Hoy en día, el Club Social de Canelones (CSC) se mantiene con las puertas abiertas, tras dos años de incertidumbre impuesta por la pandemia desde el año 2020 y esperando una mayor estabilidad para poder funcionar de la mejor manera.
Actualmente, la actividad de la institución es bastante reducida, cumpliendo las funciones de bar-pub por los fines de semana (de viernes a domingo) y proyectando para el mes que comienza hoy la vuelta a la modalidad de bailes, siempre bajo el nombre de Tan-Tan Disco Pub. El vocero del Club Social, Diego Hernández, le dijo a HOY CANELONES que si “no hay ninguna marcha atrás en restricciones ni aforos”, pronto se dará el comienzo de las actividades bailables y, también sobre marzo o abril, podría darse la vuelta de los Ringos, una costumbre de los domingos en la capital canaria.
Sube y baja
“El año pasado siguió un poco la lógica del 2020. Si bien a final de año hubo una recuperación, no llegamos a niveles de actividad del año 2019”, señaló Hernández, que remarcó la inestabilidad del rubro de entretenimiento nocturno por protocolos y la situación sanitaria en general. Recapitulando, luego de cerrar sus puertas en marzo de 2020, la institución pudo volver a abrir durante aquel año, aprovechando los permisos y logrando una continuidad hasta mayo del año pasado, cuando hubo un aumento de casos muy considerable a nivel nacional.
“Cuando empezaba a asomar un 2021 que se podía liberar más la cosa, se vinieron las restricciones en marzo y en mayo tuvimos que cerrar porque los casos explotaron, los fallecimientos aumentaron muchísimo, aumentaron las restricciones y en mayo no pudimos sostener más la actividad”, contó Hernández. En agosto, con motivo de la noche del 24 de agosto, volvieron a nivel nacional las actividades con baile habilitado que, según Hernández, “permitió empezar a funcionar de otra manera. Tenemos que reconocer que las actividades mejoraron en convocatoria”. Igualmente, la institución cerró en fin de año hasta los primeros días de enero, por otro aumento en los casos.
Con reglas
“El protocolo para nosotros es una bitácora, nos apegamos a eso”, remarcó Hernández, recordando que el Club Social siempre siguió al pie de la letra las reglas impuestas por las autoridades de salud. “Ese protocolo que a fin de año nos llevó a repuntar, porque permitió que se generaran estas fiestas con baile habilitado y nos permitió acceder a un aforo mayor, en el 2020 casi nos condujo a la quiebra”, explicó. “Tuvimos que pasar por un momento en el que hubo socios que hicieron una colaboración especial, más allá de la cuota social, y nosotros tuvimos que reducir los gastos a la mínima expresión. Todo producto de que los ingresos se desplomaron y hubo gastos fijos que hubo que seguir afrontando, entonces pasamos por una situación muy complicada”, expresó.
Muchas ganas
Según Hernández, la gente mostró siempre las ganas de volver al Club y de tener esta propuesta los fines de semana a la noche. Esto se vio en que el límite de aforo que impuso la situación sanitaria desde el regreso en 2021, en un principio de 150 personas, pero que fue aumentando, nunca fue suficiente por la cantidad de gente que quería asistir. “Había que funcionar con un sistema de reservas y solicitando el certificado de vacunación, que también es un tema”, aseguró el entrevistado. “Hemos sido criticados por algunas personas. A todos los que organizamos eventos nos han tildado de discriminadores; algunas personas, la ínfima minoría”, expresó Hernández. “Esto nos ha enseñado a funcionar desde todo punto de vista. Ha sido un aprendizaje. Hubo que poner capacidad de resiliencia arriba de la mesa, una capacidad de adaptación a cómo iba evolucionando la situación”, expresó.
Apoyo
“No hay que perder de vista que esto es un club social, con ochenta y cinco años de vida. Mucha gente ha pasado por el club, hemos tenido mejores o peores momentos, pero que la gente esté tranquila que siempre va a funcionar”, aseguró Hernández. Recordó, además, que en este contexto de pandemia la institución siempre se va a seguir apegando a las reglas, siempre intentando mantenerse en actividad. “Dentro de todo hay gente trabajando de manera honoraria para que una institución social siga abierta y eso no hay que perderlo de vista”, destacó, apelando a que “la gente de Canelones valore que se ha hecho lo imposible para mantener abierta la institución. Por suerte podemos decir que el Club Social sigue abierto y proyectándose para seguir funcionando. También somos agradecidos del apoyo que hemos tenido de la gente de Canelones, del Municipio, la Intendencia y todas las instituciones que están alrededor”.

