Aquellos carnavales de antaño
(segunda parte)
En el marco del Desfile Inaugural de Carnaval en la capital departamental, realizado el pasado sábado, dialogamos con algunos carnavaleros de ley de la ciudad de Canelones, acerca de las fiestas de Momo del pasado.
Oscar ‘El Piojo’ Gilino vivió los carnavales de los años 60’s, en donde aparecían personajes entrañables como ‘El Mudo’ Cedrés. Recuerda que los desfiles no se hicieron durante varios años hasta pasada la segunda mitad de los setenta, pero sobrevivían los clásicos tablados. “En el año 76 llevamos unos tambores a una comida que hicimos con unos amigos. Esa noche había un baile de mascaritas en el Centro Comercial, fuimos disfrazados de tamborileros y tocamos. Éramos un desastre. Lo que vino después fue increíble”, recuerda ‘El Piojo’.
Lo que vino después fue una comparsa que tuvo varios nombres (Con Vos y Fósforo, Sueño Lubolo y Primera Comparsa Canaria), que fue pionera en Canelones y compitió en las Llamadas de Montevideo varias veces. Según lo dicen varias voces de la época, fue elegida como campeona nacional en 1983, pero el jurado cambió le veredicto luego de que una comparsa montevideana amenazara con no salir más en Carnaval si los canarios ganaban.
Señora Murga
‘El Pocho’ Castillo y la familia Daleiro empezaron a darle forma a la idea de crear una murga en la ciudad de Canelones a fines de la década del 70. Walter ‘El Flaco’ Gallo integraba la batería de la murga y vivió en ese grupo una juventud gloriosa, llena de anécdotas y vivencias. El vecino recuerda cuando desfilaron entra las viñas en homenaje al tren de la Parada Rodó, el barrio que vio a la murga nacer, los pueblos del departamento que recorrieron con el conjunto y la ayuda de los comercios locales, como la recordada tienda de ropa de ‘El Gordo’ Cabrera.
“La batería la formamos ‘El Lucho’ Daleiro en el redoblante, ‘El Popi’ (hermano de ‘Lucho’) en el bombo y ‘Lalo’ González en los platillos. El debut fue en el tablado de la Plaza de Canelones”, señala Gallo. “Venía mucha gente del pueblo a los ensayos, más nuestros familiares”, agrega.
Vibraba el empedrado
Myrtha Rivero fue letrista de la comparsa Calle Ancha en la década del 70, cuando Jorge Álamo era director responsable del grupo. En los ochenta, estuvo al frente de la comparsa Cicatrices Negras, por donde pasaron las hermanas Chabela y Graciela Ramírez, Nery González y un montón de referentes. La vecina llegó a salir hasta con Rosa Luna una noche que los tamborileros del grupo de la recordaba vedette no aparecían. “Hubo un momento en el que los tambores de ella se perdieron, no pudieron llegar a Canelones. Teníamos desfile acá en Canelones y una expo feria en Progreso. Le dije a Rosa Luna si quería que mis tambores la acompañaran y me dijo que sí. Y allá salimos a hacer la expo feria de Progreso”, comenta.
Sacar una comparsa era una tarea por demás sacrificada. La agrupación hacía sus propios tambores: una fábrica de alambres de la zona les daba los flejes y el Corralón Municipal colaboraba con madera. “Yo iba a las curtiembres de Montevideo y me traía las bolsas de lonjas. Venía en el último vagón del tren, donde van las encomiendas, porque qué ibas venir junto con la gente con el olor espantoso que largaba la lonja. Eran tambores hechos caseros y era lonja con tachuelas. En los desfiles teníamos que templar cada tres o cuatro cuadras”, indica Rivero.
Rivero, que desde chica tiene talento para la escritura, hizo muchas letras, una de ellas dedicada a la popular Calle Ancha. La vecina recita de memoria esa letra mientras hacemos la entrevista. “Por una calle canaria, / que es barrio de mi ciudad, / ya se sienten los tambores, / que alegre se hacen sonar. Es comparsa Calle Ancha (empieza a cantar la letra) / que una vez anuncia ya, / que nuevamente ha llegado, / otro año el Carnaval. Calle Ancha sos mi barrio, / te saludan al pasar, / los morenos con sus lonjas, / tu empedrado hacen vibrar. Los vecinos de mi calle, / a la puerta salen ya, / para ver a los muchachos / con su comparsa pasar. / Todos los años se alegran / con sus ritmos sin igual, / este reinado de Momo, / que se llama Carnaval”, canta Rivero, aclarando que lo del empedrado es porque la Calle Ancha tenía adoquines en esa época y no había tosca, bitumen ni hormigón.
Fernando Guerrero

