Las obras avanzan
La pasada semana comenzaron las obras de la segunda fase de construcción del Museo a Cielo Abierto en el ex centro clandestino de detención Los Vagones, el Sitio de la Memoria ubicado en la ciudad de Canelones.
El proyecto comenzó en el año 2019, con el objetivo de musealizar el espacio que funcionó como un centro clandestino de detención y tortura durante la dictadura civil-militar que tuvo lugar en nuestro país, entre los años 1973 y 1985.
El lugar fue declarado como Sitio de Memoria en el año 2019 y fue ahí que se comenzó a idear este proyecto, de la mano de un equipo multidisciplinario formado por arquitectos, arqueólogos y otros técnicos, junto a la Dirección de Derechos Humanos de la Intendencia de Canelones y la Asociación Civil Ágora, según señaló María Julia De Izaguirre, integrante de este colectivo, en diálogo con HOY CANELONES. De Izaguirre adelantó que el espacio será el primer Museo a Cielo Abierto del Uruguay, destinado a la memoria de las víctimas de delitos de lesa humanidad.

Supervisión
El pasado lunes, el arqueólogo Carlos Marín estuvo presente en el lugar para realizar la inspección necesaria junto a la excavación que se lleva adelante en el patio. En diálogo con este medio, el arqueólogo aseguró que mediante estos procesos es muy interesante “ver toda la evolución arquitectónica del lugar”, porque es uno de los únicos centros clandestinos de nuestro país que se fueron edificando a medida de que se iban utilizando. “Algunos de los elementos que se construyeron los hicieron los mismos secuestrados, como Jorge Hipólito y Carlos Tellechea, que están trabajando en la obra. Ellos están modificando algunas de las cosas que ellos mismos construyeron”, explicó Marín.
El arqueólogo estará presente cada vez que se tenga que modificar alguna parte del suelo o de los muros, con el objetivo de estudiar elementos que puedan aparecer. Si bien no se maneja que en el lugar pueda haber restos humanos, se pueden encontrar restos de “vida cotidiana” que ayuden a explicar la evolución del espacio como centro clandestino.

Pasado
Algo que se detectó en el lugar fue la presencia de escombros, que seguramente se deben a una destrucción voluntaria con el objetivo de esconder evidencias. “Las formas de ocultamiento es algo que se ha dado, no solamente en nuestro país sino que es una práctica de las fuerzas represivas que se reiteran en Argentina o Chile”, explicó De Izaguirre. Además, se encontraron cuatro patines de los vagones que estaban ubicados en el lugar, que se utilizarán en el futuro Museo a Cielo Abierto.

Abierto
Cuando se cierre el proyecto, el lugar funcionará como museo pero también como depósito de documentos e información que acumula Ágora, al tiempo que se llevarán adelante exposiciones, charlas y actividades. “La idea es que este espacio, que fue cerrado y clandestino, finalmente se abra, absolutamente reconvertido a la comunidad. Va a ser un espacio de libre circulación”, explicó De Izaguirre. “La idea es reconvertir para dignificar al barrio y para transformar ese pasado tan negativo de la comunidad en un espacio abierto, de encuentro, de construcción de ciudadanía y reafirmación democrática”, agregó.
Paso a paso
En declaraciones consignadas por el sitio web de la Comuna, la directora general de Gestión Territorial, María Eugenia González, explicó que esta primera etapa de obras corresponde al patio posterior de la edificación, que se encuentra vinculado a la casa que será el futuro centro de interpretación. “Luego está el patio principal, lugar donde estaban situados los vagones, que es donde el proyecto (en una etapa posterior) hará una recomposición de Los vagones a través de unas estructuras de acero corten, que son parte del itinerario del Museo”, añadió.
La jerarca expresó que a través de esta obra, lo que en un momento fue un centro de reclusión clandestino se abre a la comunidad como un espacio público y museo al aire libre de más de 300 metros cuadrados.
Martín Romego.

