Mano a Mano con Julio María Sanguinetti, quien visitó la ciudad de Canelones la semana pasada

El expresidente Julio María Sanguinetti.

“Uno llega a Canelones y ve todo fantástico, por contraste con Montevideo”

El expresidente se refirió a la situación política del país, el rumbo del gobierno de Yamandú Orsi, la realidad del departamento y sus recientes dichos sobre los asesinatos de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.

El pasado jueves, el expresidente Julio María Sanguinetti participó de la presentación del libro ‘Rivera. El artiguismo posible’, del historiador Óscar Padrón Favre, realizada en el Museo Histórico Departamental ‘Cdte. Juan Spikerman’, de la ciudad de Canelones.
En ese marco, Sanguinetti dialogó con HOY CANELONES sobre distintos temas de actualidad nacional y departamental, desde el escenario político y económico del país hasta el debate sobre memoria y derechos humanos.

El expresidente participó de la presentación del libro ‘Rivera. El artiguismo posible’, del historiador Óscar Padrón Favre, realizada en el Museo Histórico Departamental ‘Cdte. Juan Spikerman’.

De incertidumbre
Consultado sobre la situación actual del Uruguay, Sanguinetti consideró que el país atraviesa un contexto internacional complejo. “Estamos atravesando un período de turbulencia mundial, con una caída muy fuerte de la actividad, con una suba de los precios del petróleo que a todos nos enoja”, señaló. En ese sentido, destacó la actitud del presidente de la República, Yamandú Orsi, y valoró la “prudencia” con la que ha encarado el comienzo de gestión. “Es un hombre que cumple con los deberes de la Presidencia”, afirmó.

No obstante, sostuvo que el Gobierno enfrenta tensiones internas derivadas de sectores que impulsan cambios en áreas sensibles. “Está muy enfrascado en un gran debate interno, porque existen corrientes de ultra izquierda que proponen introducirse en aspectos sensibles”, expresó. Como ejemplo, mencionó las discusiones vinculadas al sistema previsional y al papel de las AFAP. “Como el quitarle a las AFAP el manejo de un fondo que son veintisiete mil millones de dólares, que son propiedad de los contribuyentes, de los trabajadores”, señaló.

En la actividad realizada en el Museo Spikerman, Sanguinetti se tomó unos minutos para firmar su libro ‘90 años de imágenes, vida y memoria’.

Al entender del expresidente, el Poder Ejecutivo se encuentra ante la disyuntiva de mantener la estabilidad institucional y económica o avanzar en propuestas que podrían generar incertidumbre. “Creo que el Gobierno está en una cruz de caminos: el de mantener el país con estabilidad o dejarse arrastrar por algunas de estas corrientes negativas y que van a generar una gran sensación de inestabilidad en el país”, advirtió.

Está prolijo
Durante la entrevista, el expresidente también fue consultado sobre su visión de Canelones y la actual administración encabezada por Francisco Legnani. Sanguinetti destacó el funcionamiento de la Intendencia y aseguró que el departamento presenta una realidad muy distinta a la de la capital del país. “Yo diría que Canelones tiene una ventaja frente a Montevideo, que es que la gente no es tan descuidada. Uno llega a cualquier lugar del departamento o del interior y por lo menos las cosas están bastante más prolijas que en el desastroso Montevideo en el que vivimos”, afirmó. Entre risas, resumió su impresión con una frase que despertó atención: “Uno llega a Canelones y ve todo fantástico, por contraste”.

Responsabilidades
En otro tramo de la conversación, Sanguinetti fue consultado por recientes declaraciones recogidas por el periódico La Diaria (ver recuadro), en las que sostuvo que existen elementos para presumir que los responsables materiales de los asesinatos de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz en Buenos Aires en 1976 no fueron Juan María Bordaberry y Carlos Blanco sino otros mandos militares. El ex mandatario ratificó esos conceptos y afirmó que los homicidios fueron ejecutados por ciudadanos argentinos, aunque consideró que la orden tuvo origen en Uruguay. “Los asesinatos espantosos de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz los cometen argentinos. Eso está probado, porque los propios familiares miraron el retrato de Aparicio Saravia y dijeron: ‘¿Quién será este viejo?’, y otro no tenía claro quién era Wilson Ferreira Aldunate”, sostuvo. Según explicó, esos elementos demuestran que los autores materiales no conocían aspectos básicos de la realidad política uruguaya. “La orden vino de acá. Por eso fueron procesados Juan María Bordaberry y Juan Carlos Blanco”, agregó. Sin embargo, afirmó que no considera que hayan sido ellos quienes impartieron la orden. “Yo los conocí durante muchos años y puedo decir que no fueron ellos quienes ordenaron.

“Evidentemente, eso fue una coordinación de los servicios de Inteligencia”, dijo Sanguinetti en cuanto a la autoría de los asesinatos de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz. Foto: Junta Departamental de Montevideo.

Evidentemente, eso fue una coordinación de los servicios de Inteligencia”, manifestó. Asimismo, sostuvo que esos organismos concentraban buena parte del poder en aquel momento y fueron responsables de la escalada represiva registrada durante 1976. “Carecían totalmente de poder. Pocos meses después lo echaron a Bordaberry. El servicio de Inteligencia de la época es el que generó esa ola espantosa del año 1976”, indicó. Además, cuestionó que Bordaberry no fuera procesado por lo que considera su principal responsabilidad. “Curiosamente, no lo procesaron por el delito que sí cometió, que es el atentado a la Constitución, que es por el que debió ser procesado”, afirmó. Consultado, finalmente, sobre las expresiones que señalaron una menor concurrencia a la Marcha del Silencio en comparación con otros años, Sanguinetti prefirió no profundizar en el tema y respondió escuetamente: “No quiero especular sobre eso”.


Presunción de culpa

El martes de la semana pasada, en la sala de eventos del Palacio Legislativo, se realizó la tercera charla de una serie organizada por el senador colorado Gustavo Zubía que lleva el nombre ‘La Justicia en debate’. En esa instancia, según informa el matutino La Diaria, Sanguinetti sostuvo que “más o menos presumimos quiénes fueron los asesinos materiales” de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz en Buenos Aires, y “sabemos” que “vino de acá la orden”, pero no del dictador Juan María Bordaberry y su entonces canciller, Juan Carlos Blanco, sino de “ciertos servicios de inteligencia [de la dictadura], donde sí hubo responsables de esos crímenes”.

Cabe recordar que Bordaberry y Blanco fueron procesados en 2006 por coautoría de homicidio especialmente agravado. Ambos fueron encontrados responsables de los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw, perpetrados en Buenos Aires en 1976.


Jennifer Cassarino