“Venir a estos espacios es renacer cada vez que entrás”
Jennifer Cassarino
El 1º de abril de 2026, el Club de Niños Granjeritos, de la localidad de Juanicó, cumplió treinta años. En el marco de este aniversario, la institución ha desarrollado distintas actividades a lo largo del año, celebrando una trayectoria marcada por el acompañamiento, la educación y la contención de generaciones de niños y familias de la comunidad.

Su principal objetivo es escuchar, acompañar y brindar contención a los más de noventa niños que actualmente concurren al club, un espacio que, durante estas tres décadas, se ha consolidado como un referente para las familias de Juanicó. La Cooperativa de Maestros de Canelones (COMACA) gestiona cuatro instituciones —CAIF Newén, CAIF Caritas, CAIF Anexo Villa Arejo y Club de Niños Granjeritos— en convenio con el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).
En el marco de este aniversario, HOY CANELONES visitó las instalaciones de Granjeritos y dialogó con sus responsables, quienes realizaron un repaso por estos treinta años de trabajo, los desafíos que enfrenta actualmente la institución y la importancia que tiene este espacio para los niños y sus familias.

Tres décadas
El Club de Niños Granjeritos fue fundado en 1996 por COMACA, en convenio con INAU. Desde entonces se ha consolidado como un espacio fundamental para la educación y el desarrollo durante la infancia. A lo largo de estas tres décadas, Granjeritos ha sido mucho más que un lugar de cuidado; ha funcionado como un punto de encuentro, contención y construcción colectiva, por donde han transitado generaciones enteras de niños en sus primeros aprendizajes fuera del ámbito escolar.
La maestra coordinadora, Estela De La Llana, destacó en diálogo con HOY CANELONES que este aniversario representa “mucha emoción, orgullo, trabajo, esfuerzo y mucho crecimiento en cuanto a lo humano y a lo material. Rescatamos un gran aprendizaje y muchas anécdotas”. De La Llana explicó que el Club de Niños funciona de lunes a viernes, en contraturno escolar. En el horario de 08 a 12 concurren 41 niños de entre 4 y 8 años, mientras que de 12:45 a 16 hrs. asisten 54 niños de Tercero a Sexto Año de escuela.

“Se trabaja en base a un proyecto pedagógico elaborado por el equipo interdisciplinario, que se desarrolla en diferentes talleres: cocina, recreación, atletismo, lectura y comunicación, aeróbica y plástica”, señaló la maestra coordinadora. El equipo está integrado por educadores, maestros de apoyo, maestra coordinadora, trabajadora social, psicóloga, cocinera y auxiliar de servicio. “El balance de estos treinta años es positivo. Es emocionante como educadores del club ver a quienes fueron alumnos en el CAIF Caritas o que son padres. Eso marca la trayectoria del club. Es un referente para las familias”, expresó De La Llana.
La referente también destacó los diferentes paseos y actividades que se realizan durante el año, entre ellos la participación en la competencia de atletismo que se desarrolla en Mercedes, Soriano, durante el mes de noviembre.

Más necesidades
Uno de los desafíos que enfrenta actualmente la institución está relacionado con la cantidad de niños que quedan por fuera del convenio establecido con INAU. La educadora Miriam Garro explicó que “si bien los niños salen con 3 años del CAIF, el INAU contempla en el convenio a niños desde los 5 años, por lo que los niños de 4 años quedan fuera del sistema y no se los subvenciona”. Según explicó, históricamente concurrían uno o dos niños de esa edad, pero la cantidad fue aumentando con el paso de los años. “Este año, por ejemplo, vinieron catorce niños de 4 años y están fuera del convenio”, precisó.
Actualmente, el convenio contempla a 85 niños, mientras que la institución atiende a 96, por lo que parte del sostenimiento de esos cupos debe surgir de los aportes de las familias. Garro también destacó el apoyo recibido a través del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), que proporciona una canasta básica destinada a cubrir “un desayuno y merienda reforzada”. Sin embargo, explicó que las necesidades del club son mayores, ya que allí se brinda desayuno, almuerzo y merienda. A esto se suma el apoyo de la Intendencia de Canelones, que cada quince días colabora con frutas y verduras. Las referentes también destacaron el acompañamiento constante del Municipio de Juanicó en diferentes propuestas, desde su instalación el año pasado.

