La Página Verde

El agua amarronada y revuelta cercana a la plataforma del puente. A medida que se acerca al lugar, crece el mal olor.

En la entrega anterior de «La Página Verde», publicamos un trabajo del M.Sc. Emanuel Machín sobre las llamadas «bacterias del mal olor» y la contaminación en el cauce del Arroyo Canelón Chico (problemática que HOY CANELONES trató extensamente en las ediciones del 07/03 y 12/03 de este año).
En uno de los pasajes del citado texto, el autor señala al Frigorífico Canelones como uno de los agentes responsables de la contaminación en la corriente de agua. Dice Machín sobre el punto: «El frigorífico de Canelones ha crecido considerablemente los últimos 5 años (se han construido grandes depósitos para los desperdicios y el olor que hay en la Ruta 5 próximo a la entrada a la ciudad es constante e insoportable). Luego de procesados, estos desperdicios son vertidos en las aguas del Arroyo».
HOY CANELONES buscó la palabra de los responsables de Frigorífico Canelones para conocer su opinión sobre el planteo de Emanuel Machín. Es así que entrevistamos al Ingeniero Civil especializado en hidráulica sanitaria Marcelo Pittamiglio que, al frente de su estudio, es el responsable del aspecto medioambiental del Frigorífico Canelones, quien realizó algunas puntualizaciones en referencia a la nota publicada en la edición anterior.

«Los valores de vertido son aceptables»

¿El Frigorífico Canelones está al tanto de la afirmación realizada por el biólogo Emanuel Machín? ¿Qué tienen para decir sobre el particular?

Hay algunas cosas que se señalan en la nota que no son del todo precisas, sobre todo por la forma en que el técnico las presenta, en un lenguaje más coloquial. El frigorífico Canelones, que trabaja desde hace muchos años, no ha ampliado su producción. Ha faenado bien pero dentro de los valores que ha tenido la empresa en otras oportunidades. Eso no ha significado ninguna intimación ni requisito de las autoridades departamentales para que nosotros tuviéramos que hacer ampliaciones de nuestro sistema de tratamiento. Se trata de un sistema que ha ido evolucionando e incluso, en algunos aspectos, ha sido señalado por la DINAMA (Dirección nacional de Medio Ambiente) como de muy buen estándar.

¿Qué ocurre con los «grandes depósitos para los desperdicios» que se señalan como causa del mal olor en la zona?

En los últimos años se ha invertido mucho en los tratamientos que se hacen dentro de la planta, se hicieron diferentes obras en las que se removió materia grasa, que es uno de los típicos residuos que tiene el frigorífico y demás. Tradicionalmente no se sabía qué hacer con los residuos que no tienen valor (bosta, contenido ruminal, grasa, etc.) y desde varios años se logró que ya no se tengan que tirar, como se venía haciendo, en campos del frigorífico lejos de la ruta, sino que se reaprovechan en el mismo lugar o a través de empresas que se llevan ese residuo. Esa realidad no tiene que ver con lo que se señala en la nota, cuando se dice que el frigorífico ha hecho grandes depósitos para estos residuos.

 Es una realidad que el Frigorífico Canelones vierte en el Arroyo Canelón Chico…

Con respecto a lo que se señala acerca de la contaminación del frigorífico en la cuenca del Arroyo Canelón Chico, claramente nosotros vertemos en ese punto, eso es correcto. Como el frigorífico ha mejorado el sistema, los valores de vertido son de alguna forma aceptables por la DINAMA y, a su vez, hace dos años, la DINAMA hizo un estudio sobre la contaminación de la cuenca del río Santa Lucía y, en particular, enfocado al tema de los nutrientes, que es lo que cita el técnico (Machín) como problema de la contaminación del Arroyo y cauces de la zona y, como consecuencia, el olor en el agua que hubo recientemente. La DINAMA hizo un estudio sobre las costas del río Santa Lucía y estudió en particular a los frigoríficos y, en ese contexto, el frigorífico Canelones fue usado como modelo para explicar cómo solucionar el problema. Se trata de un estudio que está disponible. Digamos, entonces, que la DINAMA no lo considera un problema al momento de señalar las causas de la contaminación en la cuenca. Hay que entender que este tema de la contaminación es mucho más complejo, lamentablemente mucho más complejo, y que tiene que ver con la contaminación difusa, los tambos, etc.  Es importante tener en cuenta que la DINAMA ha estudiado este tema, lo ha evaluado y el Frigorífico Canelones tiene un contacto permanente con la DINAMA. El frigorífico presenta informes dos veces por año sobre el tema de los residuos, con muestreos, parámetros, etc.

¿Es estrictamente necesario que el frigorífico vierta residuos en el Arroyo Canelón Chico? ¿No hay una alternativa?

Es que está dentro de la cuenca. Estamos muy lejos de poder sacar los residuos fuera de la cuenca. La industria frigorífica es una industria muy amplia, que consume mucha agua, requiere mucha agua para su procesamiento y en algún lugar se tiene que verter. No es posible, por ejemplo, otro punto de vertido. El decreto reglamentario 253 que controla el vertido de los afluentes, señala tres opciones. La primera es filtrar el terreno y usarlo como agua para riego. Las cantidades de residuos de los frigoríficos hacen que sea muy difícil que se puedan contar con áreas de riego que puedan tomar toda el agua que se genera. La segunda opción son los vertidos a un colector de saneamiento y, en principio, no hay colectores en la zona y OSE, en particular, no tiene capacidad para recibir la cantidad de agua que generan los frigoríficos. La tercera alternativa es el vertido en el curso de agua. O sea que es esta la única opción que tiene el frigorífico desde el punto de vista técnico y legal. Dentro de esa posibilidad, ¿cuál es el punto de vertido? El Arroyo Canelón Chico, por más que sea un arroyo dentro de la cuenca del río Santa Lucía, es un arroyo con cierta capacidad, con cierto cauce, y entonces puede recibirlo porque no es un hilito de agua que se seca en verano, por ejemplo.

¿Cómo llega el fluido desde el frigorífico al arroyo? ¿En qué condiciones?

Hay un sistema de tratamiento dentro de la planta industrial y un conjunto de lagunas fuera de la planta, al otro lado de la ruta 5. Si uno recorre la zona, ve que a la salida de la última laguna se vierte en una cañada. El frigorífico tiene un ducto enterrado dentro de un camino vecinal, que pasa por debajo de la ruta 5, que no se ve desde la ruta. Por ahí el agua sale entubada del frigorífico por un tratamiento primario, luego recibe otro tratamiento a unos trescientos metros de la ruta, pasa por unas pequeñas cañadas y luego termina en el arroyo Canelón Chico. Todo se hace en una zona rural. Hay un punto de muestreo fijado por la DINAMA que es el lugar donde, efectivamente, se toman las muestras para los controles. La legislación nuestra es bastante exigente y a su vez la DINAMA es muy rigurosa en el control.  La DINAMA lo que hace es una especie de política de autocontrol, que se ha desarrollado mucho últimamente, pide que se reporten los datos y, cuando un frigorífico se va de los parámetros, establece sanciones correctivas.

Martín Bentancor