Una recorrida por la feria de Canelones: Cambio de día, poca gente y con la humedad de enemiga

El cambio de día por el Día de los Trabajadores fue de recibo, pero resulta un poco extraño que la fecha elegida para la modificación haya sido el 30 de abril, que es el Día Nacional del Trabajador Rural y también es feriado no laborable.

Mal tiempo, buena cara

Por motivo del Día de los Trabajadores, la feria que habitualmente se realiza los días miércoles en la ciudad de Canelones cambió de fecha y se llevó adelante el pasado martes.

Algunos puesteros faltaron el pasado martes, el tiempo no acompañó mucho y la concurrencia no fue la mejor, pero los feriantes que estaban pusieron la mejor cara y los clientes más fieles hicieron sus compras.
Cabe acotar que a la feria concurre mucha gente que también trabaja en el campo, desde el pequeño productor que hace las veces de peón y encargado hasta el trabajador rural propiamente dicho. El cambio de día propio del feriado por el Día de los Trabajadores fue de recibo, pero resulta un poco extraño que la fecha elegida para la modificación haya sido el 30 de abril, que es el Día Nacional del Trabajador Rural y también es feriado no laborable.
HOY CANELONES concurrió a la feria del pasado martes, conversó con algunos puesteros y registró algunas imágenes que comparte en esta página.

Gustavo es feriante desde hace años y produce en la zona de Villa Nueva, por la Ruta 36.

Toda una vida
Entre los puesteros que concurrieron se encontraba Fernando, un vecino de Canelón Chico que toda la vida se dedicó a la feria. El comerciante se acuerda de cuando era chico y venía “adentro de un cajón, en carro y caballo, con el viejo”. Comenta que las ventas del martes no fueron las mejores y que “estas épocas del año son más quietas. Mayo, junio y julio son tres meses en donde no hay tanto consumo de frutas y verduras”.
Si bien vive en el campo y fue productor durante mucho tiempo, hoy Fernando se dedica a la reventa de productos, porque no le dan los tiempos para producir. De todas formas, tiene conocimiento del tema y sabe que el clima “afecta a todo lo verde”, que “la papa se ha podrido mucho y también la zanahoria” por las lluvias. “Pero, principalmente, el clima impacta en algunas de las cosas verdes. Hace falta sol y hay mucha humedad. La humedad es lo peor”, expresó.

Entre los puesteros que concurrieron se encontraba Fernando, un vecino de Canelón Chico que toda la vida se dedicó a la feria.

Campo delicado
Gustavo es feriante desde hace años y produce en la zona de Villa Nueva. El puestero comentó que el martes se movió “más o menos, hay gente que no se ha enterado, otros se enteraron ahora (en el momento de la entrevista), porque pasaron y se dieron cuenta”. Agradeció que el tiempo estuviera estable, más allá de algunos nubarrones y lloviznas.
Gustavo agregó que en el campo “hay cosas que están delicadas y ya se están echando a perder, como el boniato o el zapallo, que ya no aguantan más porque hay mucha agua y humedad”.

Otros rubros
En la feria también hay lugar para otros rubros, además de las frutas y verduras. El pasado martes no faltaron los puestos de quesos y fiambres, así como también se pudo ver algunos puntos de venta de productos de limpieza y ropa.
Claudia, una vecina de la ciudad de Canelones, vende ropa de segunda mano desde hace cuatro años en la feria de los miércoles y también en la de los sábados. “Hay momentos del mes en que se vende mucho pero hay días que son medios complicados. Hoy (por el martes), con el cambio de día, mucha gente no se enteró y faltaron puesteros. Estuvo chaucha”, admitió la vendedora. Comentó, además, que muchos prefieren la ropa de segunda mano porque la ropa nueva es muy costosa.

Buenos productos pero pocos clientes en la feria del pasado martes.

Fernando Guerrero