“No hay que anteponer buenos contra malos ni dignos contra indignos”
El legislador sostuvo que la ley es garantista y brinda la posibilidad de optar o no por la eutanasia. “Es tan digno el que decide por sí como el que decide por no”, sostuvo.
Daniel Borbonet es senador por el Frente Amplio. Es médico de profesión y se desempeñó durante años como director de Neonatología del Centro Hospitalario Pereira Rossell, un espacio vital para los bebés prematuros. Borbonet dialogó con HOY CANELONES sobre la Ley de Muerte Digna aprobada a mediados de octubre.
Es bueno repasar algunas razones que usted consideró para votar a favor de la Ley de Muerte Digna…
La primera conclusión es que ninguna ley de estas características puede salir adelante si no tiene un amplio consenso a nivel de la sociedad. Y las encuestas de 2020, 2022, 2023 y 2025 siempre dieron un aumento del apoyo de nuestra sociedad, que llega ahora, en el último período, a cerca del 77%. A nivel médico, también fue muy discutido durante muchos años en el Sindicato Médico. También las encuestas del Sindicato Médico, de tres años atrás, dan que casi un 80% de médicos están de acuerdo en la aprobación, aunque, cuando se plantea si realizarían la eutanasia, allí hay muchos objetores de conciencia y ese porcentaje disminuye a un 55%, pero más de la mitad está de acuerdo.
Esta es una ley que no obliga a nadie, que no limita a nadie. Permite que, aquella persona que, transitando ese período tan difícil de su vida, de tener una patología incurable, irreversible, intratable, con deterioro progresivo y franco de su calidad de vida, con sufrimiento insoportable, tenga el derecho a elegir de manera libre, autónoma, por sí o por no, la eutanasia. Acá no se legisló una ley que diga “estoy a favor o estoy en contra de la eutanasia”. Lo que legislamos fue garantizar el derecho a decidir, libre y autónomamente, como la dignidad de la persona lo decida, por sí o por no, a la eutanasia. Por lo tanto, toda aquella persona mayor de edad que esté psíquicamente apta y que transcurra esa tan difícil situación tiene el derecho a elegir, cuando le llegue este momento, por sí o por no. Y es tan digno el que decide por sí como el que decide por no. Por lo tanto, acá no hay que anteponer buenos contra malos ni dignos contra indignos.
Es, además, una ley garantista, que garantiza. No cualquiera la puede solicitar. No es para cualquier situación, no es para cualquier patología. Se decide voluntariamente, por escrito, firmado. Un médico tiene que dar el aval, luego de una entrevista, de que ese paciente es psíquicamente apto, que voluntariamente lo está decidiendo.
Hace unos días entrevistamos al senador colorado Gustavo Zubía y él entiende que los controles no son suficientes, que el proceso tiene que ser más largo para una decisión tan importante…
Él ha planteado que tendría que ser un psiquiatra el que determine a la persona psíquicamente apta. Entendemos ese argumento pero no lo compartimos, porque entendemos que un médico recibido en nuestro país, trabajando en muchísimos lugares e instituciones, después de siete años de carrera, puede entender si el paciente está apto para dar su opinión voluntaria al respecto. Y si tiene una duda, inmediatamente llama a una junta.
Entre quienes se posicionan en contra surgió la idea, si se quiere más religiosa, de que con la eutanasia se promueve una “agenda de la muerte”, algo que también había surgido en el debate sobre el aborto. ¿Qué le pasa a usted, que como médico ha defendido muchas vidas, cuando escucha ese tipo de conceptos?
La consultora Cifra mostró hace poco una encuesta en donde, independientemente de que era una encuesta de la sociedad en general, también preguntó sobre religiosidad. De todos aquellos que dijeron tener una religión, el 62% de ellos estaba de acuerdo con que se legislara sobre la eutanasia. Dos de cada tres religiosos, principalmente católicos, estaban de acuerdo en que se legislara. Y de los religiosos practicantes, aquellos que van a la iglesia o que son practicantes, el 32%, uno de cada tres, también estuvo de acuerdo en que se legislara. Por lo tanto, el tema también transversaliza a la religión.
Entendemos la posición de quienes no están de acuerdo con la ley, pero no la compartimos porque acá no hay un delito. Hay quienes creen que esto es un delito, nosotros creemos que es un derecho. Y todos los derechos humanos en nuestro país fueron motivos de debate. Cuando en el 1912 se legisló acerca de la ley del divorcio, hay que leer todas las cosas que se argumentaban contra. El derecho al voto femenino, en la década de 30, se planteaba que era inconstitucional. Fueron derechos adquiridos por muchas luchas.
Fernando Guerrero
De consenso
Daniel Borbonet integra la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda del Senado, que a partir de esta semana comenzó a tratar el proyecto de ley de presupuesto, luego de que la Cámara de Representantes aprobara el articulado. El legislador sostuvo que el tratamiento del presupuesto en Diputados fue “un proceso muy bueno desde el punto de vista republicano y democrático, porque esa alta mayoría llegó a que se construyeran acuerdos con todos los partidos en distintos artículos”. Agregó que en el Senado se discutirán algunos puntos, pero si el proyecto se cerrara hoy, el país el país tendría “una muy buena Ley de Presupuesto”.

