Por temas multicausales, muchos niños en el ciclo escolar presentan dificultades de aprendizaje

Aconsejan tratarlos a tiempo

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La dificultad en el aprendizaje que presentan niños y niñas en el ciclo escolar es un problema que, según la psicóloga Raquel Fernández, ha venido creciendo en los últimos años.

Por lo general, la maestra o el maestro son los que detectan este tipo de inconvenientes que se presentan en la etapa escolaren muchos niños y niñas. Se distinguen como dificultades específicas las que tiene que ver con diagnósticos posteriores como la dislexia, problemas que le impiden al niño hacer ejercicios de matemáticas o en la parte de la grafía, cuando se omiten letras al escribir. Son problemas que requieren del tratamiento con psicomotricistas, fonoaudiólogos y psicólogos que definirán la presencia de la dislexia en el menor.
Pero también se constatan otros problemas relacionados con la atención y concentración. Estos casos “son en general los que más llegan en las consultas”, dijo Fernández. Cuenta que son muchos los pacientes en su consultorio, tratándose de niños muy ansiosos los que viene derivados de psiquiatras. Para los problemas de concentración y atención habitualmente se les receta una medicación especial.

Cuando se detectan en el hogar

“Hay padres que a veces se dan cuenta de que hay ciertas dificultades en sus hijos y las captan cuando el niño tiene menos edad, entre los 4 y 5 años”, dice, lo que los motiva recurrir a un médico. Pero la mayoría de las situaciones son constatadas por las maestras, cuando los pequeños comienzan el ciclo escolar.

Causas

Consultada sobre porqué se registran este tipo de problemáticas en los menores, Fernández explicó que pueden haber muchas causas siendo un tema multifamiliar. Mencionó, por ejemplo, la ausencia de los padres por la ocupación laboral durante el día y la poca estimulación a nivel familiar que recibe el pequeño en su hogar, o que a nivel familiar también haya padres que no terminaron el ciclo de Primaria.
Fernández indica que se suman también como causas “los problemas familiares que afectan obviamente al niño, sobre el cual se puede desarrollar una dificultad de aprendizaje”. Pero la psicóloga aclaró que no quiere decir que el niño “no pueda aprender o que tenga algo orgánico que lo esté afectando, sino que es algo más relacionado a la situación familiar”.
Estos imprevistos “son corregibles” y cuanto antes se pueda asistir por un profesional al niño “va a ser mejor”. La etapa más adecuada para atender estos casos es la comprendida dentro del ciclo escolar, entre los 7 y los 10 años.

En el consultorio

En el consultorio “hay que trabajar a la par con el niño y la familia para que dicho núcleo lo ayude apoyándolo”. Una de las características de estos pacientes es que “tiene baja autoestima y le cuesta expresarse bien, o sea que ya tiene dificultades más allá de la relacionada al aprendizaje”. Esto, para algunos casos, dijo Fernández, porque en otros pueden tratarse de niños muy inquietos que no logran concentrarse pero tienen capacidad para hacerlo. Al ser mínima su concentración, no consiguen trabajar adecuadamente en clase.
Están los hijos de padres separados que también presentan en algunos casos esta problemática, y que en este contexto Fernández señala como importante y “cómo es la relación de los padres separados”. Si el relacionamiento es bueno con el fin de ayudar al niño “va a ser mejor que si se pasan peleando o no logran tener un buen vínculo”.

