Con el actor Jorge Esmoris, de cara a la presentación de ‘El crédito’, esta noche en Canelones

Dos caras de una misma moneda

 

03Esmoris
Franklin Rodríguez y Jorge Esmoris, protagonistas de ‘El crédito’.

Ésta noche, en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, se presenta la obra ‘El crédito’, del catalán Jordi Galcerán, dirigida por Mario Morgan y protagonizada por Jorge Esmoris y Franklin Rodríguez.

La obra comienza con la solicitud de un crédito bancario por parte de Antonio (interpretado por Esmoris), préstamo que es rechazado por el gerente bancario (Franklin Rodríguez). Antonio está dispuesto a hacer cualquier cosa para recibir el préstamo y la obra avanza con unos ribetes increíbles.

Es la primera vez que Esmoris y Rodríguez trabajan juntos en teatro, y han logrado ponerle una sonrisa a temas que muchas veces resultan fríos, como la economía y las finanzas. También pudieron ponerle dinamismo a una propuesta que se desarrolla en un único espacio físico: el despacho del gerente. HOY CANELONES conversó con el actor y comediante Jorge Esmoris, quien habló de la interpretación de esta obra catalana y del éxito que el espectáculo ha cosechado desde su estreno.

¿Cómo vivió la experiencia de trabajar por primera vez en teatro con Franklin Rodríguez?

Fue maravillosa. A Franklin me lo había cruzado un par de veces en varios lugares, incluso trabajamos juntos en la película ‘La Redota’, pero es la primera vez que hago teatro con él. La obra está hecha solo para dos personajes. Si no existiera la química que existe entre nosotros no hubiéramos podido llevar el espectáculo adelante, y no hubiésemos tenido la repercusión que tuvimos.

¿Y con Mario Morgan?

Mario tiene una visión muy clara del teatro y de la obra en sí misma. Propuso una interpretación de ‘El crédito’ y lo que hicimos fue seguirle la cabeza y aportar ideas desde el ángulo que él había planteado.

¿Cómo repercute este trabajo en el público?

Desde mayo estamos presentando esta obra en varios teatros y todas las funciones han sido a salas agotadas. Realmente la gente no para de reír y de asombrarse con las estrategias que lleva adelante el personaje para conseguir el crédito. Por momentos, la obra parece un thriller, no se sabe por dónde puede aparecer la tortuga.

Además, hay una segunda lectura de la obra…

Sí, toca un tema muy actual que son los préstamos y los requisitos que una persona debe tener para acceder a ellos. Todo el tiempo, las compañías de créditos te llaman por teléfono a ver si precisás efectivo. Hay un tema que tiene que ver con la economía financiera que da lugar a que la gente, a través del humor, reflexione. Tenemos muchas expectativas de presentarla en el Politeama y esperamos que los espectadores de diviertan, se entretengan y piensen.

A primera vista parece que los dos personajes son antagónicos. ¿Hay algún punto en común entre ellos?

Al principio no los hay, pero a medida que se desarrolla la obra estos personajes terminan siendo parte de lo mismo, como dos caras distintas pero de la misma moneda. Hay un tercer personaje que no aparece pero que es importantísimo: la mujer del gerente. Con estas tres partes empieza a tejerse una historia un tanto extraña, que es la que desencadena el final. Ahí el público dice: ‘Ta, es increíble que ahora pase esto también’, pero pasa y eso es lo motivante y gratificante de esta obra. Queda mal que lo diga yo, pero es altamente recomendable.

  F.G.