Con el edil Richard Pérez (PN), que votó contra el fideicomiso y pide una “señal de austeridad”

El edil Richard Pérez expresó que no entiende por qué la Comuna vuelve a pedir un fideicomiso si recauda más de lo que gasta. “La Intendencia vive diciendo que tiene superávit”, dice.

Decisión personal

“Ojalá todos los pueblos tengan saneamiento, pero tiene que haber un orden. Me parece que no es todo a fuerza de préstamo”, analizó el nacionalista.

El fideicomiso destinado al saneamiento de Atlántida y otras obras en el departamento fue aprobado el pasado martes, por 28 votos en 31 ediles presentes, en la Junta Departamental de Canelones. La mayoría fue amplia e incluyó a todos los partidos con representación en la Junta, pero tres ediles blancos se posicionaron en contra, entre otras cosas por el monto de dinero y por la cantidad de fideicomisos solicitados en los períodos anteriores. El edil Richard Pérez (Partido Nacional, Coalición Republicana), que votó en contra de la iniciativa, dialogó con HOY CANELONES sobre los motivos de la negativa y las cuentas de la Intendencia.

Tema de forma
Pérez expresó que no entiende por qué la Comuna vuelve a pedir un fideicomiso si recauda más de lo que gasta. “La Intendencia vive diciendo que tiene superávit. Si tiene superávit, ¿qué necesidad tiene de seguirse endeudando? El primer fideicomiso recién se terminó de pagar en 2023, según la Rendición de Cuentas; quedan los nueve restantes”, analizó el edil. “Yo lo que siempre he pedido es una señal de austeridad”, agregó.
Pérez no está en contra de las obras anunciadas sino de la herramienta para financiarlas. “Ojalá que todos los pueblos tengan saneamiento, pero tiene que haber un orden. Me parece que no es todo a fuerza de préstamo”, sostuvo. “Tenemos una deuda de más de 600 millones de dólares. Por lo tanto, creo que tiene que haber un cambio de rumbo”, argumentó.
Entre esas “señales de austeridad”, el parlamentario cree que no se deberían crear más cargos de confianza y debería haber un “mejor ordenamiento” en general. “Falta control. Nos quedan años para pagar los fideicomisos y la mayoría de la obras ya están rotas. Yo no puedo pedir plata para comprar cosas para mi casa, financiarlo en diez años y que eso que compro con lo que me prestaron se rompa al año. Va a llegar un momento en que ese círculo se va a cerrar”, comparó.

Sin ataduras
La decisión del curul de votar en contra fue personal. “No tenemos una obligación de parte de nuestro partido de ir para un lado o de ir para el otro. Como lo he sido en todos estos años, soy totalmente libre y tomo mis decisiones”, expresó el entrevistado.
Pérez fue el único curul de la Lista 400 que votó negativo. El edil aseguró que su opción no genera fricciones dentro del grupo. “Yo siempre he sido libre, como también son libres los demás. Nadie nos impone nada en la 400. Si mañana hay algo, como he votado otras cosas, que considero que está bien, tampoco nadie me dice que no tenga que votarlo”, acotó.

F.G.