Era una persona a la que le gustaba andar entre la gente, escuchaba a los de barrio, a los militantes”, dijo Pablo de Sosa, concejal nacionalista del Municipio de Canelones, sobre el diputado nacionalista Alberto Perdomo, fallecido en las últimas horas.
El pasado jueves, Alberto Perdomo murió con 50 años tras sufrir un infarto. Perdomo, elegido diputado por Canelones, fue electo por primera vez en 1999, por el sector Acción Comunitaria, de Julia Pou. Con el paso de los años, logró afincarse en la Cámara Baja, a pesar de que cambió de sector y hasta armó el suyo propio, en el 2004.
Perdomo nació el 6 de abril de 1967 en la ciudad de Santa Lucía. Integrantes canarios del Partido Nacional y diputados del oficialismo y oposición dialogaron con HOY CANELONES y contaron su vínculo con el político canario recientemente fallecido. Los entrevistados destacaron la capacidad de Perdomo para construir estrategias y coincidieron en que su muerte es una gran pérdida para la política uruguaya.
Ingeniero electoral
Antes de morir, Perdomo integraba las filas de Alianza Nacional y había renovado su banca hasta 2020. Desde el Partido Nacional se cree que su pérdida deja un “vacío muy grande” para Canelones. El diputado blanco Amin Niffouri sostuvo que Perdomo fue “un líder nato con una gran capacidad legislativa” y que dentro de las aspiraciones del legislador fallecido estaba la de ser intendente de Canelones.
El edil nacionalista Ignacio Torena recordó a Perdomo como “un diputado con una trayectoria en la ingeniería electoral pocas veces vista en el departamento. Era un hombre adelantado para la época y un gran estratega”. El edil integra un sector político diferente al que formaba parte Perdomo, pero lo recuerda como una figura “muy respetable dentro del Partido Nacional y en el departamento de Canelones”.
El concejal De Sosa, por su parte, lo recordó como una persona que “siempre se preocupó por el de abajo”, y como “un tipo compañero, bonachón”.
De presidente a presidente
El diputado recientemente fallecido llegó a ser presidente de la Cámara de Representantes, desde el 1° de mayo de 2008 hasta el 28 de febrero de 2009. El diputado frenteamplista Juan Carlos Mahía, quien hoy es presidente de la Cámara Baja, indicó que “en materia electoral, Perdomo fue un genio” y que siempre tuvo una buena relación con el Frente Amplio. “Armaba estrategias electorales muy exitosas y uno aprendía mucho de él. En más de una oportunidad recibí su consejo”, dijo Mahía.
El diputado colorado Adrián Peña dijo que era un político “de pie a tierra” que “fue formando equipos en Canelones y logró mantener su banca. Tuvo siempre la mirada de buscar acuerdos con todas las partes, ya sea en el período que los colorados fuimos gobierno como en el tiempo del FA”. Previo a su inesperada muerte, el diputado planeaba discutir sobre temas de Canelones con los demás representantes locales. “Habíamos quedado en reunirnos el próximo martes para discutir cosas para Canelones. Creíamos que una serie de temas como seguridad, inversión departamental y medioambiente, son comunes a todos los partidos políticos”, agregó Peña.
F.G.
En la despedida de Alberto Perdomo
Hoy, en el cementerio de la ciudad de Santa Lucía, fueron despedidos los restos del diputado Alberto Perdomo. Su muerte constituye una enorme pérdida para el departamento de Canelones y para su colectividad política, el Partido Nacional, y, en definitiva, para toda la vida política nacional.
Muere joven, cuando tenía todo para dar. Modelo, entonces, para todos nosotros, por su coraje, por su férrea voluntad, por el optimismo fundamental que lo llevaba a creer que el esfuerzo humano todo lo puede.
La vida áspera no había hecho mella en su espíritu. Buscó la verdad, a ella permaneció fiel, por ella conoció los avatares de la lucha política y por ella dio generosamente su vida.
En el acto del sepelio, queremos y debemos destacar y decirlo en voz alta, estuvo presente el intendente Yamandú Orsi.
Su palabra serena fue ejemplo de tolerancia y de auténtica convivencia cívica.
Nos dio, entonces, una verdadera muestra superior de despedida al amigo que militaba en filas adversarias. En tiempos en que predomina el egoísmo y la mezquindad, cumplimos el deber de destacarlo en debida forma.
Dr. Gerardo Stéffano

