Sostuvo que “trabajo en un mundo que normalmente ha sido de hombres, aunque hay muchas mujeres trabajando dentro del Turf, sobre todo en el exterior. La mayoría de las personas que trabajan con caballos son mujeres. En Estados Unidos, en Emiratos Árabes, la mujer tiene otra sensibilidad. Yo nunca tuve un problema por ser mujer dentro de mi actividad. Jamás sentí que me menospreciaran en el Turf por ser mujer, al contrario, siento que la gente me respeta y respeta mi opinión. Creo que muchas veces por solucionar algunas cosas, las mujeres nos discriminamos a nosotras mismas y a la vista del otro es complejo”.
En referencia vivió algún hecho puntual de abuso de poder, por ejemplo, destacó que “eso es inevitable, lamentablemente. Ese tipo de cosas pasaban, pasan y seguirán pasando. Gente que tiene algún poder, un cargo, cree que las mujeres sobre todo tenemos que decir sí, quizá para conseguir alguna cosa. Considero que uno puede conseguir cosas por talento propio y no porque un hombre crea que la mujer tiene que hacer lo él diga”.

Reflexión
La periodista deja como mensaje que “siempre le digo a mis hijos que uno tiene que luchar por lo uno quiere. Nadie te va a golpear la puerta y te va a traer las cosas a donde vos estás. Uno tiene que fijarse metas, ser ambicioso y no hablo del dinero, porque el dinero viene sólo o no viene, pero ser ambicioso y tratar siempre de ir creciendo, de aprender, de absorber el conocimiento que tienen otros, saber identificar lo que está bien y lo que está mal. Si uno va por el buen camino creo que más tarde que temprano uno lo consigue. Estudien. Sigan adelante. Sueñen que van a conseguir lo que quieren”.

Jennifer Cassarino