Sin escape
La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser una promesa del futuro para convertirse en una herramienta cotidiana. En esta nota, Eduardo Mangarelli, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad ORT Uruguay y referente en Tecnología, analiza los usos, alcances y desafíos de esta revolución digital que llegó para quedarse.

En los últimos años, la Inteligencia Artificial (IA) pasó de ser una tecnología de nicho a convertirse en parte de nuestra vida diaria. Desde plataformas de streaming hasta diagnósticos médicos, su presencia es tan silenciosa como poderosa. HOY CANELONES conversó con Eduardo Mangarelli, quien explora no solo cómo funciona la IA sino también qué significa convivir con estas nuevas capacidades, cómo cambian la forma en la que estudiamos, trabajamos y tomamos decisiones, y por qué este boom que es tan presente y actual, no es pasajero.
Empecemos por el principio: ¿para qué sirve?
La Inteligencia Artificial como herramienta y como tecnología tiene múltiples usos: el acompañamiento de tareas que realiza una persona, tareas que pueden tener que ver con el análisis de texto, con la creación de texto, con la organización de información con el propósito de estudio; tiene el uso posible también de poder resumir o interpretar grandes volúmenes de información, así como también puede tener usos más específicos: la asistencia en el desarrollo de software o la interpretación de una imagen o, por ejemplo, un uso en la medicina. Asistir a un médico a la hora de hacer un diagnóstico. Esto que acabo de decir es algo que sucede en la vida real. Los aparatos de imagenología tienen incorporada IA. También se puede ver en los vehículos autónomos. Son una consecuencia del uso de IA para conducir un vehículo y para identificar el entorno y que ande solo. Pero por otro lado, también, tiene la capacidad de entretenimiento: desde la creación de imágenes hasta la recomendación de contenidos. El hecho de que hoy las plataformas de streaming o de música recomiendan el contenido que podría ser atractivo para nosotros es por la IA.
¿Cuándo surgió la IA y por qué se genera este boom hoy en día?
Es relevante remarcar tres tiempos distintos. La teoría de la IA, es decir la teoría detrás del concepto de la IA tiene cincuenta años. El empleo en sistemas usados masivamente se puede decir que tiene en el orden de veinte años (por ejemplo, los sistemas de mapas que optimizan la ruta para ir de un lugar a otro o los sistemas de comercio electrónico que recomiendan qué producto comprar después de haber comprado un producto determinado). Lo que sucedió desde hace dos años y medio en particular, fue el surgimiento del ChatGPT, que podemos definir que se encuentra en la categoría de IA Generativa. Son sistemas de IA que tienen la capacidad de crear contenido: generación de texto, de imágenes. Esto puso al alcance de todos los usuarios, porque a parte en este formato chat es muy fácil e intuitivo de usar para cualquier usuario, acceder a un sistema de IA generativo e, inicialmente, un sistema capaz de responder preguntas o de mantener un diálogo. Después el uso se fue ampliando a múltiples otras tecnologías, distintos sistemas que funcionalmente están en la misma categoría que el ChatGPT, pero provistos por otras empresas.
Usted creó una página web en la que un usuario encuentra una serie de herramientas de IA para el uso cotidiano…
Creo que hay múltiples escenarios de trabajo que hoy los podemos resolver en forma muy sencilla, utilizando distintas combinaciones o herramientas de IA o, particularmente, de IA generativa. Personalmente y profesionalmente son herramientas que utilizo a diario, con el objetivo de ser más efectivo y más productivo y poder dedicarle mi tiempo a aquellas cosas donde realmente genera más valor o que aprendo más, Busco simplificar el resto de las tareas que pueden ser más rutinarias. En ese sitio web lo que hice fue compartir mi recomendación para distintos escenarios que pueden ser, por ejemplo, extraer datos numéricos de una imagen. Hay muchas personas que para hacer esto abren la imagen y copian los números; hoy es una tarea que nadie debería estar haciendo. Es una tarea que se resuelve en dos segundos, dándole la imagen a un sistema de IA Generativo y pidiéndole que me devuelva los números ordenados en una tabla. Entonces, en el sitio web lo que buscaba es compartir y de alguna forma inspirar al uso de distintas herramientas para resolver distintas situaciones que se presentan en el día a día.
Recientemente la Facultad de Psicología de la UDELAR fue noticia al notar un nivel elevado de aprobación de alumnos en pruebas virtuales a causa del uso del ChatGPT. Esta situación fue evaluada por el Consejo de la Facultad y se concluyó no anular las pruebas pero se definió que tendrá menor incidencia en la nota final del curso. ¿Cuál es la lectura que puede hacer de ese suceso?
En primer lugar, que la tecnología capaz de responder preguntas complejas y de analizar grandes cantidades de datos para darnos una respuesta sofisticada está disponible. Eso es un hecho. En segundo lugar, cada uno de nosotros, como personas que utilizamos la tecnología, deberíamos tener un criterio de cuál es el uso responsable que deberíamos darle. En el escenario de la educación, particularmente, el uso responsable está asociado, además, a las normas de responsabilidad y morales de que si estoy haciendo una evaluación académica que busca evaluar mi conocimiento, yo no debería utilizar una herramienta, pero eso es una pauta moral. La tercera parte importante en este caso es, como institución académica, la importancia de proveer los mecanismos que nos aseguren la integridad académica. Ahora voy a hablar por mi universidad: todas las evaluaciones escritas son presenciales, lo que implica que los estudiantes no pueden utilizar la tecnología para ciertas evaluaciones. Hay otras evaluaciones que no son presenciales pero que luego tienen una defensa oral.
Continuando con el funcionamiento de la IA, ¿se podría decir que Google adoptó a la IA como motor de búsqueda o lo utiliza como un complemento?
La realidad es que Google está utilizando como complemento el tener lo que llaman ‘resúmenes basados en IA’ como primera respuesta al usuario.
¿La IA llegó para quedarse?
Por supuesto. Esto es tecnología que primero está al alcance de todos y son capacidades que todos vamos incorporar como parte de nuestra intención, de nuestra vida. Me refiero a que así como hoy para nosotros es completamente natural decir ‘Necesito buscar algo, voy a hacer una búsqueda en Internet’, tan intuitivo como eso va a ser el ‘Necesito resolver cierta situación, voy a utilizar un sistema de IA para hacerlo’.
Jennifer Cassarino

