Los Cerrillos: Con mucha historia


La Comisión del Patrimonio ‘Amigos del Tajes y su Territorio’, con proyectos realizables.

El pasado sábado por la mañana visitó el Museo del Tajes el programa ‘Desde la Ciudad del Río’, que se emite por FM Ideal 90.1. Con su director Juan Carlos Perdomo conversamos con algunos integrantes de esta Comisión, que preside la museóloga y gestora del Museo Verónica Stocco. Recorrimos las instalaciones de la Casona Museo, subimos al Mirador a dieciséis metros de altura, y vimos las dependencias de la Colonia de Vacaciones ‘María Josefa Álamo de Suárez’. Estuvo también el guardavidas Daniel Arregui, que nos habló de esa verdadera pandemia que son los ahogamientos en ríos, arroyos y hasta en piscinas. Y pasamos a las declaraciones de nuestra entrevistada Verónica Stocco.

A la derecha, la museóloga Verónica Stocco junto a la maestra Patricia Lenzi, integrante de la Comisión creada el 28 de noviembre de 2025.

En territorio
“Me une mucho este lugar. Cuando se presentó el proyecto para hacerlo Museo, la parte afectiva familiar me unía también porque soy la sexta generación de la mujer que confeccionó y bordó la Primera Bandera que tuvimos como Uruguay Independiente. Hablo de Doña Josefa Álamo, esposa de Joaquín Suárez. Este era el casco antiguo. Es decir, debajo de los cimientos de esta Casona que uno puede ver, está el casco antiguo de los Suárez–Álamo, del padre de Josefa Álamo, Pascual Álamo. Uno de los hijos del matrimonio tuvo que vender todas las hectáreas, que eran más de trescientas, el casco y parte de algunas construcciones, porque Tajes se interesó. Máximo Tajes era un gran admirador de don Joaquín Suárez. Recordemos que don Joaquín fue el primero en tener un monumento histórico nacional en la hoy Plaza Independencia. Que no era por el partido político en sí, sino por la manera que él había actuado con los valores que dio a la patria. Fueron pioneros en lo que fue el apoyo a la Batalla de Las Piedras, fue presidente en dos períodos en el Gobierno de la Defensa”, nos dijo Verónica Stocco al principio.
Y agrega: “Tajes fue el militar que hace la transición del Militarismo al Civilismo. Tajes muy vinculado a Cerrillos también. Al estar en venta esta propiedad dijo ‘Yo quiero comprarla’. Lo hizo conscientemente, dónde iba a venir para ser su residencia de veraneo. Esta Casona es de 1886 al 1887. Tajes vino con su señora, un poco olvidada, Ascensión Sáenz de la Peña, era sobrina de Roque Sáenz Peña, presidente argentino. Tajes quiso mucho este lugar. Cuando tiene que vender más adelante, fue por un tema de salud, ya no se podía trasladar como antes, tenía problemas respiratorios. Hace el palacete, sitio no solo de recreación sino que fue sede de reuniones políticas. Se venía por agua, estaba el puerto, luego venían caminando desde la costa por un camino que ya estaba con Pascual Álamo. En un barco a vapor estaban en 45 minutos desde Montevideo, donde está el Puerto Jackson… pero ese puerto estaba con Pascual Álamo. Este era el puerto de Los Cerrillos. Era mucho más rápido llevar la producción, como los lanares, por vía fluvial. En la Colonia de Vacaciones eran las caballerizas. No solo se guardaban los carruajes de Álamo, sino que había un gran galpón donde tenían carruajes los vecinos. Como Antonio Lussich, que venía por el río y se tomaba el carruaje para ir hasta su establecimiento”.

La Galería y el Jardín del ingreso al público.

