Leandro Trasante presenta un show de comedia, costumbrismo y elecciones en Teatro Eslabón


Persigue la risa

El humorista se presentará el sábado 9 de noviembre, a las 20:30 hrs., en el Teatro Eslabón, de la ciudad de Canelones. Las entradas se pueden reservar por el 098585290 o el 095509297.

El comediante local Leandro Trasante cree que “el humor político siempre ha sido perseguido por las masas, en el buen y el mal sentido de la palabra”. Perseguido porque la gente busca chistes sobre candidatos y elecciones. También porque autoridades de turno han escuchado de cerca lo que dice tal o cual comediante en más de un momento de la historia. Pasó con Enrique Almada, cuando recibió varias amenazas en la puerta de su casa. Pasó con Tato Bores, cuando lo censuraron en Argentina. Hoy hay plena democracia y el comediante trabaja con libertad, aunque debe replantearse algunos chistes para no herir sensibilidades.
Leandro Trasante dialogó con HOY CANELONES sobre el espectáculo del 9 de noviembre en Eslabón y el material propicio para el humor que la campaña electoral está dejando.

De actualidad
Trasante vuelve con un show de Café Concert, la forma de hacer humor que siempre ha defendido. “El Café Concert es el género que siempre me ha gustado hacer. Mucha gente me lo etiqueta como stand up, que estructuralmente quizá lo sea, pero yo voy más al Café Concert, porque no solamente me paro a hablar con un monólogo sino que también mezclo algún numerito musical, alguna canción referida a lo que estoy hablando en el espectáculo. Y el Café Concert es actualidad: si uno va a las décadas del 60, 70 y 80, cuando surge el Café Concert, tanto en Buenos Aires como en Montevideo, la actualidad se metía en el espectáculo. En este año electoral uno tiene que meter esos tintes políticos, no político partidario sino esa cosa superficial que se fue dando en la campaña”, comentó el humorista. “La gente se ríe porque le encanta. El humor político siempre fue algo que atrajo mucho a la población. Tuvimos personajes históricos como Ricardo Espalter haciendo a Pinchinatti o Jorge Esmoris con ‘Esmoris Presidente’; del otro lado del Río teníamos a Tato Bores y a Enrique Pinti. Es un humor que siempre ha sido perseguido por las masas, en el buen y el mal sentido de la palabra, porque no olvidemos que a Tato Bores lo censuraron y a Pinchinatti la gente lo quería votar; hubo que aclarar que era un personaje”, agregó.
Además de la política, aparecen en el show el humor costumbrista y las anécdotas cotidianas. “Hablo de cómo nos comportamos ante diferentes situaciones. De la vida misma, el trabajo, la gente. Esta cosa actual de TikTok y la comunicación entre los adolescentes. Soy profesor de Geografía y los gurises me enseñan a mí un montón de cosas, me preguntan ‘Profe, ¿usted no entiende esto?’. Les digo que no lo entiendo y ellos me explican. Me interesa mucho meter en el espectáculo esa comunicación y ese choque generacional que se da”, destacó Trasante. “También tengo anécdotas de cuando me fui de luna de miel, cuando hice esto o lo otro. La vida del cómico siempre está en el monólogo del Café Concert”, agregó.
El entrevistado comentó que estas elecciones dieron bastante material para el humor: “Hay de todo. Esto es maravilloso, porque los políticos tienen un poder que hace que los mires con atención, primero porque querés escuchar lo que plantean y segundo porque a veces se mandan cada una, cada barrabasada. Uno los mira y después los busca en una red social, mira de vuelta y no puede creer. Cómo la gente sigue eso y cómo uno también se prende. Eso me da un material tremendo para el espectáculo”.

Otra época
Hoy estamos lejos de aquellos tiempos de censura mencionados al principio de la nota, pero hay un momento de sensibilidades que llevan a Trasante a pensar algunas cosas antes de decirlas. “Empecé a hacer humor hace trece o catorce años. No te digo que me haya sentido censurado, pero sí me sentí con la ‘obligación’ de que hay cosas que no puedo decir, hay cosas que antes decía en radio o en teatro que ahora no las puedo decir. La sociedad está muy sensible. Yo soy partidario de que todo se puede tomar con humor, no es tan trágico y no me estoy riendo ‘de’ sino que intento reírme ‘con’. No es burlarme, es compartir la gracia de lo que nos pasa, que la podamos digerir mucho mejor. No digo que sentí censura, pero me di cuenta de que, con el pasar de los años, he tenido que cambiar cosas que decía en el escenario, porque la respuesta del público no es la misma. Censura no, porque estamos en democracia y yo valoro mucho eso, pero he tenido que cambiar muchas cosas, porque la sociedad está con el estómago resfriado. Estamos mucho más sensibles”, reflexionó el comediante.

Fernando Guerrero