“Fin de Ruta” al abigeato
Los datos estadísticos mensuales en el departamento establecen que se producen, promedialmente, alrededor de treinta abigeatos.
Para la Policía canaria “es muy difícil”, de acuerdo a sus recursos y por la amplia caminería rural que presenta el departamento, establecer un control más eficaz de todo los caminos con la finalidad de detectar el tránsito de quienes se dedican al abigeato.
A los puestos de venta
La idea de este procedimiento (“Fin de Ruta”) será atacar todos los puestos clandestinos de venta de carne, realizando inspecciones rutinarias basadas en la recolección de datos que obtengan los policías comunitarios y efectivos de las correspondientes seccionales de cada zona.
Para este trabajo de prevención y lucha contra el abigeato, se convocó a la Intendencia y el apoyo de las autoridades de INAC. Lo incautado será llevado a un frigorífico para dejar fuera de mercado, por no contar esta carne con las condiciones autorizadas para comercializarla.
Pequeños productores más perjudicados
Un promedio de treinta abigeatos por mes se denuncian en Canelones. En la mayoría de los casos son de uno o dos animales. Los daños de estos ataques, preferentemente, son originados a pequeños productores, causándoles un prejuicio muy importante. Desde Jefatura se han realizado reuniones con productores, con el fin de buscar indicios o pruebas para dar con los autores de estos actos.
Un buen impacto contra las rapiñas
En otro orden, y en referencia a los delitos consumados en las ciudades de mayor población en nuestro departamento, el “Operativo Impacto”, según informó Jefatura de Canelones, viene arrojando buenos resultados en la reducción de las rapiñas dentro de la zona donde se aplica.
El integrante del Comando de Jefatura, Insp. Víctor Trezza, comentó que los números estadísticos de los delitos en esta zona “se estaban disparando” hace unos meses. Concretamente, “las rapiñas que se habían logrado frenar el año pasado, tuvieron un aumento preocupante”. En mayo de 2013 se comenzó con la implementación del Operativo Impacto, para saturar diversas zonas que componen la microrregión “donde se originan una gran cantidad de delitos”. Se refiere a Las Piedras, La Paz, Progreso, Toledo, Barros Blancos, Ciudad de la Costa, Paso Carrasco, El Pinar y Colonia Nicolich.
En mayo, la Policía registró 237 rapiñas en esta región de Canelones. La modalidad de las rapiñas mostraba una operativa distinta en cuanto a las víctimas. Mientras que en la costa los delincuentes apuntaban en mayor cantidad a comercios, en ciudades como Pando y La Paz, por ejemplo, las rapiñas se producían en cantidades importantes a personas o peatonas.
El patrullaje implementado, según contó Trezza, fue “disuasivo” por lugares marcados y que se verificaba el accionar de los delincuentes. En junio, las rapiñas bajaron a 183 y en julio se cerró con un total de 153 delitos de esta característica. El resultado de la implementación del “Operativo Impacto” fue considerado por la Policía como eficaz y el descenso de los delitos también.
35% de las rapiñas se realizan en motos
Un estudio realizado establece que el 35% de las rapiñas sus autores se trasladan en motos y el casco, en estos casos, es utilizado para que no se identifique a los responsables de los atracos.
La Policía ha dispuesto también, en varias ciudades, el control en las calles a motociclistas, deteniendo la marcha de los mismos, solicitándoles la documentación del rodado e identificación personal. Además, estas personas son “cacheadas”. Si se detectan irregularidades en los birrodados, se aplican multas y, en los casos que correspondan, se requisan.
Eduardo Castro

