Para el Jefe de Policía de Canelones, la función policial está más dedicada a los controles sociales de las conductas de las personas que a perseguir y apresar a los delincuentes. Estas situaciones le han quitado a los policías la posibilidad de operar en prevención y represión de los delitos.
“Cada vez nuestra Policía está menos dedicada a perseguir delincuentes, porque cada vez está más dedicada a corregir conductas de las personas en diferentes eventos sociales”, expresó el Jefe de Policía de Canelones, Ricardo Pérez.
Un ejemplo reciente es el clásico (Peñarol y Nacional) del fin de semana en Montevideo, que también implica para Canelones realizar operativos de prevención en diferentes ciudades; para ello la Jefatura canaria tuvo que pedir apoyo de efectivos al Grupo GEO de Durazno.
Pérez explicó que con este tipo de operativos, la Policía mueve sus recursos humanos para vigilar a personas que en principio no están cometiendo delitos y se desvía la atención de otras funciones, como es la de investigar los rastros para la captura de delincuentes por hechos perpetrados en nuestro departamento. Todo esto surge de un problema que vive la sociedad, la violencia y las diferentes formas en que se manifiesta.
Pérez recordó que la Policía debe de realizar operativos en el tránsito para controlar conductas, en este caso de los conductores. Se suman los controles en lugares donde se aglomeran ciudadanos que necesitan la presencia de la Policía, que a veces “ni la respetan”.
Estas fueron parte de las exposiciones que hizo el jerarca máximo de la Policía departamental en la reunión llevada a cabo la noche del pasado jueves, en el local de la Asociación Comercial, convocada por comerciantes de la capital canaria. Dicha reunión surge por la preocupación de los comerciantes tras una seguidilla de hurtos en el centro de la ciudad.
Propuesta: estar juntos
Pérez le propuso a los comerciantes “estar juntos y tener claro que hay un enemigo en común, el delincuente”. Pidió además “tener confianza en la Policía y brindar información”. Planteó como necesidad que Canelones debería “tener más Policías Comunitarios trabajando, acercándose a los vecinos”.
Faltó una invitada: la Justicia
Es algo recurrente escuchar de la gente que, si bien la Policía cumple en muchos hechos su tarea de aprehender al o los responsables, lo que se cuestiona es la tarea de la Justicia porque esta dictamina no siempre como esperan las víctimas o los afectados. Esto puede llegar a producirse por falta de pruebas o de indicios necesarios para dictar procesamientos o penas. Este tema fue mencionado por el Jefe de Policía de Canelones. “Nosotros frente a eso no podemos responder y tiene que hacerlo la Justicia”, dijo.
A la reunión del jueves estaba invitado el magistrado del Juzgado Letrado de la ciudad de Canelones, quien no asistió a la convocatoria. “Generalmente, muy pocas veces un Juez participa de una reunión con vecinos”, les manifestó Pérez a los comerciantes reunidos.
Se evitan etapas
En los puntos que fueron comentados por las autoridades de Jefatura, estuvo el referido a la forma de actuar de los delincuentes primarios. Uno de los detalles que se comprueban en la práctica delincuencial actualmente, es que se ha dejado de lado aquella “carrera” escalonada para llegar a caratularse como un delincuente, luego de haber pasado por diferentes etapas. Pérez recordó que primero “robaban cuando chiquitos una manzana, una bicicleta, luego un comercio, posteriormente un auto y después hacían una rapiña”. Hoy los hechos marcan una preocupación porque jóvenes de 20 o 22 años, que no habían cometido ningún delito y sin antecedentes como menores, comenten directamente su primera rapiña.
Eduardo Castro

