Los ruidos de motos y la música a alto volumen siguen molestando a vecinos de la ciudad de Canelones

Un momento de procedimiento realizado el fin de semana pasado en la zona del Prado-Parque Cultural.

El ruido hace daño

Varios vecinos de los alrededores de la avenida Eduardo Martínez Monegal, de la ciudad de Canelones, le han manifestado a nuestro medio su malestar por los ruidos molestos de motos con caños recortados que transitan a alta velocidad y de autos con música.

Se trata de una problemática recurrente, que HOY CANELONES ha cubierto en varias oportunidades. El reclamo de vecinos no es nuevo, data de varios años. La variedad de motos con caños recortados, de autos que circulan con música a alto volumen y que, a su vez, se estacionen principalmente los fines de semana en el Parque-Prado Cultural (o Parque Artigas) con la misma práctica, conforman las principales inquietudes de los vecinos.
Ruidos de esta índole ocasionan molestias a vecinos en general y pueden generar alteración en el sueño y un daño mayor para aquellas personas con autismo (TEA) o a los mascotas. Por otra parte, la situación no es desconocida para las autoridades, que manifiestan de forma unánime que “es un tema difícil de controlar”. Los vecinos han mantenido a lo largo del tiempo varias reuniones al respecto con las autoridades pertinentes, pero el tema no cesa y no aparece una solución.

Amable con el otro
HOY CANELONES se contactó en primera instancia con el alcalde de Canelones, Darío Pimienta, quien expresó su preocupación por el tema y aseguró que, por propia voluntad, convocó días atrás a diversas autoridades involucradas para buscar la forma de atacar la complejidad del asunto. Contó que varios vecinos se acercaron al Municipio de Canelones con la preocupación por los ruidos molestos del ambiente, y que hasta le entregaron en sus manos propuestas vista como una posible solución. El alcalde sostiene que “además de esta situación con los ruidos, hay que resolver la visibilidad de las calles. Antes de terminar mí periodo pienso hacer una campaña de empatía y convivencia. Siento, y sin ofender a nadie, que se perdió el respeto, los valores en sí. Los canarios somos un poco egoístas, miramos por uno y hacemos ruido en un espacio para compartir… tiene que ver con eso”. Para finalizar agregó que “pero no nos pueden ganar”.

Para el director de Tránsito y Seguridad Vial de la Comuna, Gustavo Mobilio (centro), señaló sobre el tema que “el fin de semana pasado comenzamos a aplicar medidas al respecto y con buenos resultados”.

Trabajar el problema
Esta cronista también se comunicó con la Jefatura de Policía de Canelones y, desde el Área de Relaciones Públicas y Comunicación, informaron que se encuentran en conocimiento de la situación planteada por los vecinos, aunque nos remitieron a la Intendencia de Canelones, que, según nos explicaron, es la institución actuante en estos casos.
HOY CANELONES conversó con el director de Tránsito y Seguridad Vial de la Comuna, Gustavo Mobilio. El jerarca admitió particularmente que “el fin de semana pasado comenzamos a aplicar medidas al respecto y con buenos resultados”. Para evitar que los procedimientos se vean truncados, señaló que los mismos no serán comunicados públicamente.
Continuando con el fenómeno, Mobilio explicó que “el tema de las picadas reside en todo el departamento. Todo lo que es picadas la ley lo direcciona al Ministerio del Interior. Lo que nosotros hacemos es colaborar con ellos (con los policías), porque creemos que todos los actores debemos actuar en conjunto”.
Mobilio manifestó que “no es una situación fácil de controlar. Cuando hacíamos los controles en el Parque Artigas, los infractores escapaban por las diferentes salidas. Hoy lo estamos atacando de otra manera y vemos mejores resultados”. Además, el jerarca hizo una apreciación acerca de las denuncias que pueden realizar los vecinos. Dijo que “los vecinos cuando van a la comisaria y denuncian por ruidos molestos, están dejando afuera todo el resto de daños que se hacen. Por ejemplo, daño auditivo. La gente no descansa y al otro día tiene otros daños como el llegar tarde al trabajo, no concentrarse, niños con autismo… No podemos olvidar a las mascotas que sufren de los oídos, el atentado contra el espacio público”. Agregó que “todo esto también hay que denunciarlo, porque eso hace que lo que hoy es una simple falta termine en algo mucho más grave. La gente llama y dice ‘No puedo dormir’, pero no explica todo lo que eso le genera. Si yo le hago daño a una persona, se transforma en un delito”.

Jennifer Cassarino