Lolo, de once meses, necesita de la colaboración de la comunidad para una segunda intervención quirúrgica


A colaborar

Lorenzo nació con una cardiopatía congénita. En noviembre del 2024 fue operado por primera vez con éxito, pero requiere de una segunda intervención pasado el invierno. En esta oportunidad, será operado por un médico argentino y el costo aproximado de todo el proceso es de 40.000 dólares.

Nicolás y Jimena son papás primerizos. Los controles prenatales no indicaron ningún riesgo y todo transcurría con normalidad hasta que en las últimas instancias al parto se requirió una cesárea de urgencia. Algo no estaba bien. Lolo nació y fue derivado inmediatamente a CTI neonatal. Luego de varios estudios se detectó que efectivamente el bebé sufría de atresia pulmonar con comunicación interventricular (AP con CIV). Esto quiere decir, en resumidas palabras, que hay una obstrucción completa de la válvula pulmonar (atresia pulmonar) y un agujero en la pared que separa los ventrículos (comunicación interventricular). Esta combinación resulta en una mezcla de sangre oxigenada y desoxigenada, lo que lleva a una coloración azulada de la piel (cianosis) y dificultad para respirar.

Miedos e incertidumbre
La familia vive actualmente en Libertad, departamento de San José, pero Nicolás se crió en Los Cerrillos. Amigos y familiares de la pareja están realizando diferentes eventos a beneficio, tales como rifas, y otras actividades, para recaudar los fondos que se requieren para sustentar la operación que se le realizará al bebé por segunda vez.
HOY CANELONES conversó con el papá de Lorenzo, quien contó parte de la historia y agradeció el apoyo que están recibiendo de la comunidad. “El embarazo fue normal. Nos esteramos de la cardiopatía al momento de nacer. En las horas previas al parto los médicos detectaron algo pero no sabíamos qué era. Cuando él nació se supo que era algo probablemente en el corazón. Con el correr de las horas y los días se llegó a que era una cardiopatía congénita, que se llama atresia pulmonar con CIV”, relató el padre del niño. “Una de las válvulas que sale del corazón hacia el pulmón no estaba, no se había formado, y, a su vez, dentro del corazón no se habían terminado de cerrar los ventrículos (derecho e izquierdo). Se formaron otras cosas que no deberían estar pero que en ese momento servían”, agregó Nicolás. Sobre cómo recibieron la noticia, el papá de Lorenzo señaló que “cuando nos dijeron de ir a una cesárea urgente no sabíamos lo que pasaba. Podía ser que solo estuviera enredado con el cordón. Al principio no entendíamos nada. Con el correr de las horas, cuando entró a CTI neonatal y empezaron a venir especialistas a verlo y a explicarnos, fue cuando empezamos a caer en la situación. Fue una sorpresa, obviamente. Uno no espera algo así”.

Niño sonriente
A Lorenzo se le realizó un cateterismo en octubre del año pasado y fue operado en el mes de noviembre en el Instituto de Cardiología Integral (ICI), por su mutualista. “La idea es hacer la segunda operación después del invierno, en setiembre u octubre, por el tema de virus, porque la primera operación fue un éxito pero en el transcurso de la internación, él sufrió una neumonía y nos llevó más tiempo de recuperación”, dijo Nicolás. Sobre cómo se encuentra hoy Lolo, su papá contó que “después de esa primera operación de noviembre, si bien él siempre fue sonriente, cambió rotundamente porque le mejoró muchísimo la forma de respirar. Es un niño perfectamente normal. Si no conocés la historia, no sabés lo que tiene”.

Colaboración
La operación de noviembre fue cubierta por el Fondo Nacional de Recursos (FNR). Sin embargo, esta segunda intervención será realizada por un cirujano argentino, reconocido en la región, que viajará especialmente al Uruguay para operar al bebé, situación por la cual el FNR no se hace cargo. La familia prefiere que el niño sea operado por este profesional, porque si bien en Uruguay hay médicos capacitados, no existen antecedentes de que hayan llevado adelante por sí solos una operación de tal magnitud. El costo aproximadamente para llevar adelante el procedimiento es de 40.000 dólares, sostuvo Nicolás. Los afiches que acompañan esta nota dan cuenta de las diferentes formas de colaborar.

Jennifer Cassarino