Con recientes presentaciones en varias localidades de Canelones, la agrupación murguera canaria atraviesa a pleno la Fiesta de Momo.
La murga La Miel del Oso se formó en Las Piedras, aunque también tiene integrantes de Canelón Chico y Montevideo. El colectivo nació en Más Teatro, un lugar donde se desarrollan talleres y demás propuestas artísticas. Comenzaron a ensayar en marzo de 2021 y fueron hilvanando un espectáculo liberador y crítico.
La propuesta de La Miel del Oso para este Carnaval se llama ‘No estamos preparados’ y se vincula con aceptar el no estar listo para algunas cosas de la vida. También tiene un ribete político y trae a colación el slogan ‘Estamos preparados’, que el Partido Nacional utilizó en las elecciones de 2019.
Por estos días la murga tiene una seguidilla de actuaciones, en las que podrá sacarse las ganas de subirse al escenario. Rodrigo Quijano, uno de los referentes de La Miel del Oso, conversó con HOY CANELONES sobre la propuesta para este Carnaval y los próximos tablados.
Asumir las cosas
Quijano explicó que el espectáculo “tiene que ver con asumir el no estar listo para determinadas cosas y con lo positivo y liberador que puede ser el aceptar no estar preparado. El espectáculo transcurre con diferentes cosas, desde lo más cotidiano hasta algunos temas profundos”. El referente agregó que también es “un guiño al slogan que tenía el Gobierno en campaña, que se vinculaba con estar preparados. La murga trata de dejar en evidencia que, en realidad, no era tan así como se prometía”.
Buen gusto
La murga se creó en marzo de 2021. Primero comenzó con ensayos por Zoom y después pasó a la presencialidad. De a poco fue armando un espectáculo conciso y potente, que obtuvo buenos resultados en la Prueba de Admisión. Si bien el grupo es nuevo, varios de los integrantes tienen experiencia en otras murgas.
El nombre de la murga, que puede llamar un poco la atención, nace de una expresión que algunos integrantes del grupo usaban con frecuencia. “Cuando algo nos gustaba mucho, cuando parecía extraordinario, utilizábamos ‘la miel del oso’ como una expresión de gratificación. Siempre decíamos que la murga se iba a llamar así. Cuando empezamos a bajar a tierra el proyecto, teníamos claro que el nombre iba a ser ese”, explicó Quijano.

