Crónica en imágenes de la reciente Fiesta de la Chacra, realizada en las cercanías de San Jacinto

Grupo de mujeres de la Sociedad Fomento de Los Arenales, presentes desde la primera edición de la Fiesta de la Chacra.

La chacra a cielo abierto

Ente el pasado sábado y domingo se realizó uno de los eventos más convocantes del departamento canario, en el que se representa, a través de ranchos, vestimenta, herramientas y gastronomía, la vida de campo. La propuesta incluyó una extensa feria de productos y una destacada grilla de artistas.

Se trató de la octava edición de la Fiesta de la Chacra, que tiene lugar en el Centro Educativo Rural de San Jacinto, ubicado en el Km. 56.700 de la Ruta 7, en las cercanías de la ciudad homónima. Fueron dos jornadas a cielo abierto, que buscan poner el valor la cultura rural de la chacra, exhibiéndose construcciones en barro, costumbres en la cocina, recetas familiares, vestimenta, modismos, herramientas y técnicas que se usaban para vivir en tiempos pasados.

Identidad
En la mañana del sábado participó del evento el secretario general de la Intendencia, Pedro Irigoin, quien le dijo a HOY CANELONES que “la expectativa de la presencia de público se cumple sola porque la concurrencia se nota. Es bueno que las nuevas generaciones conozcan esto y que se llene sobre todo de memoria”. Por su parte, el director de Patrimonio, Federico López, sostuvo que el objetivo de la fiesta es “rescatar la memoria y el patrimonio material, trasladándolo al presente y asegurando que su vigencia no se pierda”. Agregó que “creemos que la ruralidad, la cultura chacarera tiene un valor extraordinario y un gran orgullo. Buscamos mostrar imágenes o paisajes que son muy difíciles de ver en la cotidianeidad de hoy”.

Historias
Más de una decena de sociedades de fomento expusieron sus productos y costumbres. Tal fue el caso de la Sociedad de Fomento Los Arenales, compuesta por alrededor de cincuenta mujeres. Ana Lista, que junto a varias compañeras realizaba el amasado de panes hechos a horno de barro, contó que el grupo se formó en el año 2006, luego de varios años “cerrado”. Contó que participan desde la primera edición de la Fiesta y que “hemos ido mejorando el rancho, la práctica y estamos con mucha expectativas”. Por su parte, José Luis Bonifacino oriundo de Sauce, armó un puesto de verduras de su propia producción. “Soy productor desde chico y, además de estar vendiendo, acompaño a mi señora que forma parte del Grupo de Mujeres Rurales de Canelones”, contó. Es la tercera vez en la que José Luis participa de la Fiesta y señaló que hay diferencia entre vender en ferias comerciales y ofrecer sus productos en un evento tan particular como este. “Se vende bien pero, más allá de eso, acá la gente te pregunta si no sabe. Hacemos feria en Pando los fines de semana y es un trato más frío. La gente va a buscar lo que necesita y se va”, explicó. Mariangel, integrante del Grupo de Mujeres Flores Silvestres, de San Jacinto, mientras preparaba la masa para un pan casero dijo que participa desde la primera edición del evento. “Elaboramos pan casero, choclos hervidos con manteca y sal y hacemos arroz con leche”, contó. Agregó que “el clima está acompañando, lo que es fundamental. La gente le gusta venir porque es un encuentro para la familia. El público se renueva y el que viene una vez, siempre regresa”, comentó.

Mariangel y su compañera en la construcción de barro perteneciente al Grupo de Mujeres Flores Silvestres, de San Jacinto.
Una vista del espacio de los expositores.
Desde temprano ardió el fuego para preparar típicas comidas del campo.
El productor José Luis Bonifacino, oriundo de Sauce, junto a su hijo de 13 años, en el puesto de verduras de su propia producción.

Jennifer Cassarino