Los tiempos cambian…

Según cuenta la psicóloga, que desempeña esta actividad en dos mutualistas en Las Piedras y además atiende a los pequeños de INAU en el Hogar de Niños y Niñas, ha notado un crecimiento en los casos donde los diagnósticos están referidos al problema del aprendizaje. Desde 2008 Fernández está dedicada a la realización de psicodiagnósticos y “en los últimos cuatros años se ve un gran aumento de este tipo de pacientes”.
Visualiza que para esta problemática en las escuelas falta más contención porque hay niños que necesitan otras atenciones, que a veces, las maestras no pueden ofrecerles.Expuso que la tarea de los maestros es cada vez más compleja porque no se trata de solo de ser docente, sino que se necesita aportar ayuda y contener más. “Antes habían valores que la propia familia los tenían y el niño iba solo a la escuela a aprender. Pero ahora la Escuela se amplió, porque hay mas cosas que tienen que hacer las maestras”, señaló.
Fernández opinó que la principal contención siempre debería estar presente en el ámbito familiar. La respuesta conocida o que más escucha como psicóloga, desde los padres, es: ‘Trabajo y no puedo jugar con el niño y dedicarle tiempo’. Con media hora tan solo por día, dijo Fernández, es bastante.

Tratamiento

Fernández indicó que durante ocho entrevistas, aproximadamente, el psicólogo evalúa “cuál es la dificultad” y luego viene el tratamiento que dura comúnmente un año. En este tiempo se pueden ver “cambios en el niño” siempre y cuando, apunta Fernández, “la familia también ayude”.

La ansiedad, nerviosismo o angustia

Con relación a la presencia de una excesiva ansiedad como un tema preocupante en niños, puede ser multicausal desde la propia familia pero el propio pequeño también puede contar con esta característica que responde a momentos de la vida, como puede ser en el periodo de embarazo o en el parto. Una de las preguntas que hacen los psicólogos es si la madre durante el embarazo transcurrió por un clima de nerviosismo, ansiedad y angustia, que puede contraer el niño de esa etapa prenatal.

Atenderlos a tiempo

En cuanto a los síntomas, aparecen marcadas actitudes de “no querer hacer tareas”, problemas de ortografía en la escritura y fallas en las matemáticas. El desentendimiento de los padres frente a la situación, no queriendo asumirla, puede ser perjudicial para el futuro del niño. Más allá de que como alumno continúe y avance en el ciclo escolar, Fernández subrayó que “si lo dejamos va a ser un niño que no aprenderá y pasará de clase por la edad nada más”. Por lo general, estos casos terminan siendo adolescentes que no terminan la Secundaria y quedan por el camino en el trayecto de sus estudios.

Eduardo Castro

La visión de la inspectora departamental de Zona Oeste

Ana María Novo, inspectora departamental de Primaria, Zona Oeste, considera que en las escuelas todos los niños aprenden de forma diferente. “Lo que tratamos es que los maestros se capaciten en enseñar de manera diferente de cada niño”, dijo. Aclaró que estos niños no necesitan asistir a una Escuela Especial y sí, quizás. un poco más de tiempo o “a lo mejor un tratamiento un poco más personalizado, pero no podemos decir que son dificultades de aprendizaje sino que son diferentes modalidades de aprender”.
Novo dijo no estar segura de afirmar que hay más casos o que ahora haya más técnicos que detectan estas patologías. En la Zona Oeste de Canelones, Primaria dispone para los centros escolares un equipo de seis psicólogos y una trabajadora social, quienes recorren las escuelas de esta región. Admite que ahora “se detectan estos casos con más precisión, los que antes pasaban desapercibidos”. La situación que vive la sociedad es uno de los factores que incide en los niños. “También los maestros tenemos que aprender a trabajar con estas nuevas realidades”, expuso.
En cuanto a la tarea de los psicólogos de Primaria, Novo explicó que la tarea es grupo por grupo y no personalizado por alumno. El apoyo de los profesionales es a grupos que presentan problemas de relacionamiento, violencia y discriminación. Cuando se detecta una dificultad en el aprendizaje, se deriva a un técnico especializado fuera de Primaria.
Consultada sobre si serían necesarios más técnicos (psicólogos) para desempeñar esta tarea, Novo manifestó que “ahora todos los niños tienen cobertura de salud, no podemos transformar Primaria en una institución de salud. Creo que está bien derivarlos a las instituciones para que estas respondan de acuerdo a la cobertura”.