Con Víctor Gómez, que toda la vida practicó la radioafición y hoy preside el Radio Club Uruguayo

Víctor Gómez junto a sus equipos.

La pasión sigue vigente

Víctor Gómez es radioaficionado desde niño y actualmente está radicado en la zona rural del departamento de Canelones. Comenzó con una antena casera y en el camino llegó a comunicarse hasta con una estación espacial.

El radioaficionado el día de la asunción como presidente del Radio Club Uruguayo, acompañado por jóvenes y veteranos vinculados a la actividad.

La radioafición puede parecer una práctica lejana pero es comparable con algo tan cotidiano como las redes sociales. Es ejercida por personas que buscan comunicarse (en este caso, mediante antenas y equipos radiotransmisores), con otras personas, descubrir un idioma, un lugar, un acontecimiento. También tiene mucho de contarle al mundo quiénes somos, dónde estamos y qué estamos haciendo.
“La radioafición fue la primera red social del mundo”, asegura Víctor Gómez, que se dedica a esta actividad desde hace décadas y que actualmente es el presidente del Radio Club Uruguayo, en diálogo con HOY CANELONES. “Una persona a la que una empresa de radiocomunicaciones le paga para desarrollar un sistema de comunicaciones es alguien que va, cumple un horario, hace lo que le mandan y se vuelve para su casa. El radioaficionado, en cambio, está 24/7, honorariamente y por pasión, experimentando, y es así que se han logrado los avances más significativos en comunicación. Las redes de telefonía celular surgen de la experimentación de las repetidoras de VHF y UHF de los radioaficionados”, agregó.

Una pasión de toda la vida: Víctor Gómez unas décadas atrás, practicando el hobby.

Hoy en día, con un Handy de 50 dólares y una pequeña antena ya se puede ingresar en este universo. Gómez, que estudia Electrónica desde los 9 años, elaboró su primera antena de forma artesanal, en los tiempos que había que tener recursos o ideárselas para hacer algo casero. “En épocas que para hablar con la ciudad de Libertad, a cincuenta kilómetros de distancia, a veces te decían que, por teléfono, iban a demorar tres horas para que te pudieran comunicar, con mis equipos me estaba comunicando con la Antártida, con barcos griegos, con la emoción de que la señal salía de mi antena y era una antena hecha con mis manos. Esa emoción me sigue inspirando hoy, que tengo 59 años y el mismo entusiasmo que tenía cuando era joven. Es lo que trato de transmitirle a las nuevas generaciones”, destacó el radioaficionado.

Gómez junto al Monumento a los Radioaficionados en Paso de los Toros, en un acto por los treinta años del monolito.

Un embajador
Fundado en el año 1933, el Radio Club Uruguayo agrupa a radioaficionados de todo el país. La institución promueve este hobby desde distintas modalidades. “La radioafición es un embajador turístico y cultural por excelencia porque, a través de ella, aprendemos idiomas, cultura, geografía, historia… El hecho de hablar con tal isla de otra parte del mundo nos hace que enseguida tratemos de consultar a ver de qué se trata. Hacemos, por ejemplo, activación de parques. Hemos salido desde el Museo de Carruajes, en Montevideo, hemos transmitido desde la Quinta Capurro, en Santa Lucía, y también desde la Isla Gorriti, en diferentes lugares naturales que merecen ser destacados y escuchados en varias partes del mundo. Existe, también, una activación anual que se hace en los faros marítimos”, destacó Gómez. “Lo otro que cultiva mucho el hobby en los jóvenes es la participación de los boy scouts. De hecho, yo conocí a los radioaficionados siendo boy scout, cuando tenía 9 años, y hoy día tenemos un nexo muy lindo, donde los jóvenes se comunican con otros scouts del mundo, en un evento mundial que se llama el Jamboree en el Aire”, comentó.

El entrevistado en 2025, en la Piedra Alta, Florida, con el radioaficionado local Julio Lacosta.

Héroes de radio
Esta práctica no solo sirve para incentivar la curiosidad o comunicarse. “El Radio Club Uruguayo tuvo, en 1959, una acción realmente heroica, en momentos en que el país tenía la mayoría de las rutas cortadas por inundaciones. Imaginemos los medios de comunicación de la época, que había líneas de magneto y que muchas habían sido arrasadas y llevadas por las inundaciones. Con un riesgo de colapso de la represa de la zona por la presión que estaba haciendo el agua, la población del Paso de los Toros tenía la necesidad de saber si surgía alguna fisura o algún riesgo, porque donde la represa colapsara, se formaría una ola de treinta metros que podía arrasar la ciudad en pocos minutos. Allí fue que el Radio Club Uruguayo, heroicamente, montó una estación en la propia represa. Imaginemos que no había luz, y con todo eso que estaba sucediendo, llevaban equipos a válvulas, hechos caseros, con baterías. Y con eso mantuvieron una comunicación con la ciudad del Paso de los Toros, hasta que los militares hicieron la obra por el costado del río para que aflojara la presión en la represa”, remarcó Gómez. Cabe consignar que desde hace treinta y dos años existe un Monumento a la Radioafición en Paso de los Toros, una idea impulsada por el propio Víctor Gómez, que no era nacido en la época de las inundaciones pero siempre veneró esa historia.
Como puente entre esta clásica práctica y las nuevas plataformas, Gómez tiene un canal de TikTok (@cx6av), en el que habla sobre la radioafición y otros sistemas de comunicación, muestra equipos y cuenta con una comunidad numerosa de seguidores. “Hacemos demostraciones en vivo, tenemos almacenados comunicados con la Antártida a través de la Estación Espacial Internacional, porque siempre se dice que a los astronautas les fomentan que sean radioaficionados para que entretengan su tiempo cuando están orbitando, y ellos tienen la gran ventaja de contar con antenas de gran altura, que están bastante elevadas (risas). Y así tuve una experiencia, también, cuando era más joven, en el año 1989, con la Estación Espacial Mir, con el cosmonauta Aleksandr Volkov, con el que me comuniqué en sus pasajes por sobre Uruguay. Hace pocos meses tuve la sorpresa increíble de volverme a comunicar con él, hoy ya jubilado, pero como radioaficionado en su casa en Rusia. Todas esas cosas están reflejadas en mi canal de TikTok”, expresó el entrevistado.

Fernando Guerrero