Con Ignacio ‘Fusca’ Fuster, músico canario, que restauró una guitarra eléctrica para donar a Patitas Canarias

Oriundo de la ciudad de Canelones y con 44 años, Fuster se dedica desde hace un año de forma exclusiva a la reparación, restauración y personalización de instrumentos

En buenas manos

Ignacio ‘Fusca’ Fuster tomó la iniciativa de restaurar una guitarra eléctrica para colaborar con la protectora de animales Patitas Canarias, que rifará el instrumento el próximo 30 de enero. Además de ser el bajista de la banda local Comando Margarita, Fuster se dedica a la reconstrucción y personalización de guitarras y bajos.

Oriundo de la ciudad de Canelones y con 44 años, Fuster se dedica desde hace un año de forma exclusiva a la reparación, restauración y personalización de instrumentos. El arte y la música siempre formaron parte de su vida y es conocido por el público canario por integrar desde hace varios años Comando Margarita. En diálogo con HOY CANELONES, relató cómo “sin querer” surgió el proyecto de dedicarse a restaurar instrumentos y la propuesta solidaria de ayudar a Patitas Canarias.

Como un regalo
A Fuster siempre le llamaron la atención los programas de televisión donde se mostraba la restauración de vehículos u objetos. La experiencia comenzó cuando unos vecinos le regalaron un bajo que ya no usaban y decidió investigar qué podía hacer con él. Tiempo después, una amiga lo contactó con la idea de obsequiarle una guitarra a su padre por su jubilación: “En mi cuarto estaba colgado un bajo que él usaba cuando tenía 18 años y después me lo regaló. Hacía cuarenta años que el bajo no tenía nada, ni brazo ni micrófono. Le fui comprando las partes que le faltaban, vi que podía hacerlo, se lo regalamos al padre, quedó encantado y desde ahí arranqué a hacer cursos sobre mantenimiento”, contó. Si bien ese proceso comenzó hace dos años, desde hace uno que Fuster se dedica exclusivamente a esta actividad. A través de las cuentas de Instagram Sociedad Alternativa Store y Sons of Groove Workshop, muestra su trabajo y comercializa accesorios para instrumentos. El taller funciona en su propia casa.

Restaurar
El músico explicó que disfruta comprar instrumentos viejos, realizarles mantenimiento y, más recientemente, personalizarlos mediante pintura y ploteado. Señaló que su formación ha sido mayormente autodidacta. “Acá no se usa mucho eso de tunear los instrumentos porque hay poca cosa. Los instrumentos caros, si los tocás en la parte estética, se devalúan. Pero esta bueno agarrar instrumentos de rango barato, que hay muchos acá, y dejarlos de tal manera que se escuchen como de dos mil dólares”, expresó. Fuster aseguró que cumplió su principal objetivo: “Yo quería laburar de algo que me gustara, estar tranquilo y lo logré”. En cuanto al mercado, explicó que existe escasez de repuestos: los genéricos se consiguen en Montevideo, pero los originales deben importarse. “La gente de Canelones no está acostumbrada a hacer mantenimiento a los instrumentos, pero es necesario para que funcionen bien”, afirmó.

Ayudar
Fuster decidió colaborar con Patitas Canarias porque considera que la protectora “no da abasto en Canelones y le exigen demasiado, siendo que lo hacen de corazón”. Contó que la guitarra restaurada pertenecía originalmente a Bernardo Fuerte, bajista de la banda de plena Los Negroni. “Bernardo es cliente mio y le comenté la idea de conseguir un instrumento para restaurar y que Patitas lo rifara. Cuando llegó a la casa me mandó la foto de su guitarra eléctrica y me dijo: ‘Acá tenés el instrumento para tu proyecto’”, relató. Agregó que el instrumento estaba prácticamente vacío: “Era solo el esqueleto y era gris”. Sobre el resultado final, señaló que “siempre me sorprendo de los resultados porque aún estoy incrédulo de las cosas que puedo llegar a hacer. Hay técnicas que las voy aprendiendo sobre la marcha, pero quedé contento. Espero que quien la gane, la disfrute”.

Jennifer Cassarino

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