“En el sentir de todo Canelones”
A menos de un mes de finalización de la gestión, HOY CANELONES visitó a la alcaldesa en su casa, donde se encuentra de licencia antes de dejar el Municipio. Además de un balance de la gestión en líneas generales, la alcaldesa dejó sobre la mesa algunos consejos para el próximo alcalde y contó algunas particularidades de cómo este cargo ha aportado a su vida personal. La Ley 18.567 anunciaba en 2009 la creación de una autoridad local denominada Municipio, “configurando un tercer nivel de Gobierno y de Administración”, y presidida por un alcalde. En las elecciones departamentales de 2010, la población de la ciudad de Canelones eligió a Mabel Curbelo como autoridad para ocupar la nueva figura de alcaldesa. “Estamos llegando al final de los cinco años de este primer período con una evaluación que tiene aspectos positivos y tiene también el reconocimiento de algunos debes, porque no se pudo dar respuesta a algunas inquietudes de los vecinos”, expresó la alcaldesa.
Despacito por las piedras Para Curbelo, uno de los logros más importantes fue el de crear institucionalidad. “No existíamos. Nosotros tenemos la complejidad de que estamos compartiendo el mismo territorio que la Intendencia, que es lo que la gente visualiza y reconoce como gobierno. La otra complejidad, que hasta nosotros desconocíamos, es la carencia total de la institución del Municipio”, expresó. En ese sentido, cuenta que cuando empezaron la gestión carecían hasta de una computadora. «Desde el punto de vista administrativo, arrancamos con dos funcionarios y del punto de vista material no teníamos nada, ni siquiera un destornillador y una pinza. No había absolutamente nada”, relató. La alcaldesa contó que la administración de los recursos que reciben se hace de manera rigurosa “Las partidas que nos llegan a nivel nacional y departamental no son gran cosa: estaremos recibiendo $80.000 por mes. Una parte la destinamos siempre a herramientas y maquinaria”, cuenta. Por otra parte, indicó que “desde el punto de vista edilicio tuvimos muy buena escucha del director general de Administración y logramos, en 2012, tener el local que tenemos, con una funcionalidad bastante media pero que nos satisface. Hay siete funcionarios administrativos y siete operarios. La maquinaria, la sierra eléctrica y el tractor fueron comprados con esa partida mensual que vamos recibiendo”.
Obstáculos Curbelo explica que si bien los municipios se crearon como un proceso de descentralización, lo que en realidad hubo en estos cinco años fue una desconcentración. “Algunas tareas las pudimos realizar, pero la gran parte de ellas las articulamos con las direcciones. No tenés maquinaria, no tenés poder de decisión, no tenés un equipo de profesionales ni técnicos. Hay una cantidad de tareas que nos correspondería como Municipio pero al carecer de los mecanismos y de la capacidad de decisión no la podemos cumplir autónomamente, seguimos dependiendo de las direcciones”, indicó. Además, sugirió que la falta de poder de decisión en muchas ocasiones repercute en la relación con los vecinos. “Por un lado está el discurso de que está el Municipio para resolver temas locales. Los vecinos se acercan, traen la nota, solicitan entrevistas, pero después pasan meses y vamos muy lento”, dice. Un ejemplo concreto que ilustró Curbelo es la necesidad del servicio de barométrica en algunos barrios. “Si bien en este período se adelantó muchísimo el saneamiento, y se logró que seis barrios de Canelones lo tengan, sabemos que hay barrios que no lo pueden tener, sobre todo por las zonas inundables, y para poder solicitar servicio de barométrica y dar respuesta tienen que esperar un buen tiempo”, contó. También mencionó que lograr la poda en la calle Rivera, una de las zonas prioritarias por la densidad del arbolado, “fue un trámite muy largo y en el que no tuvimos la respuesta que nos hubiera gustado”.
Logros y pendientes Una de las cuestiones que Curbelo identifica como “en el debe” de la gestión del municipio canario, es el hecho de no haber logrado el desvío definitivo del tránsito pesado. “Se logró un desvío transitorio, que si bien puede ser una solución alternativa trajo algunos perjuicios a alguno de los barrios por los que está pasando el tránsito pesado”, comentó. Además queda pendiente el tratamiento bituminoso en algunos barrios, que si bien se hizo en algunos, “no fue como esperaban”. La alcaldesa considera que “dejar a todo el mundo satisfecho es imposible, pero una de las cosas que destaco como uno de los puntos fuertes fue haber podido atender el barrio de Las Canteras de la forma que se atendió. Se hicieron cuarenta cuadras de cordón cuneta, se mejoraron totalmente las calles y también la iluminación”.
Combinación “Creo que desde el punto de la vista de la formación en educación ha habido un interés muy fuerte”, señaló Mabel Curbelo, que antes de ser alcaldesa se dedicó a la enseñanza y trabajó durante treinta y dos años como maestra. En ese sentido, agregó que “hay un perfil que uno le da a la gestión, que tiene parte de lo que cada uno es. Un médico le dará un énfasis a la parte de salud, aunque no sea algo conscientemente planificado”.El contacto permanente con las instituciones de enseñanza, las propuestas de los niños “que te piden desde la pintada de un muro, la mejora de un espacio público, hasta cómo tendrían que hacerse las rampas para una mejor circulación en la discapacidad”, son puntos a destacar por Curbelo. Señala que uno de los proyectos dedicado a los niños de Canelones fue la mejora de la placita infantil con la incorporación de baños públicos, “sobre todo porque se le dio un carácter de primer espacio de integración a la discapacidad”. Además, resalta el carácter educativo al haber organizado en conjunto con otras instituciones la Feria del Libro durante tres años. “No es que uno se lo proponga como maestro, es un enfoque educativo que hay en toda la gestión”, indicó.
Antes y ahora Luego de trabajar cinco años como alcaldesa, Mabel Curbelo se siente “con un cúmulo más importante de experiencias. Me sentí más inserta en Canelones. En el correr de la vida, uno va cumpliendo determinados roles y participando en distintos grupos, pero que no dejan de ser de grupos acotados. El haber tenido esta oportunidad, lo que más me ha dado a nivel personal es poder estar en el sentir de todo Canelones, en las cosas buenas, en las cosas malas. Creo que ese es uno de los saldos más favorables que tuvo la gestión. Si bien hubo errores, preocupaciones, en algún momento uno pudo sentir que era más presionado o cuestionado por parte de algún sector o grupo de vecinos… y creo que en muchas cosas tienen su razón. Pero lo que yo siento, finalizado el periodo, es que realmente fue una oportunidad de aprendizaje”.
No hay recetas Consultada sobre qué consejos le dejaría al próximo alcalde, Curbelo respondió que “no hay una medida estática o una receta a repetir de esta gestión. Tenés que estar permanentemente pensando, cuestionando, planteando cosas, renovando, cambiando”, dijo. Agregó que “una de las cosas que yo aprendí es no dejarnos vencer cuando no podemos solucionar algo de forma inmediata, e ir tendiendo redes a través de otras cosas que podemos hacer. No quedarnos quietos. Si esperamos por todo lo que queremos hacer nos paralizamos. Nunca hay que dejar de tender redes y hacer cosas, aunque sean mínimas”.
Elisa Romego