La Casona
“Esta construcción entra dentro de lo que se llama arquitectura ecléctica. En realidad nace en la filosofía donde se toman diferentes elementos de épocas anteriores, de todo lo que tomamos debe salir alguno nuevo. La Casona tiene una impronta italiana pero tiene crestas ojivales que tiene que ver con la Edad Media, con el famoso Mirador del que Horacio Arredondo hace la descripción. Dice que eso es un resabio morisco. Tiene doble función: de vigía y de lo estético. Permite además, porque cuando se construye esta Casona, los arquitectos e ingenieros estaban en sintonía con los médicos, y en ese tiempo en el mundo, el problema que había era la tuberculosis. Había que construir casas alejadas de las ciudades, con mucha vegetación y muchas ventanas porque hay que propiciar la ventilación. Mirándola, vemos que cada habitación tiene cuatro ventanas y dos puertas. Una concepción de la medicina de la época. En esa época estaba el doctor Juan Bautista Morelli, fundador de la Cátedra de Tisiología. Había tres dormitorios, un gran hall, un gran patio interior victoriano con una enorme claraboya y el despacho de Tajes. Las habitaciones eran tan amplias que con la concepción de hoy día, nos hacemos una casa. Después fue un Hotel de Militares, se hicieron compartimientos. Galerías en realidad tiene cuatro: la del frente, la del este y la de oeste, las del fondo. En las del este y oeste están los bustos de José Artigas, porque Tajes y un grupo de historiadores fueron los que reivindicaron realmente el Artiguismo. Aquel Artigas, aquel hombre con los claros y oscuros, no solamente verlo cómo se lo comenzó a ver en el bronce, como un Artigas inmaculado. Cuando se organiza la comisión que va a devolver los trofeos de guerra al Paraguay, en 1885, a él le impacta y a la gente que iba con él el amor que le tenían los paraguayos a Artigas. Tajes vio unas tallas de Artigas ya anciano y cuando es presidente envía a un joven, que era Luis Cantú, que estudió en el Taller de Blanes, a que le traiga esos bustos. Cuando miramos el Artigas de la Ciudadela era un Artigas inventado, esa una orden que le da Santos a Blanes. Artigas tenía una cabeza que valía mucho, dormía con las botas puestas. Eso de verlo prolijo tiene que ver con la concepción de ese país. Tuvo su leyenda negra. En los textos escolares de 1909 y 1915, Artigas no se nombra. Recién en 1950… Tanto los laicos como los cristianos no lo nombraban. Sí a Joaquín Suárez, Lavalleja, Rivera, Oribe. Después se lo reivindica”.
La museóloga nos hace una primera aproximación de la Casona y del propietario que la adquirió a los Suárez Álamo. Los pequeños cerros o “cerrillos” que están próximos al río y en el Parque Forestal vecino, le dieron el nombre genérico a toda la zona oeste. Cerrillos o Los Cerrillos, un nombre puesto mirando el paisaje.

En la Sala de Armas y Banderas, el Uniforme de los Blandengues.

Varios temas
En la Sala de Conferencias del Museo Tajes entrevistamos a varios integrantes de la Comisión Amigos del Tajes y de su territorio. Verónica Stocco, es la presidenta. Ella suma otros conceptos del trabajo.

Objetivo
“Es la salvaguardia del patrimonio. En lo cultural, material e inmaterial, no solamente con el Museo, sino lo que es el concepto de territorio. Donde habitan las personas, donde hay valores que vienen de otras épocas, de nuestros antepasados y que no se salva, va camino al olvido. Se pierde. Y hacerlo desde el hoy. Hoy interpretamos desde el presente, no podemos quedar solo en el pasado. El patrimonio es el nexo entre el pasado, el presente y las estrategias firmes y sólidas para que en el futuro las nuevas generaciones puedan también tener esa instancia de la historia y el conocimiento que son nuestra identidad. Y presento a Gerardo Barbano, amplio conocedor del patrimonio del río, que es pintor además. Lo rico de la comisión es que cada cual trabaja aislado, pero sí puede tocar puntos que de repente en lo general no lo tenemos en cuenta”.

