“Nos encantaría decir que en Uruguay el racismo quedó en el pasado”
Fernando Guerrero
Para la activista, el racismo “persiste y muta”, la ley que contempla oportunidades laborales y de contendidos en la educación para la población afro no se cumple en su totalidad y quedan otras áreas en las que trabajar.
El mes de julio es el Mes de la Afrodescendencia por el Día Internacional de Nelson Mandela (18 de julio) y el Día Internacional de la Mujer Afrolatinoamericana, Caribeña y de la Diáspora (25 de julio). Canelones y otros departamentos del país conmemoraron este mes con actividades, encuentros y jornadas de reflexión. Elizabeth Suárez, enlace de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora en Uruguay, dialogó con HOY CANELONES sobre el Mes de la Afrodescendencia.
Fiesta y lucha
La Red fue creada hace treinta y cuatro años y es de donde surgió el Día de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora. Tiene representación en veintitrés países y más de doscientas organizaciones. La referente expresó que julio “fue un mes plagado de actividades de todo tipo, que van desde lo cultural, la reivindicación de políticas públicas, presentaciones de libros, colectivos artísticos, colectivos de mujeres que han tomado este 25 de julio como día de celebración”.
Una de las actividades fue la celebración del Día de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora, realizada el miércoles 29 en el Complejo Cultural Politeama y que tuvo la actuación del coro de mujeres Afrogama y un homenaje a Chabela Ramírez, música y activista por los derechos de la colectividad afrouruguaya.

Leyes y trampas
Por otro lado, Suárez agregó que el racismo “persiste y muta” en el país. “Nos encantaría decir que en Uruguay el racismo quedó en el pasado. Lamentablemente, el racismo persiste y muta, es parte de nuestra realidad como uruguayas y uruguayos. Por supuesto que también debemos reconocer que ha habido avances, que es parte del impulso que ha generado la sociedad civil organizada. Si lo medimos en términos de veinte o treinta años, hubo avances, retrocesos y mucho esfuerzo en poder sostener determinados mecanismos y políticas para poder garantizar la calidad de vida o los proyectos de vida en las poblaciones más jóvenes. Tenemos la Ley 19.122, que este año se cumplen doce años desde su implementación, pero estamos muy lejos del cumplimiento de esta ley”, sostuvo.
“Es una ley que prevé acciones afirmativas, tanto en educación como en inserción laboral. La inserción laboral implica que, en el ingreso anual del Estado, un 8% de las personas que entran por concurso deberían ser personas afrodescendientes, obviamente cumpliendo con todos los requisitos previos, porque muchas veces se malinterpreta y se entiende que es un cupo dado de por sí cuando no es así, sino que la persona tiene que cumplir con los requisitos previos del concurso y lo que se hace es una metodología de garantizar la inserción de las personas afrodescendientes. En este caso, Uruguay no cumple ni siquiera con un 2%, entonces debemos decir que todavía estamos lejos”, lamentó.
Los aspectos de la ley vinculados a la educación tampoco se han cumplido. “A nivel educativo también estamos lejos de poder hacer esa revisión que pide la ley, que es una revisión de textos educativos, de integración, de todo lo que tiene que ver con los contenidos afro y de la diáspora africana en Uruguay en los textos uruguayos. Es un tema que debería tener un énfasis político pero, generalmente, la respuesta es administrativa y es que, como ya estamos acostumbrados, no hay recursos”, sostuvo la integrante de la Red.

Añadió que quedan otros aspectos por legislar vinculados, por ejemplo, a “la salud con una mirada étnica racial, porque tenemos un montón de enfermedades de propensión étnica que, si bien se conocen y se analizan, muchas veces las personas terminan en un ciclo de enfermedad por no llegar a determinados diagnósticos, porque no se valora el diagnóstico apropiado y esto genera un deterioro en la calidad de vida mientras se encuentra cuál es el origen de la enfermedad. Un ejemplo es el caso de la anemia falciforme, que es una anemia que muchas veces se confunde con otras. También cuando hablamos de salud mental, porque existen argumentaciones sobradas de cómo afecta al racismo y la discriminación racial en la salud mental, sobre todo en adolescentes y jóvenes”.
País y exterior
Suárez agregó que “la pobreza infantil en la Primera Infancia dentro de la población afrodescendiente llega a un 48%. Son datos que rompen los ojos, pero sigue habiendo una miopía a la hora de pensar las políticas, por ejemplo, para infancia, en donde no reconocemos este factor de la racialidad como un factor de extrema vulnerabilidad”.
La activista sostuvo que el racismo se vive más en el interior que en Montevideo, entre otras cosas porque “no hay organizaciones en todos los departamentos y eso también habla de esta dificultad para poder nuclearse y apropiarse de sus derechos”.
Consultada por el aumento de los discurso de odio hacia la comunidad afro y otras poblaciones, Suárez expresó que “el viraje hacia determinados sectores de derecha, con un discurso de odio frente a las minorías, las mujeres, las personas LGTBIQ+ y todo lo que sean disidencias, claramente ha generado, y sobre todo en algunos países de la región, una gran persecución de lideresas y líderes afrodescendientes, también a líderes que están muy vinculados a lo socioambiental. En ese sentido, desde la Red estamos muy atentas a poder estar atendiendo y denunciando esta situación”.

