Crónica de una tarde movida: Una correcaminata solidaria llenó de movimiento a Canelones

La largada de la correcaminata en el Museo Taddei, dentro del Parque Artigas.

A buen ritmo

La actividad organizada por Poquitos K Running reunió a vecinos, grupos de entrenamiento y deportistas de la ciudad, que recorrieron distintas calles de la ciudad colaborando con útiles preescolares para el Centro CAIF Casa Cuna.

La ciudad de Canelones vivió una jornada distinta el pasado sábado por la tarde, cuando el deporte y la solidaridad se unieron en una correcaminata participativa que tuvo como punto de partida y llegada el Museo Arqueológico ‘Prof. Antonio Taddei’, en el Parque Artigas. La propuesta, abierta a toda la comunidad, reunió a varias personas que se sumaron a correr, trotar o caminar.

El Centro CAIF Casa Cuna recibió una gran cantidad de útiles escolares gracias a la solidaridad de quienes participaron de la actividad.

La concentración comenzó en horas de la tarde, cuando los organizadores ya se encontraban en el lugar realizando las inscripciones y recibiendo las donaciones de quienes llegaban para participar. A las 19:30 hrs. se produjo la largada de la correcaminata, que rápidamente llenó de movimiento las calles de la ciudad. Entre los participantes hubo vecinos de distintas edades, así como también integrantes de equipos y grupos de entrenamiento que habitualmente realizan actividad deportiva en conjunto y que se acercaron para aportar desde su experiencia y acompañar la iniciativa solidaria.

La correcaminata también pasó por los alrededores de la plaza principal, donde el movimiento deportivo se mezcló con el público presente.

El recorrido comenzó en el Museo Taddei, desde donde el pelotón avanzó por la Avenida Eduardo Martínez Monegal. Luego siguieron el recorrido por calle Rivera, continuando hasta Baltasar Brum. Desde allí los participantes siguieron por Brum hasta encontrarse con la calle José Enrique Rodó, donde subieron rumbo a la plaza principal. En ese punto, el grupo rodeó la Plaza 18 de Julio, sitio donde se desarrollaba una feria artesanal que estaba colmada de público, generando así una postal muy especial en el centro de Canelones, con el deporte mezclándose con la actividad cultural y social de la ciudad.

Participaron personas de todas las edades, que se sumaron a correr, trotar o caminar en una jornada abierta a toda la comunidad.

Posteriormente, los corredores y caminantes descendieron por Tomás Berreta hasta retomar Baltasar Brum. Desde allí continuaron hasta Teresa Cabana de Moreno, enlazando luego con Florencio Sánchez. El tramo final llevó a los participantes por Florencio Sánchez hasta la calle Joaquín Suárez, que desemboca directamente con el Parque Artigas. Aprovechando ese acceso, el grupo regresó finalmente al Prado de Canelones, completando el circuito y cerrando la actividad en el mismo punto donde había comenzado.
Más allá del recorrido deportivo, uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la importante cantidad de útiles escolares recolectados gracias al aporte de los participantes. Durante toda la tarde y también al finalizar la actividad, integrantes del Centro CAIF Casa Cuna estuvieron presentes, recibiendo las donaciones que serán destinadas a los niños que concurren a la institución.

La comunidad running de Canelones acompañó la iniciativa y mostró un fuerte apoyo solidario hacia el CAIF.

La iniciativa dejó un balance muy positivo, no solo por la respuesta del público sino también por el clima de compañerismo y participación que se vivió durante toda la jornada. Entre deporte, solidaridad y encuentro social, la correcaminata terminó vistiendo de colores y movimiento a buena parte de la ciudad de Canelones, en una propuesta que combinó actividad física con un fuerte compromiso de solidaridad.

La ciudad volvió a vivir una actividad diferente, donde el deporte recorrió varias calles y llenó de movimiento y color a Canelones.