“Como un despertar de Canelones”
Ágora, la asociación civil que se formó para trabajar sobre identidad, derechos humanos y memoria de Canelones, realizó su primera asamblea general de socios en las instalaciones del Complejo Cultural Politeama, al tiempo que conmemoró su primer año de existencia.
En la asamblea participaron un gran número de socios, la Comisión Directiva, la Secretaría de Derechos Humanos de la Comuna Canaria y la presidenta de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), Mirtha Guianze. El primer año de trabajo merecía terminar de forma especial: un cierre artístico con Cristian Rojas y En Championes Tango, dúo integrado por Manuel Falero y Diego Rodríguez.
Unos minutos antes de empezar la asamblea anual, la doctora Mirtha Guianze conversó con HOY CANELONES. En primer lugar, explicó que la INDDHH se relaciona con trescientas organizaciones de derechos humanos. “Tenemos la satisfacción de ver que en los últimos tiempos hay organizaciones que se han constituido específicamente para el tema memoria. Ágora ya lleva un año y nos parece importantísimo que se haya constituido en Canelones”, sostuvo. “La memoria de lo que ocurrió en dictadura estaba silenciada. Tanto desde Ágora como desde otras asociaciones del departamento, se está trabajando para darles a las nuevas generaciones una visión de lo que pasó, para que esto no se vuelva a repetir. Ágora es una asociación que se dedica a la memoria y estamos trabajando con ellos en la Ley de Sitios”, enfatizó Guianze.

Primer año
“Estoy muy feliz y agradecida de ver cómo se van acercando los socios y amigos de Ágora”, expresó a HOY CANELONES la presidenta de la Asociación Civil, Blanca Calero. “Con mucha fortaleza, los compañeros que por suerte viven con nosotros hasta el día de hoy, presos políticos de la dictadura, decidieron juntarse para conmemorar el pasado, para que los jóvenes tengan presente que pasó en aquel entonces”, afirmó, por su parte, María Julia Castro, una de las socias fundadoras, inaugurando la asamblea.
Durante el encuentro, la secretaria de Ágora, María Julia De Izaguirre, compartió con los presentes un informe con el balance del trabajo del año, que incluyó las principales acciones que se han llevado adelante, el detalle de las finanzas, los principales logros y las líneas de trabajo para el 2017.
Uno de los logros que destacó De Izaguirre es que los trámites para la obtención de la personalidad jurídica de Ágora se encuentran casi listos. “Aunque no ha salido el trámite en su totalidad, podemos operar como Asociación Civil y contamos con las certificaciones profesionales. En la etapa en la que estamos, podemos firmar convenios con el Estado”, aseguró. Por otra parte, informó que en el momento Ágora cuenta con 134 socios. “Hemos tenido quince reuniones ordinarias de la Comisión Directiva y una cantidad de reuniones extraordinarias que respondieron a las necesidades en función de lo que iba ocurriendo”, sostuvo.

Apoyos y vínculos necesarios
Además, De Izaguirre destacó el vínculo que Ágora ha tenido con organizaciones dentro y fuera del Estado. Se refirió a que el vínculo con el Gobierno Departamental ha sido permanente a través del Espacio ‘Quica’ Salvia y la Secretaría de Derechos Humanos, “con quienes mantenemos un contacto permanente”.
También mencionó el contacto con el intendente Yamandú Orsi, el secretario general Francisco Legnani, la prosecretaria Gabriela Garrido, la Dirección de Gestión Territorial y la Dirección de Patrimonio. De Izaguirre recordó el vínculo con el gobierno municipal y sus concejales “con la mayor apertura y capacidad de escucha, quienes rápidamente declararon de interés municipal las acciones de Ágora”. Habló también del apoyo desde el primer nivel de gobierno, con el que se han relacionado hasta el momento principalmente a través del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), con su ministro Víctor Rossi, quien estuvo recluido en los vagones.
Aportes y reflexiones
En los momentos de cierre del encuentro, Mirtha Guianze destacó el trabajo que ha realizado Ágora con pocos recursos pero con pasos firmes. “Me voy maravillada. Lo que han hecho ustedes, casi sin recursos, es increíble”, expresó. “Si bien hay apoyos de la Comuna, es la sociedad civil la que ha tomado esto y ha hecho cosas increíbles. Es como un despertar de Canelones… así lo veo yo”, agregó.
Guianze dijo que Canelones “es como un país: pasaron muchas cosas, pero nadie conocía nada. La historia de los vagones, que no es una historia conocida en Uruguay, pero además de todo el departamento de Canelones y la lucha de la zona, tienen que conocerse”. Resaltó que hay muchas posturas en relación a la memoria, muchos discursos, pero que ninguno es neutral. “El conocimiento de la represión, de la tortura, de la desaparición, forman parte del proceso de construcción identitaria de una sociedad, así como también las memorias de la resistencia. Y eso nos da la obligación de transmitir esos valores culturales. No solo tenemos el derecho a conocerlo sino que tenemos el deber de transmitir ese pasado”, reivindicó.
Una de las reflexiones finales que dejó la presidenta de la INDHH fue acerca de cómo sigue primando la exclusión en los derechos humanos en la actualidad, luego de las violaciones a los derechos humanos en dictadura. “Vemos que como no se procesaron los mecanismos de violencia utilizados en dictadura o se justificaron, hay violencias en los vínculos en la actualidad. Y hay repercusiones de la impunidad en tres generaciones. En definitiva, en los hechos de violencia y vulneración de derechos de la actualidad, hay una continuación del pasado. El olvido y el silencio generan condiciones de repetición”, remató Guianze.
Elisa Romego

