Hacerlo posible
La iniciativa tuvo un cierre en la pasada jornada, con actividades realizadas en la Cárcel y en el Espacio Colón.
‘Desde la raíz’ es una propuesta creada por el Taller Palabras en Movimiento, que funciona desde hace seis años en la Unidad N° 7 (Cárcel de Canelones), del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR). La iniciativa invitó a que personas privadas de libertad cuidaran plantas junto a ciudadanos de distinta procedencia, género, profesión, etc. El cierre de la actividad se desarrolló ayer, con un encuentro en la Unidad N° 7 y una jornada de plantación en el centro de la ciudad de Canelones, que iba a realizarse en la Plaza 18 de Julio pero se terminó realizando en el Espacio Colón por las inclemencias del tiempo. El cantautor Gerardo Dorado ‘El Alemán’ fue el encargado de cerrar la actividad.
Para Kevin Aguilar, uno de los privados de libertad que participó de la instancia, el taller brindó “una nueva oportunidad, la cual aprovechamos un montón”. Se mostró “muy agradecido con todo el equipo, porque esto no lo hace solo una persona si no que son un conjunto. Gracias por la oportunidad de poder compartir y vivir esta experiencia”.
Henry Sosa, que también participó del taller desde la Cárcel, se mostró emocionado por el proceso y el resultado final. “Estoy muy contento. Este curso me hizo sentir más ser humano de lo que soy, porque creo que todos somos seres humanos. Gracias a Carol y Analí (integrantes del taller), que nos hacen sentir bien, y muy agradecido por estar en este momento”, destacó.
Franco Baptista, otra persona que se encuentra en la Cárcel, cree que uno de los principales insumos que se lleva del curso es “aprender a valorar las cosas, darle para adelante y aprovechar cuándo salgamos a la calle”.


Un movimiento
Carolina Eizmendi, educadora del Taller Palabras en Movimiento, indicó en rueda de prensa que la dinámica de la propuesta fue la de hacer una serie de talleres internos con los participantes y después sembrar una planta y cuidarla junto a gente que estaba afuera de la cárcel. “Durante dos semanas se escribieron, se contaron sus experiencias, cuidaron esa vida y hoy (por ayer) cerramos eso conociéndonos y sembrando en tierra fértil esas plantas, adentro y afuera”, destacó la educadora. “Se trata de cuidar y cuidarnos, de generar una comunidad que cuida”, agregó.

El taller funciona desde hace seis años en la Unidad N° 7. “Creo que esa permanencia da cuenta de que las cosas se pueden sostener en el tiempo y se va a generar una sinergia y un aprendizaje acumulado. Este taller está dentro del Programa Nacional de Educación en Cárceles, se ha instalado y la Unidad siempre ha trabajado en colectivo con nosotros. Hay veces que naturalizamos esto, pero es bueno saber que no pasa en todos lados. También por eso es un reconocimiento al equipo de adentro de la Unidad y también del Ministerio, de la Intendencia, de la Junta… Es ponerse a trabajar y hacerlo posible”, comentó Eizmendi.



