Con María Farías, arqueóloga y directora del Museo Taddei: Una mujer que rompe con los mandatos


“Yo creo que una se empodera sin saber que se está empoderando”

María Farías es arqueóloga, docente y directora del Museo Arqueológico Prof. Antonio Taddei, de la ciudad de Canelones. Se dedicó a las excavaciones, al conocimiento sobre piezas arqueológicas y a encontrar lo asombroso del mundo de la prehistoria.

Si hablamos de hallazgos, de investigación, del uso de materiales pesados (palas, baldes, máquinas, carretillas, etc.), se puede suponer que es un mundo en el que predominan los hombres, pero para sorpresa de los lectores, María Farías le dijo a HOY CANELONES que en su grupo de clase de Facultad “increíblemente la mayoría éramos mujeres y dos o tres hombres”. La entrevistada contó que la atracción por esta profesión le surgió desde los últimos años de Primaria y que se fue profundizando en el transcurso de la Secundaria. De hecho, menciona que cuando su entorno le realizaba la típica pregunta ‘¿Qué quieres ser cuando seas grande? y su respuesta era ‘Quiero ser arqueóloga’, la reacción manifestaba suspicacias. A lo largo de su vida, Farías derribó por motu propio varios prejuicios, superó adversidades y, lo más interesante a destacar, demolió los mandatos vinculados a la mujer. Tiene 63 años, es soltera y por decisión propia no es madre.

Una discordia
Farías realizó la Licenciatura en Ciencias Antropológicas en la Facultad de Humanidades, de la Universidad de la República. Al recibirse y aún sin un rumbo concreto se dijo ‘Yo sé que de algo voy a vivir’. Hizo varios trabajos que no tenían nada que ver a su profesión: desde realizar encuestas a levantar quinielas en un quiosco y cuidar niños. Mientras ella estudiaba lo que quería, su núcleo familiar aún seguía planteándole otras opciones. “Me decían ‘Eso es un hobby. No es un trabajo. Estudiá maestra’. Yo tenía dos tías maestras, algo más relacionado a la mujer. Esa cosa de andar en el campo, con palas, llena de tierra, durmiendo en una cama que no es la tuya, levantándote a las seis de la mañana con jornadas eternas, no es de mujer, decían”, relató Farías.
Por otro lado, la entrevistada habló sobre si recibió alguna especie de discriminación a lo largo de su vida laboral por el hecho de ser mujer y señaló que “en la Facultad no lo sentí, pero en el trabajo, en la práctica, sí. Cuando se te adjudican responsabilidades o sos profesora, si había algún hombre era complejo. Antes se buscaba al hombre como el responsable. ¿Cómo una mujer iba a estar al mando de un montón de estudiantes? Sí, soy yo”. Agregó que “siempre fui firme al respecto. Había que marcar límites. Esto es así”.

Volver
Otro de los desafíos a los que se enfrentó María Farías en su vida fue abandonar su país de origen y dedicarse a la arqueología en Brasil. Allí vivió doce años y fue docente en la Universidad Federal. En plena pandemia de coronavirus, el director de Patrimonio de la Intendencia de Canelones, Federico López, y el entonces Intendente de Canelones, Yamandú Orsi, le proponen regresar al país, a la ciudad de Canelones, y hacerse cargo del Museo Taddei. Según dijo Farías, en ambas oportunidades también escuchó a personas cuestionar sus acciones, tanto el de irse a conocer nuevos horizontes como el de regresar a su país natal.
Sobre su aporte al Museo Arqueológico ‘Prof. Antonio Taddei’, Farías expresó que “el Museo es el puente entre el pasado y el presente. Hemos tratado de hacer que los niños, por ejemplo, se vayan interesados en las piezas, en conocer, en contarles que es una forma de tecnología y de esa manera atrapar su atención”.

Sin reglas
Farías se manifestó al respecto del concepto feminista, señalando que “creo que una se empodera sin saber que se está empoderando. Ese fue mi caso. Sin saberlo. Yo no tengo hijos y… ¿cuál es el mandato fundamental?… ‘Casate, tené hijos, procreá’”. Al ser consultada sobre cómo enfrentó esta decisión a lo largo de su vida, sostuvo que “lo sufrí socialmente y no sólo del lado de los hombres, también de las mujeres. Si no tenés hijos lo primero que surge es ‘No debe poder’… y fue una elección no tenerlos. Incluso hoy en día, vos decís que es tú elección no tener hijos y no sos bien mirada. Tenés que ser mamá. ¿No se puede ser madre de otras maneras? No es necesario parir para ser mamá”. Añadió que “dentro de la familia soy la que no tengo hijos, la que soy arqueóloga, la que nunca me casé, la que nunca firmó (matrimonio). Es un mandato pesado. En lo personal nunca me llegó a bajonear de tal manera que me sintiera menos que otras mujeres”. Agregó que “quizás esto pueda caer mal para algunas, pero nunca sentí el llamado de la maternidad. Yo no quise que se diera”.

Reflexión
Sobre el final de nuestra conversación, María Farías expresó que “yo creo que cada una vive el empoderamiento como puede, como le sale. Creo que falta mucho todavía, desde lo salarial hasta esas miradas que aún cuestionan y que sin que te afecte se sienten. Cuando les digan ‘No podes’ o ‘Este no es el mandato’, no escuchen. Sigan su instinto. Si tienes ganas de ser algo, hacelo… Nunca te vas a arrepentir”.

Jennifer Cassarino