Con la cantautora Catherine Vergnes, que celebra diez años de carrera en la música


“Siempre le agradezco al público, siento que es por ellos que este camino se está realizando”

“La música es una pasión que fui alimentando desde niña pero nunca la pensé como algo profesional. La vida me llevó para ese lado y fue la mejor decisión que pude haber tomado”, destacó la artista.

Catherine Vergnes celebra diez años de trayectoria, pero su conexión con la música comenzó desde hace más tiempo. A los siete años, por ejemplo, aprendió ‘La Ariscona’ en la guitarra. El año pasado grabó esa canción, en un disco que homenajea a folkloristas uruguayos, y obtuvo el premio Graffiti a mejor álbum de ese género este año. Vergnes también Estudió Piscología y se recibió con la idea de ejercer esa profesión, pero la música se volvió cada vez más importante y es su trabajo desde hace una década.
La artista dialogó con HOY CANELONES sobre los diez años de carrera y la obtención del Graffiti a mejor álbum de folklore.

Mirar alrededor
Vergnes destacó que recibir el premio Graffiti fue “una noticia muy linda, una motivación tremenda para terminar el año y para todo con lo que hay que seguir en la vida. Lo sentimos como un reconocimiento a un trabajo muy bonito, que nace de hacer una pausa en mis composiciones y mirar hacia alrededor, mirar hacia atrás y agradecer a artistas que me influenciaron para poder hacer el folklore que hago hoy en día”.
Hacer un disco de clásicos del folklore fue “todo un desafío. Primero, por la elección de las canciones: no fue difícil el elegir qué canción sino el descartar otras, porque hay un montón de clásicos de cada artista. Terminé eligiendo aquellas canciones que en todos estos años noté que eran realmente un clásico porque, a cada lugar al que iba, las conocían o me las nombraban. Obviamente, también opté por canciones que me gusten a mí y que coincidan con mi voz y con las temáticas que yo canto”, detalló la artista. “El otro gran desafío fue interpretarlas. Muchas de ellas, yo las venía cantando desde que tenía 7 años. La Ariscona, de Rubén Lena, muy conocida por Los Olimareños, si no fue la primera, fue la segunda canción que me aprendí en la guitarra. Pero al momento de ir a grabar, las cosas cambian… uno piensa y dice: ‘bueno, esto va a quedar para toda la vida’”. También fue un desafío “el repensar una versión. Terminamos haciendo una versión que partía de la original del autor y tenía el toquecito de mi estilo”, agregó.

Catherine Vergnes en Canelones. Foto: Catherine Vergnes

Retrospectiva
En esta década de canciones, grabaciones y shows en vivo, Vergnes ha tenido la oportunidad de recorrer el país y actuar seguido en el exterior. “Han sido diez años maravillosos, llenos de éxitos pero también con muchos fracasos, frustraciones y sacrificios. Cuando miro para atrás, veo que hemos podido recorrer todo el Uruguay, hemos llegado a todos los festivales, fiestas, de todas las magnitudes, desde las más grandes hasta las más pequeñas. Hay un público maravilloso que sostiene este trabajo, que me apoya. Siempre le agradezco al público, porque siempre sentí que es por ellos que este camino se está realizando”, expresó la cantora. “Siempre tuve claro qué quería hacer con la música, a qué género quería apuntar y qué representar y transmitirle al público. Lo que nunca tuve claro es que yo me fuera a dedicar a la música, nunca creí que me iba a dedicar a la música. Me recibí de psicóloga, pensando en que iba a dedicarme justamente a eso. Terminé dedicándome a la música, una pasión que fui alimentando desde muy niña pero que nunca la pensé como algo profesional. La vida me llevó para ese lado y fue la mejor decisión que pude haber tomado”, agregó.

“La Ariscona, de Rubén Lena, muy conocida por Los Olimareños, si no fue la primera, fue la segunda canción que me aprendí en la guitarra”, destacó la artista. Foto: ANEP.

Fernando Guerrero