“También debe invertirse en la mejora económica de los docentes”
En el acto de colación de cursos 2014 del Instituto de Formación Docente ‘Juan Amós Comenio’ de la ciudad de Canelones, el presidente de la institución, Magister Álvaro Alonso, expresó a los egresados que “ojalá el sistema educativo pueda mantenerlos en sus planteles y que de una vez dicho sistema se cuestione, porqué los docentes son atraídos por otras ofertas laborales”. Alonso se refirió al salario de los docentes, razón por la cual muchos de ellos no ejercen por verse seducidos por otras actividades.
Nuevamente con una visión muy crítica y exponiendo su preocupación por algunos temas relacionados a la realidad de la educación del país, el director del IFD de Canelones Magister Álvaro Alonso expuso sus inquietudes, enviando distintos mensajes a la clase política y la burocracia del gobierno.
“Nadie puede negar que ha habido mucha inversión en educación, pero no es suficiente invertir en edificios y materiales, también debe invertirse en la mejora económica de los docentes. Esto no lo digo con una finalidad demagogica, siendo la realidad que golpea a las instituciones con falta de maestro y profesores”, indicó Alonso.
En lo que respecta a apreciaciones que surgen relacionadas con la actividad docente y educativa, Alonso sobre esta función tan importante para la sociedad. “Es común sostener que el docente es factor esencial de la calidad educativa y que existe la necesidad de ofrecerles una formación profesional inicial continua que permita enfrentar los desafíos que plantea la sociedad actual”, manifestó.
También dijo Alonso que “es común escuchar, y más en estos tiempos electorales a todos los candidatos diciendo, que se hace necesario un cambio o un salto cualitativo en la educación. Le preguntaría a quienes expresan esto en forma permanente, qué significa un cambio o un salto cualitativo”. Considera que para avanzar en el mejoramiento en la calidad de la educación que reciben los estudiantes “no basta con esta expresiones”. Se requiere “de evidencias empíricas de prácticas efectivas, para apoyar el aprendizaje”. Como así también de políticas educativas discutidas, consensuadas, “que puedan perdurar en el tiempo”.
Se triplicó la matricula del IFD
Por otra parte informó que en cuatro años el Instituto de Formación Docente ‘Juan Amós Comenio’ triplicó su matricula: hoy son 841 alumnos. Además se está trabajando en lo que tiene que ver con un Programa de Apoyo Educativo del Mercosur conjuntamente con la Universidad de la República y la de Córdoba. Para orgullo de la dirección del IFD fue seleccionado para desarrollar pasantías de docentes del Mercosur, pero Alonso comentó que por razones administrativas que suceden en este país “fueron pospuestas para el próximo año”.
En experiencias de encuentros regionales con diferentes instituciones argentinas, brasilera y también paraguayas, cuenta Alonso. «Hemos visto, y esto puede ser un poco modesto, que no estamos tan mal como dicen algunos públicamente. Lo que nos enorgullece presentar aspectos de la formación docente uruguaya y del sistema público de nuestro país que llama la atención a los extranjeros”, señaló.
Ley de la Universidad de la Educación
Dentro de los aspectos de la formación más resaltados por docentes del exterior, es el hecho de que la carrera no está reconocida como universitaria, rescata el director del IFD. “Contamos con una fuerte formación académica y una gran fortaleza en lo que a la práctica pre profesional se refiere, pero les llama (docentes de la región) la atención, que no seamos universitarios”, dijo.
Alonso lamentó el viernes a la noche en el acto de colación del IFD de Canelones, no haber podido celebrar conjuntamente con el egreso de los alumnos la aprobación de la Ley de la Universidad de la Educación, que no ha sido aprobada aún. “Pensábamos que hoy podríamos haber anunciado nuestro carácter de universitarios, pero lamentablemente los tiempos políticos no son nuestros tiempos”, comentó ante el público presente en la Sala Lumière. Expuso que el retraso de la aprobación de la Ley de la Universidad de la Educación, a su juicio, “quizás la burocracia pudo haber actuado en contra de la sanción de la norma”.
Eduardo Castro


