“Todos me dicen que soy referente pero soy Chabela, nada más”
A sus 67 años, Chabela Ramírez ha pasado la mayor parte de su vida vinculada al Carnaval, saliendo en diferentes conjuntos y asumiendo diversos roles, compartiendo la pasión de Momo con una gran cantidad de gente.
Esa actitud ante la fiesta más popular del país la ha llevado a salir todos los años, de manera ininterrumpida, desde sus 20 años, transformándose en una referente no solo de la comunidad afro y del Carnaval en particular, sino de la cultura canaria en general. En esta oportunidad, la popular Chabela participó del reciente Desfile Inaugural del Carnaval de Canelones con la comparsa La Liberal, en el papel de la mamavieja de una de las agrupaciones que tuvo mayor apoyo en el público presente. Chabela Ramírez dialogó con HOY CANELONES acerca de su participación en el reciente desfile, que disfrutó muchísimo, y sobre su recorrido de cuarenta y siete años en el Carnaval canario.
¿Cómo vivió el reciente Desfile Inaugural del Carnaval en la ciudad de Canelones?
Para mí fue espectacular, porque es algo que necesitaba la gente de Canelones. El año pasado no hubo desfile, anteriormente estuvo la pandemia, y esta vez la gente lo disfrutó y lo vivió, no solo los que desfilamos sino el público, y mucha gente que por algún motivo no pudo ir a verlo, después buscó y preguntó cosas.

La gente aprovechó para sumarse y alentar también…
Sí, es cierto. A mí me pasó que había personas que venían y me decían ‘Mirá que mi hija va a bailar con vos’, y otras señoras me decían que las saque a bailar. Es que son tantos años, no me he perdido ninguno, y Canelones me llama… es evidente.
¿Cómo era el evento cuando usted empezó en el Carnaval?
En mis primeros años, cuando era jovencita, a los 20, empecé a salir en una comparsa que se llamaba Con Vos y Fósforo, la primera comparsa canaria. Éramos bailarinas, tambores, salían mamaviejas, un escobero y dábamos vueltas alrededor de la Plaza. No había desfiles como ahora. Después se fue modificando, incluso la comparsa adelantó mucho y llegó a ir a las Llamadas, se cambió el nombre a Sueño Lubolo y se ganó el segundo premio. Fue algo espectacular, porque era la primera comparsa canaria en Montevideo. Después salió la escuela de samba por primera vez, que sacó el Gordo Vadone, con una orquesta tocando. Yo estaba con otro conjunto, vi eso y me enloquecí, me entusiasme y me fui para Imperio Canario, con Vadone, donde estuve catorce años. Más tarde me fui para otra que se llamaba Fantasía Canaria, de la que el director era Diego Hernández, y no bailé de vedette, fui a tocar con los muchachos en la batucada. Después no salió más y fui a bailar con Alma Negra. Ahí bailaba de vestido porque era más mayor. Estuve bailando como tres años más y se armó otra escola do samba que se llamaba Imperio Canario y era de Maicol Vadone, que era para homenajear al tío. Después volví a los tambores, de nuevo a Alma Negra, de mamavieja, y después toqué la tamborina en Embajadores de Santa Lucía, antes de la pandemia. Yo estaba en Furia Do Sul y dejé para irme a Rafa Samba, a San José, pero por temas de salud de mi marido, no salí. Ahora salí en La Liberal, aunque sea para desfilar en Canelones, porque para mí es sagrado y ahí estoy.

¿Se siente una referente del Carnaval en Canelones?
Todos me dicen que soy referente pero soy Chabela, nada más. Soy una persona que me gusta el Carnaval, me apasiona y lo vivo así. En una oportunidad, hace muchos años, cuando estábamos en Imperio Canario, de Vadone, falleció mi padre y había una salida a los poquitos días. Yo estaba con toda esa pena reciente. Ellos me dijeron que vaya si quería, pero las bailarinas habían dicho que si yo no iba, ellas tampoco iban, entonces yo entendí como que era un contrato, que tenía que ir. En los viajes de ómnibus íbamos todos cantando, pero nadie cantó, nadie tocó nada, un silencio que me quedó en el alma, en el corazón, solo hablaban, como respetando el dolor. Cuando yo llegué, yo era vedette en aquel momento, y le aseguro que no soy de decir esto, pero brillé, bailé con todo y todos se prendieron, porque le tenía que dar la alegría que faltaba. Después volvimos con el mismo silencio y eso me quedó, nunca más me olvidé y estoy agradecida por eso.
De todas las experiencias que ha tenido, ¿cuál ha disfrutado más?
De todo, para mí lo más grande fue Imperio Canario, con Vadone, porque él fue lo más grande. Nadie se puede igualar, ni antes y ahora. Siempre se lo está recordando de alguna manera. Se tiran caramelos como él lo hacía en los 24 de diciembre, con todo ese calor y el cuerpo pesado, vestido de Papá Noel, la gente lo esperaba, no solo los niños, sino también los grandes, los padres, personas mayores. Cuando íbamos a pila de lugares que eran a beneficio, no quedaba uno que no fuera, porque iba a donde lo llamaran. Muchas veces no tenían para la locomoción y ponía de él para estar. Fue lo más grande y he estado en muchos conjuntos, es evidente que la gente es buena, los conozco y son mis amigos, pero a nivel de Vadone no, porque lo viví.
¿Cómo ve al Carnaval en general?
Está bueno, está lindo. Yo no tengo, pero si tuviera un hijo joven y tocara en un conjunto, sería la primera en llevarlo y apoyarlo, porque está disfrutando de algo que le gusta y es todo música. Eso alegra el alma, así pienso yo. Yo lo vivo como algo muy especial, es impresionante, por eso me dijeron que no podía faltar.
Martín Romego

