Se recordará mañana en Canelones el 73º de la masacre del Pueblo de Lídice

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El pueblo no olvida

En la jornada de mañana, miércoles 10 de junio, se realizará un nuevo acto recordatorio del exterminio de Lídice, pueblo de la República Checa, ocurrido en 1942. Esta ceremonia se realizará precisamente en la Plazoleta que lleva el nombre del pueblo checo, en las calles Monegal y Brause, en la ciudad de Canelones.

El acto contará con la presencia de diversas autoridades locales, encabezadas por la alcaldesa de Canelones, el embajador checo en nuestro país, el cónsul checo, la Asociación de Amigos del Pueblo Checo y los alumnos de instituciones educativas de la ciudad. HOY CANELONES conversó con la alcaldesa de Canelones, Mabel Curbelo, quien contó que, como ya es tradición, Canelones homenajeará al pueblo checo de Lídice, víctima de la peor venganza nazi. “Todos los años organizamos una ceremonia en homenaje al pueblo Lídice, en la plaza que lleva el nombre del pueblo checo. Todos los años se planta un árbol y un rosal, ya que la tradición cuenta que en ese pueblo por cada persona exterminada plantaron un rosal. Entonces, como este año terminamos el periodo de gobierno local, vamos a plantar cinco rosales, uno por cada año que estuvimos al frente del Municipio”, indicó. Posteriormente, alumnos y profesores del Instituto de Formación Docente de Canelones presentarán un proyecto de investigación sobre el proceso histórico y la actualidad política del pueblo de Lídice, denominado: ‘Lídice: Espacio Público, Memoria y Acción Política’.

Por las víctimas

Para Curbelo “recordar es una forma de hacer historia y la Plaza Lídice es un espacio público que busca homenajear a las víctimas de esta gran masacre”. Agregó que “para nosotros es una ceremonia muy emblemática, y nos llena de orgullo porque la Plaza Lídice de Canelones es la única plaza del país que lleva este nombre en homenaje al pueblo checo. Es una emoción para Canelones tener un espacio público que lleve este nombre”.

Venganza brutal

Lídice es el nombre del pueblo checo que se grabó para siempre en la historia como un recordatorio de la brutalidad nazi. Se trata un poblado de Checoslovaquia (actualmente República Checa), hoy recordado por haber sido completamente destruido, a instancias de Hitler, por las fuerzas nazis de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial, en venganza por el asesinato del jerarca germano Reinhard Heydrich. De todas las operaciones de venganza, la más conocida es la ocurrida el 10 de junio de 1942. Ese día, fuerzas de seguridad alemanas rodearon el poblado de Lídice, cerrando todas las salidas. Este pueblo fue escogido por ser uno de los más activos contra de la ocupación nazi, entregando a la resistencia una gran cantidad de partisanos. Al entrar al pueblo, toda la población fue sacada de sus casas, separando a todos los hombres mayores de 15 años llevándolos a un granero. Al día siguiente fueron todos fusilados. Las mujeres y niños restantes fueron enviados al campo de exterminio de Ravensbrück, donde la cuarta parte de ellos murió en las cámaras de gas o por el trabajo forzado. Los niños por su parte, fueron llevados al gueto de la calle Gneisenau en Łódź (actual Polonia), donde fueron separados en base a criterios raciales. Los que podrían ser objetos de «arianización», fueron enviados a Alemania, mientras que los 82 restantes fueron asesinados en Chelmo. El poblado fue destruido y totalmente arrasado. En total, 340 habitantes del pueblo fueron asesinados (192 hombres, 60 mujeres y 88 niños).

Ma. Eugenia Núñez