El Centro Comercial y Social de Canelones cumple cien años de trayectoria durante esta jornada

El Centro Comercial y Social de Canelones cumple hoy cien años de vida. Raúl Soca, secretario de la institución, conversó con HOY CANELONES sobre la historia y el presente de un espacio emblemático de la capital departamental.

Frente a la plaza principal de la ciudad de Canelones se encuentra una institución que desde hace cien años juega un papel clave en la vida social de la capital canaria. El lugar es un “edificio monstruo”, como lo describe Raúl Soca, que cuenta con salones variados, algunos ideales para reuniones casuales, un histórico salón de fiestas, la nueva sala de billar y el clásico espacio de encuentro donde hoy se encuentra en funcionamiento una cantina.
Hoy la concurrencia al Centro está limitada debido a las condiciones sanitarias impuestas por la pandemia de coronavirus. No es posible alquilar ni prestar los salones por la prohibición de espectáculos públicos y la limitación de reuniones. La Comisión Directiva del lugar aprovecha el tiempo para realizar algunas obras de mantenimiento y pintura, a la espera de que la situación mejore.
Las puertas del Centro están abiertas, con los debidos cuidados y limitaciones por la pandemia. En el lugar funciona el servicio de cantina y la sala de billar, entre otras actividades. No habrá fiesta ni conmemoraciones por los cien años; solo se sacará alguna bandera y quizás se coloque algún cartel alusivo al cumpleaños. Colectivos artísticos se habían ofrecido a celebrar durante el mes aniversario, pero se tuvo que declinar por la situación sanitaria.

La sala de billar, emblema de la institución.

Social y deportivo
El Centro Comercia de Canelones fue fundado por comerciantes locales. Almaceneros, distribuidores, ferreteros y otros emprendedores de la ciudad crearon una institución que fue cambiando con el paso del tiempo. La parte social le ganó a la comercial y de a poco se fueron incorporando los deportes.
Por el espacio pasaron fiestas, bailes y eventos de todo tipo, así como campeonatos de fútbol y visitas de figuras nacionales e internacionales. Aficionados al billar se convirtieron en profesionales gracias a la práctica diaria en el Centro.
Raúl Soca se acuerda de la algarabía y las vivencias del lugar en la década del sesenta, cuando se hizo socio de la institución. Rememora la gran puerta de madera de ingreso, el fuerte olor a café y cigarrillos, los campeonatos de ping pong: “Había un movimiento impresionante. Eran tres mil socios, que no estaban todos juntos, pero venían en algún momento. La gente venía a jugar al billar, a las barajas. Los jóvenes jugaban al ping pong en el fondo”.

Raúl Soca, secretario de la institución, señala una de las fotos históricas del lugar, que en la presente jornada alcanza el centenario.

Lugar para celebrar
Las fiestas eran otros de los puntos altos del Centro Comercial. Soca asegura que, en los casamientos, los novios tenían que anotarse un año antes para conseguir lugar en el salón. La sala de baile recibió a artistas consagrados, hasta el elenco de El Club del Clan actuó en el lugar en el auge se su carrera.
En la década del noventa la directiva del club tercerizó el servicio de los bailes. Antes de la pandemia, la actividad bolichera en el edificio funcionaba a cargo de un privado, contando con un gran marco de público.

Deportistas profesionales
Los deportes fueron otros de los baluartes del Centro Comercial de Canelones. Soca recuerda el campeonato de Fútbol de Chambones en los años ochenta, una competencia que reunió a una gran cantidad de participantes que luego pasó a formar parte de la masa de socios del lugar.
En el Centro se consolidó el billar, el deporte madre de la institución. La capital departamental hoy cuenta con jugadores profesionales de billar que se formaron en el Centro. “En la ciudad hay un buen nivel de billar, muchos campeones departamentales y nacionales han salido de acá. Hay un porcentaje grande de la masa social que viene expresamente a jugar al billar”, destacó Soca.
Fernando Guerrero