Gerardo Barbano
“En primer lugar, yo resido en Aguas Corrientes y, aparte de integrar esta novel comisión, trabajo en OSE hace cuarenta años. Estoy muy vinculado a esto porque desde mi niñez comencé a interesarme por la historia de aquellas viejas goletas que llegaban a Aguas Corrientes, con cargas para la usina. Venían desde Montevideo hasta Aguas Corrientes, remontaban todo el Río Santa Lucía y pasaban por aquí, por el Parador Tajes . De ahí se inicia mi gran pasión por el río. Hace más de cuarenta años que navego por el Santa Lucía entre Aguas Corrientes y Las Brujas, asiduamente. Y Parador Tajes lo conozco desde niño por venir a largos campamentos. Es un honor para mí haber sido invitado a participar de esta comisión. Surge mi pasión por el arte. El Río Santa Lucía es mi temática. Hace muchos años, el Dúo Los Orilleros, José Luis y Corito (yo estuve en ese comienzo), con ellos coincidimos en el tiempo, me considero un artista ‘orillero’. Ellos son grandes amigos y grandes artistas. He considerado siempre que los grandes poetas, los músicos en general han estado a la orilla de los ríos y arroyos. O del mar. El agua inspira a los plásticos. Los ríos tienen ese encanto y ese potencial. Paysandú con Aníbal Sampayo, Cerro Largo, Treinta y Tres, Rocha, Tacuarembó, en todos los lugares buenos poetas artistas han estado en las costas de los ríos. Es un dato de la realidad. Les dejo una anécdota. En Parador Tajes, en la década del 50 y antes, no existía el Gran Turismo y el turismo recién empezaba a desarrollarse. Un punto turístico de primera línea en el sur del Uruguay, era Parador Tajes. Los fines de semana al Parador no solo había embarcaciones que llevaban visitantes a todo el perímetro de la Isla del Francés. Venían embarcaciones de Aguas Corrientes a trabajar era tres o cuatro, que llevaban quince a veinte personas cada una. Una de ellas hoy existe todavía, en el este, la ‘Parador Tajes’, que fue construida a principios de los 50 y echada al agua en Belastiquí, hecha por Rafael López, oriundo de Campo Militar. Fue uno de los marineros que venían en aquellas viejas goletas en la época de los ingleses en Aguas Corrientes. Aún sigue trabajando en Punta del Este, en la travesía a la Isla de Gorriti y comenzó a pasear turistas en Parador Tajes. La empresa Onda traía turistas al Parador Tajes y luego se dirigía a Santa Lucía para tomar un té en el Hotel Biltmore. Era un tour que tenían. Todos estos puntos Parador Tajes, Aguas Corrientes, Santa Lucía. Nuestro interés es potenciar todo lo que sea la actividad náutica. Tiene sus problemas el Santa Lucía pero no son problemas insalvables en lo que se refiere a la navegación. Hay cosas que gestionándolas correctamente en un futuro mediano se pueden lograr. Hace un tiempo trabajé en batimetrías y cartas náuticas. Entre Paso Quebracho y Aguas Corrientes no había cartas de navegación. En el año 90, hacer una remontada por el río hasta Aguas Corrientes con embarcaciones de mediano calado y llegamos hasta allí. Pudimos balizar el río, Prefectura e Hidrografía nos autorizaron para el balizado y demostramaos que en ese tramo mencionado era posible navegarlo. Cuando hablamos de dragado, no es todo el Río Santa Lucía, quizás hay que dragar unos siete u ocho kilómetros entre Paso del Bote para llegar a Parador Tajes y hasta Aguas Corrientes. No es tan prohibitivo. Lo que más nos interesa es que en el entorno del Parador Tajes tenga una mayor relevancia de la que tiene. Que es un lugar bellísimo y se ha mantenido muy bien”.

En la entrada con la museóloga Verónica Stocco y con Juan Carlos Perdomo. La placa junto al portón señala que es un Edificio Patrimonio Nacional desde junio de 2008.

Verónica Stocco
“Este proyecto, que salió aprobado por el Ministerio de Turismo, son 150.000 dólares. Es un montón para nosotros y es la primera vez que un Ministerio de Turismo quiere colaborar y valorizan y revalorizan lo que es el trabajo. ES un proyecto que se llama ‘Parador Tajes accesible e inclusivo’. Uno siempre empieza con lo poco. Se empezó en la Colonia de Vacaciones con las rampas, los baños, hay algo para acá para el Museo. Interesa entender al Parador Tajes de manera integral. Accesibilidad e inclusión. Hay una Ley, la 18.651, por la que todos los lugares públicos deben tener esas dos condiciones que acabo de mencionar. Es un derecho humano, inclusión, experiencia que da el turismo en este caso turismo cultural, no solo la Casona, es todo Parador Tajes. Los caminos, el monte indígena, la flora, la fauna, los cerros con treinta mil años de antigüedad, los juncos que son parte de los Humedales. Es un buen dinero para el proyecto. Tiene varias fases el proyecto. Como decía Gerardo Barbano, hay darle el perfil náutico de la década del 50, construir un puerto contiguo al Jackson. Jackson es otro proyecto para restaurarlo, que sea accesible, gente en silla de ruedas, con bastón, embarazadas que tengan esa experiencia, así como los baños del Camping, hacer un sendero que va a estar en paralelo con el camino que lleva al Puerto. Todo lo que es la cartelería es un proyecto muy lindo. Se tiene que pensar en alto, pues para bajar hay tiempo. Este dinero nos viene muy bien para todo esto que es un avance. Darle ese perfil a Parador Tajes, que vuelva a ser un buque insignia, sin desmerecer el sol y playa. Que son pocos meses en el año. Esto es un turismo que sea todo el año. No solo recreativo, que sea educativo. Que conecte con la naturaleza con el monte indígena por ejemplo”.

Miguel Pérez Estévez