Ser escuchados
Más allá de la alimentación, la educación y las actividades recreativas, uno de los principales objetivos del Club de Niños Granjeritos es brindar un espacio de escucha y contención, tanto para los niños como para sus familias. En ese sentido, la psicóloga Andrea Cuello explicó que uno de los principales ejes de trabajo es la educación emocional. “Apuntamos a la educación emocional. Es el fuerte que se necesita en estos momentos para afrontar las situaciones que se viven en la actualidad, y más aún los niños, con las fragilidades emocionales que tenemos todos. Si no fortalecemos a estos niños, en el futuro será un problema”, afirmó.
Cuello señaló que la contención parte de una escucha permanente. “Ellos hablan un montón. Solo piden para hablar. Necesitan ser escuchados, ser mirados y no rezongarlos”, sostuvo. Los conflictos que llegan al club pueden tener su origen tanto en el ámbito escolar como en el hogar. “Estos problemas que traen después terminan en otras cosas, como el bullying y la masividad en redes sociales. Priorizamos muchísimo escucharlos, trabajamos posteriormente con las familias”, explicó. La profesional remarcó, además, que la institución recibe a niños sin distinción económica. “Todos tienen la oportunidad de ser escuchados”, indicó.

Dejar huella
Cecilia Giacosa, referente de COMACA, por su parte, destacó el aniversario número 30 y el trabajo que desarrolla el equipo en la comunidad. “En la comunidad de Juanicó hemos crecido un montón. Es un mimo al alma. Venir a estos espacios es renacer cada vez que entrás, porque llega el abrazo, la sonrisa, el mimo y contarte el problema que tienen”, expresó.
Giacosa compartió, además, una de las tantas anécdotas que reflejan el vínculo que se construye diariamente con los niños. “¿Sabés qué? El otro día vino un chico y me dice: ‘Mi novia me regala todos los días cosas y yo no tengo plata para regalarle nada y a ella le gustan los bombones’. Y le dije: ‘Yo te hago la segunda y te traigo los bombones, pero no le digas que los compré yo’”, contó entre risas. “Esa complicidad que uno logra con ellos es magnífica y es el motor que me mantiene activa”, agregó.
La referente señaló que uno de los principales desafíos del equipo es no “desbordarse” ante las diferentes problemáticas que atraviesan los niños y sus familias. En cuanto al rol de las familias, valoró que “siempre están presentes”. Giacosa también recordó los orígenes del club. “Trabajábamos en el Colegio Santa Teresita, con el CAIF Caritas y con un grupo de gurises más grandes que iban a un comedor que había acá en Juanicó, pero la responsable no lo pudo seguir sosteniendo. Nos enteramos de que INAU, o el anterior INAME, tenía este convenio, nos presentamos y aprobaron el proyecto”, contó.
Treinta años después, aquella iniciativa se transformó en una institución que acompaña a niños y familias durante diferentes etapas de su crecimiento. “El impacto que tiene en una familia que su hijo inicie con 0 años y termine con 12 en un camino con nosotros es muy importante”, concluyó diciendo Giacosa.
Jornada de juegos
En el marco de las actividades por el Día del Niño, los niños y las familias del CAIF Newén, CAIF Caritas, CAIF Anexo Villa Arejo y Club de Niños Granjeritos, instituciones gestionadas por COMACA, participarán de una jornada recreativa en el Gimnasio del Club Atlético Juanicó. La actividad se desarrollará este viernes, de 09:30 a 11:30 hrs. para los más pequeños y de 13:30 a 16 hrs. para los niños de Tercero a Sexto Año. Durante la jornada habrá juegos inflables y diferentes propuestas recreativas para compartir junto a las familias y celebrar, también, la historia de una institución que desde hace treinta años tiene como centro de su tarea algo tan sencillo como fundamental: estar, escuchar y acompañar.

